«Semilla Del Son: Cronica De Un Hechizo» de Santiago Auseron es mucho más que un libro sobre música. Es una inmersión profunda, casi un peregrinaje, en el corazón del son cubano, explorando sus raíces, su evolución y su continua influencia. Auseron, con una mirada tanto académica como visceral, nos invita a desentrañar los misterios de una música que, para muchos, parece emanar de otro mundo, una fuerza poderosa que nos atrapa y nos trasciende. El libro se presenta como un relato de descubrimiento, una arqueología sonora que busca rescatar la memoria y la esencia de un género musical extraordinariamente complejo y profundamente arraigado en la identidad de Cuba. Auseron no se limita a catalogar estilos y artistas; en cambio, intenta comprender la experiencia y el sentimiento que rodea al son, revelando el poder evocador de este género.
El libro destaca por su enfoque narrativo y por la sensibilidad con la que aborda la música. Se aleja del formalismo académico, buscando un lenguaje accesible y apasionado, invitando al lector a convertirse en un participante activo en el viaje. Auseron, en un ejercicio de profunda investigación, no sólo reconstruye la historia del son, sino que también, a través de sus palabras, nos permite sentir la vibración de la música cubana, despertando nuestro interés y, posiblemente, llevándonos a un nuevo viaje sonoro. El libro es un testimonio de la importancia de preservar y comprender la riqueza cultural de las tradiciones musicales, especialmente aquellas que, como el son, están amenazadas por la globalización y la uniformización del gusto.
«Semilla Del Son» se estructura como una crónica, un relato en primera persona, que nos guía a través de la historia del son cubano desde sus orígenes hasta la actualidad. Auseron se presenta como un “arqueólogo sonoro”, en un espíritu de “impromptu” y con el ánimo de “desenterrar” el alma de esta música, recopilada a lo largo de años de estudio y exploración. La obra se divide en capítulos que se enfocan en diferentes momentos y estilos dentro del son, desde las primeras influencias africanas y españolas hasta las elaboradas formas del son montuno y las fusiones con otros géneros, como el jazz y el rock.
El autor no rehúye la complejidad del son. Aborda la influencia del “afrocañí”, el lenguaje musical y cultural de Cuba, explorando las conexiones entre el son y las tradiciones musicales de África Occidental. Describe con detalle el desarrollo del “montuno”, una forma musical vibrante y compleja que se convirtió en la base del son cubano, y analiza cómo diferentes artistas y orquestas contribuyeron a su evolución. Auseron se adentra en la vida de músicos legendarios, como Los Van Dyck, Los Reyes, y otros, mostrando su influencia en el desarrollo del género. El libro no es sólo una historia cronológica, sino también un estudio etnográfico, profundizando en las tradiciones y rituales asociados al son.
El autor se centra, especialmente, en el papel de los guajiro (músicos rurales) como creadores originales del son, destacando su importancia en la preservación y transmisión de las raíces de la música. Auseron reconoce la «belleza salvaje» del son, y la sujetividad que puede acompañar la experiencia musical. Además, utiliza referencias a figuras legendarias de la etnomusicología, como Alan Lomax, para justificar su enfoque, que se centra en la observación directa y en la comprensión del significado cultural de la música. El libro, en su esencia, es una defensa apasionada de la riqueza y la vitalidad de la tradición musical cubana, un llamado a protegerla y a apreciarla.
«Semilla Del Son» se estructura como un viaje en el tiempo, explorando las diferentes etapas del son cubano y su adaptación a las nuevas tendencias musicales. La narración, personal y llena de anécdotas, nos permite sentir la vibración de la música y comprender la importancia del contexto social y cultural en el que se desarrolló. Auseron, además, nos invita a cuestionar nuestras propias percepciones y a valorar la complejidad y la belleza de la música como forma de expresión. El libro no pretende ser una historia definitiva sobre el son, sino más bien una invitación a continuar explorando y descubriendo sus infinitas posibilidades.
La obra se centra especialmente en la importancia de la improvisación en el son. Auseron, refiriéndose al «impromptu» como parte esencial de la experiencia musical, describe cómo los músicos de son construyen sus composiciones a partir de la improvisación, creando momentos únicos y potentes. Además, el autor analiza la relación entre el son y otras formas musicales, como el jazz, señalando las influencias mutuas y la fusión de estilos que ha enriquecido la música cubana. Auseron no se limita a describir la música; explora la experiencia de escucharla y la relación entre música y cultura.
La narración del libro está marcada por el espíritu de aventura y descubrimiento. Auseron describe sus viajes y encuentros con músicos y expertos en el son, mostrando cómo la investigación musical puede ser un proceso personal y emocional. El autor reconoce la importancia de la relación entre el músico y el instrumento, y la capacidad de la música para transmitir emociones y crear conexiones profundas. Auseron utiliza un estilo narrativo que es a la vez acercamiento y distanciamiento, analizando la música desde un punto de vista tanto teórico como práctico. El libro se presenta como una invitación a dejarse llevar por la magia del son y a descubrir la riqueza de su cultura.
Opinión Crítica de Semilla Del Son: Cronica De Un Hechizo
«Semilla Del Son» es, en su conjunto, una obra de gran valor para cualquier persona interesada en la música cubana, en la etnomusicología, o simplemente en la comprensión de la cultura y la historia de Cuba. Auseron ha logrado crear un libro que es a la vez informativo, entretenido y profundamente conmovedor. El libro es una muestra del rigor y la pasión de un investigador que se ha dedicado de cuerpo y alma a la exploración de este género musical tan importante. La escritura es elegante y acercada, y la narración está llena de anecdotas interesantes que ayudan a conectar con la música de una forma más profunda.
La principal fortaleza del libro reside en su profundidad y en su perspectiva etnográfica. Auseron no se limita a describir la música de un punto de vista meramente técnico, sino que también explora el significado cultural de la música y la relación entre la música y la sociedad. El autor demuestra un profundo respeto por los músicos de son, y por su tradición musical, y ayuda a el lector a apreciar la importancia de la música como forma de expresión cultural. Además, el libro ofrece una visión alternativa de la historia del son, centrada en la experiencia de los músicos y en su relación con la cultura local.
Sin embargo, el libro no está exento de algunas limitaciones. En ocasiones, la narración puede sentirse un poco extensa, y algunos capítulos podrían beneficiarse de una mayor concisión. Además, aunque Auseron muestra un profundo respeto por la tradición musical cubana, a veces su enfoque puede ser un poco idealizado, sin reconocer de manera más explícita las tensiones y los desafíos que ha enfrentado la música cubana a lo largo de su historia. No obstante, estas son, quizás, pequeñas críticas que no restan mérito a la grandeza de la obra. Recomiendo encarecidamente «Semilla Del Son» a cualquiera que busque una experiencia musical profunda y una comprensión más humana de la música cubana. Es un libro que merece ser leído y escuchado, y que dejará en el lector un profundo respeto por la riqueza y la vitalidad de esta tradición musical.
