“Por Qué Contar Cuentos En El Siglo Xxi” es un extenso ensayo que se estructura en torno a una serie de anécdotas, narradas por reconocidos narradores y narradoras de Hispanoamérica. Andrés Montero, a través de estas experiencias, no se limita a presentar una colección de historias, sino que construye un argumento convincente sobre la importancia del acto mismo de contar cuentos. La obra se basa en entrevistas con figuras como Aldo Méndez, Boniface Ofogo, Virginia Imaz, Pep Bruno, Nicolás Buenaventura, Paty Mix y Ana Griott, quienes comparten sus vivencias en el escenario, en entornos diversos y en contextos significativos.
La estructura del libro es, en gran medida, circular. Montero, a través de estas narraciones, nos muestra cómo el contar cuentos no es un simple entretenimiento, sino un ejercicio de conexión con la experiencia humana. Méndez relata cómo ha visto un niño, cautivado por una historia, «descubrir» en sí mismo una nueva forma de ver el mundo. Ofogo, por su parte, describe cómo un grupo de reclusos en una prisión han encontrado en la narración de historias una forma de «re-escribir» sus vidas y conectar con su humanidad. La diversidad de voces y de experiencias refuerza la idea central: que contar cuentos es un acto profundamente humano que nos permite “sacarle el polvo a la experiencia humana”, acercar el mundo al planeta y, principalmente, hacernos cargo de lo que otros –o uno mismo– ha vivido, pensado y reflexionado.
El libro profundiza en la “resistencia” que implica la práctica del contar cuentos, un acto de afirmación de la memoria y la identidad en un mundo que, a menudo, pretende borrar el pasado. Montero explora cómo, en “Por Qué Contar Cuentos En El Siglo Xxi”, el testimonio vivo de estos narradores se convierte en una forma de preservar la cultura y la identidad hispanoamericana frente a la globalización y la homogeneización cultural. Además, Montero explora la función del cuento como un espacio de reflexión y de diálogo, donde se pueden plantear preguntas difíciles y explorar nuevas perspectivas.
La esencia del libro radica en la idea de que el acto de narrar no es una mera forma de “ociosidad” o “entretenimiento”, sino una herramienta fundamental para la construcción de la identidad, la comprensión del mundo y la conexión entre las personas. Montero argumenta que el contar cuentos es esencialmente “esencial”, una necesidad humana profunda que «no es urgente, sino esencial» . Esta frase, repetida a lo largo del libro, resume el argumento central: que la verdadera importancia del cuento reside en su capacidad para “liberar” a los individuos de la superficialidad y la deshumanización.
A través de las anécdotas que presenta, Montero demuestra cómo el cuento puede “sacarle el polvo a la experiencia humana” , permitiendo que las vivencias del pasado resuenen en el presente y nos ayuden a comprender mejor el mundo que nos rodea. La obra no solo documenta las historias en sí, sino que también explora el proceso mismo de narración, mostrando cómo los narradores utilizan su voz, su lenguaje y su imaginación para crear un espacio de encuentro y de conexión entre ellos y su audiencia. El libro evidencia cómo «lo que nos va a hacer libres no será lo urgente, sino lo esencial».
Además, el libro explora el papel del cuento como un «testimonio vivo de una resistencia». En un mundo donde la memoria se amenaza constantemente, la práctica del contar cuentos se presenta como una forma de «defender» nuestra identidad cultural y nuestra conexión con el pasado. Montero describe cómo los narradores, a través de sus historias, ponen en «cara» a las fuerzas que buscan borrar nuestra memoria y “re-escribir” nuestra historia. Por ejemplo, la experiencia de Boniface Ofogo, narrando historias a reclusos, se presenta como un acto de “humanización” en un entorno donde la deshumanización es la norma.
Opinión Crítica de Por Qué Contar Cuentos En El Siglo Xxi
“Por Qué Contar Cuentos En El Siglo Xxi” es, sin duda, un libro profundamente conmovedor y reflexivo. Montero ha logrado crear un trabajo que es a la vez “entretenido” y “pensador”, invitando al lector a una profunda reflexión sobre la naturaleza de la narración y su importancia en nuestras vidas. La estructura del libro, basada en anécdotas personales, lo hace accesible y atractivo, mientras que el análisis de Montero sobre la función del cuento es “profundo” y “sustancioso”.
El libro nos recuerda que en un mundo dominado por la tecnología y la información, el acto de escuchar una historia, de dejarse transportar por la imaginación de un narrador, puede ser una experiencia “transformadora”. La diversidad de voces y de experiencias presentadas en el libro refuerza la idea de que los cuentos no son meras “narraciones”, sino portadores de sabiduría, experiencias y valores. La forma en que Montero presenta las historias, integrando el testimonio directo de los narradores, es particularmente “eficaz”, ya que nos permite “conectar” con las emociones y las experiencias de estos individuos de una manera “auténtica”.
“Por Qué Contar Cuentos En El Siglo Xxi” es un libro “recomendable” para cualquier persona que esté interesada en la cultura, la historia o la literatura. Es un libro que “invita y estimula a percibir y contar cuentos, a recobrar el valor de la palabra esa” (Ezio Mosciatti). Es un libro que, como Pep Bruno señala, es “para tener siempre a mano y leer y releer”. Al final, Montero nos recuerda que “lo que nos va a hacer libres no será lo urgente, sino lo esencial”. Este libro es una “resistencia” en la que apostar.
