La obra de Oubiña se presenta como una cronología detallada y a menudo perturbadora de su vida como protagonista del contrabando internacional de cocaína a partir de los años 70. Nos transporta a un mundo de operaciones clandestinas, puertos marítimos, y conexiones con individuos de dudosa reputación, tanto españoles como extranjeros. El libro no idealiza esta actividad; en cambio, la describe con un realismo crudo y sin concesiones, reconociendo la violencia, la corrupción y la deshumanización que caracterizaron su existencia.
Oubiña relata cómo comenzó su carrera como «ventajista», es decir, como intermediario que facilitaba el transporte de la droga. Explica con precisión los métodos utilizados, desde el uso de barcos pesqueros y embarcaciones de recreo hasta el aprovechamiento de puertos sin vigilancia. Describe las rutas de contrabando, las cantidades de droga movidas (inicialmente modestas que gradualmente aumentaron para convertirse en operaciones de gran escala), y las dificultades encontradas en cada paso del camino. Más allá de la descripción de las operaciones, el libro se centra en las relaciones personales que Oubiña estableció en este mundo criminal, mostrando un lado más vulnerable y a veces incluso patético de un hombre que se vio atrapado en una espiral de violencia y codicia.
La narrativa se centra particularmente en su papel como líder de una red de contrabando que operaba con una “tribu” de colaboradores. Oubiña describe la estructura jerárquica de esta red, incluyendo a los encargados de la logística, los «hombres de confianza», y los «proveedores» de la droga. También destaca la importancia del dinero, que se convirtió en el motor principal de sus acciones y que lo llevó a acumular una considerable fortuna. Sin embargo, la riqueza, según relata, fue también su perdición, atrayendo la atención de las autoridades y convirtiéndolo en el objetivo de campañas de arresto y acusaciones.
La obra no solo reconstruye las operaciones de contrabando, sino que también explora las consecuencias personales y legales de estas. Oubiña describe con detalle los tiroteos, los enfrentamientos con la policía, los arrestos, las acusaciones de delitos (principalmente tráfico de drogas y blanqueo de capitales), y los juicios. Revela la injusticia de su condena, argumentando que fue acusado y condenado por delitos que no cometió, y que fue sancionado por hablar de más y castigado por hablar de menos. Su relato es una denuncia de la impunidad, la corrupción, y la manipulación de la justicia.
El libro de Oubiña es unafosa inmersión en el mundo turbio del contrabando de cocaína en Galicia, pero va mucho más allá de una simple cronología de actividades ilícitas. Es una reflexión sobre la deshumanización que implica un estilo de vida basado en la violencia, la mentira, y la codicia, así como un rechazo al silencio imposto por la amenaza y la intimidación. Oubiña se presenta como una víctima de un sistema corrupto, y su relato es un grito de indignación contra la impunidad.
Oubiña nos describe con franqueza su papel en la red de contrabando, reconociendo que, a pesar de las consecuencias, se sentía atrapado en un mundo en el que «haberlas, haylas». Sin embargo, su relato no es una justificación de sus acciones, sino una análisis de las dinámicas de poder que lo arrastraron hacia el crimen. Su introspección es crucial, mostrando que, a pesar de su participación en actividades ilegales, se sentía víctima de las circunstancias y de las personas que lo rodeaban. La «tribu» de contrabandeadores, al principio un grupo de compañeros de confianza, se convirtió, a largo plazo, en un factor de riesgo y peligro, llevándolo a enfrentarse a la mordedura de la ley.
La obra expone con explicidad los mecanismos de corrupción que operaban en la región. Oubiña describe cómo los funcionarios públicos, los policías, y los políticos, se beneficiaban del contrabando, llevando a una situación en la que la ley no tenía ningún valor. El libro denuncia la impunidad de los delincuentes, y la falta de justicia para los víctimas. Oubiña argumenta que su condena fue un producto de la corrupción, y que fue victimizado por las personas que debían protegerlo. A pesar de su confesión, mantiene una actitud sarcástica hacia aquellos que lo juzgaban, creyendo que su condena fue un acto de engaño y manipulación.
La narrativa se centra particularmente en la relación de Oubiña con la policía. Describe cómo se convirtió en objetivo de campañas de arresto y acusaciones, y cómo fue víctima de la corrupción policial. Revela que fue acusado de delitos que no cometió, y que fue sancionado por hablar de más y castigado por hablar de menos. Su relato es una denuncia de la impunidad y la falta de justicia. Muestra que, a pesar de su confesión y de su introspección, sigue siendo víctima de un sistema corrupto y desequilibrado. Su narración es una prueba de resiliencia, y de su capacidad para superar las dificultades y adversidades.
Opinión Crítica de Oubiña: Toda La Verdad. Ahora Es Mi Turno Para Contar Mis Vivenci As Sobre Contrabando Y Narcotrafico Internacional:
El libro de Oubiña es una obra de valor histórico y social, que nos permite comprender mejor la complejidad de la historia del contrabando en Galicia. No es una narración entera y fácil, pues se desarrolla a través de un testimonio directo y a veces confuso, pero su validez emocional y su honestidad son innegables. El libro nos ofrece una visión singular del contrabando, una visión desde el interior de un delincuente que está dispuesto a revelar sus secretos.
Si bien el libro está marcado por una carga emocional y una narración a veces desorganizada, es imposible ignorar la importancia de su testimonio. Oubiña nos presenta una imagen cruda y sin idealizaciones del mundo del contrabando, mostrando que no se trata de un negocio simple y rentable, sino de una vida de violencia, corrupción, y desesperación. La honestidad con que Oubiña cuenta sus experiencias, y su capacidad para reconocer sus errores, lo hace un personaje carismático y emblemático.
Sin embargo, es importante leer el libro con una actitud crítica. Oubiña es una figura controversial, y su narración puede estar influenciada por sus propios prejuicios y sus experiencias personales. Es fundamental comparar su testimonio con otras fuentes de información, y considerar otras perspectivas. No obstante, el libro es una pieza fundamental para comprender la historia del contrabando en Galicia, y un importante recordatorio de los peligros de la impunidad y la corrupción.
Recomendaciones: Se recomienda esta lectura a aquellos interesados en la historia del contrabando en Galicia, en la historia de la delincuencia en España, y en el estudio de la memoria colectiva. También es un ejemplo de la fuerza de la voz individual frente a las estructuras de poder. Leerlo con reflexión y con la conciencia de que se trata de una narración singular, pero valiosa, es clave para obtener el máximo beneficio de esta obra.

