La novela se desarrolla en los años de entreguerras, en un período de efervescencia cultural y de convulsiones políticas. El Virginian, un transatlántico de lujo que navegaba entre Europa y América, se convierte en el escenario principal de la historia. A bordo de este barco, que transportaba a millonarios, turistas, emigrantes y artistas, un pianista extraordinario, conocido simplemente como Novecento, realizaba noche tras noche un duelo pianístico con el legendario Jelly Roll Morton, el inventor del jazz. Esta confrontación no era una simple competición musical; era una danza de melodías y silencias, un intercambio de conocimientos y experiencias, una búsqueda de la verdadera esencia de la música.
Novecento, en su lenguaje escueto y preciso, nos cuenta su vida a bordo del Virginian, revelando detalles sobre su inusual origen. Se afirma que nació a bordo del barco, y nunca ha descendido. La razón de este misterio permanece oculta, alimentando la leyenda que rodea a este enigmático pianista. A través de sus relatos, Baricco nos introduce en un universo de personajes fascinantes y complejos: el capitán del barco, un hombre taciturno y melancólico; la joven Martha, una actriz que busca en la música una salida a su angustia; y el ingeniero John, un hombre de ciencia obsesionado con la búsqueda de la «nota perfecta». La música, en Novecento, no es solo un medio de expresión artística, sino también un lenguaje universal que permite a los personajes conectar entre sí, superar sus diferencias y abrirse a la posibilidad de experimentar la belleza del mundo.
La atmósfera que Baricco crea en torno al Virginian es la de un universo paralelo, donde el tiempo parece detenerse y la realidad se distorsiona. El barco, con sus pasillos laberínticos, sus salones elegantes y sus camarotes oscuros, se convierte en un microcosmos del mundo, donde conviven todas las contradicciones y los deseos de la humanidad. La música, como hilo conductor de la historia, nos permite viajar en el tiempo, explorar diferentes culturas y contemplar la grandeza y la fragilidad de la condición humana. Baricco nos recuerda, a través de la voz de Novecento, que la verdadera música no reside en la perfección técnica, sino en la capacidad de transmitir emociones, inspirar la imaginación y conectar con lo más profundo de nuestra alma.
El relato se centra en la vida de Novecento, el pianista del Virginian, y en su relación con la música, la memoria y el tiempo. A través de sus monólogos, Novecento nos revela su historia, pero esta historia está llena de contradicciones y silencios. Afirma haber nacido a bordo del barco, nunca descendido, y lo que es más intrigante es la pregunta que queda flotando: ¿por qué? Esta incertidumbre no solo la rodea a él, sino que se extiende a toda la historia, creando una atmósfera de misterio y suspensión.
La música es el eje central de la novela. Novecento no es un simple músico; es un guardián de la memoria, un intérprete de los sueños y de las sombras. Sus duelos pianísticos con Jelly Roll Morton no son competiciones, sino rituales que buscan desentrañar los secretos del universo. Cada nota, cada ritmo, cada silencio tienen un significado, y Novecento lo sabe. «La música», como afirma, «es la única cosa que puede romper el silencio de la eternidad», y es a través de la música que él se conecta con lo que le rodea. La descripción de las piezas musicales que ejecuta, las notas que extrae de su piano, son a menudo tan evocadoras como la narración misma, creando paisajes sonoros impresionantes.
La obra también explora temas como el destino, la memoria y el olvido. Novecento no se considera un hombre, sino un «cuerpo que ha sido puesto a su disposición por la música». Su vida está definida por la música, y cuando ésta desaparece, él también lo hace. El concepto del «duelo pianístico» se convierte en una metáfora de la vida misma, una lucha constante entre el deseo de vivir y la necesidad de desaparecer. La relación de Novecento con Martha, la actriz, ejemplifica esta lucha. Ella busca en la música una salida a su angustia, mientras que él se niega a dejar que la música lo consuma. Baricco utiliza esta relación para explorar la naturaleza de la creación artística y la dificultad de transcendencia.
Opinión Crítica de Novecento (Edición Limitada)
Novecento es, sin duda, una de las obras más originales y memorables de Alessandro Baricco. Es una novela que requiere paciencia y una disposición a dejarse llevar por el flujo de su monólogo, pero que a cambio recompensa al lector con una experiencia única e inolvidable. Baricco utiliza un estilo narrativo muy particular, caracterizado por la brevedad, la precisión y la musicalidad de sus frases. La narración está construida como un monólogo, como si Novecento estuviera hablando directamente al lector, y esto crea una sensación de intimidad y confianza. Sin embargo, esta naturaleza fragmentada puede ser frustrante para algunos lectores, que buscan una narración más lineal y clara.
La fuerza de Novecento reside en la capacidad de Baricco para crear una atmósfera de misterio y melancolía. El barco, el Virginian, se convierte en un personaje en sí mismo, un lugar mágico y enigmático donde la realidad se difumina y donde el tiempo se detiene. La descripción de la música, de los paisajes marinos y de los personajes es impresionante, y Baricco utiliza el lenguaje de manera muy poética y evocadora. Es una novela que se lee en buena medida, con tiempo para reflexionar sobre los temas que plantea.
A pesar de que la novela no ofrece respuestas fáciles, sí que nos invita a reflexionar sobre la naturaleza de la música, el arte, el destino y la relación entre el hombre y el tiempo. Novecento es una obra que, al igual que la propia música, puede ser interpretada de muchas maneras diferentes. Es una novela que, al final, se queda con el lector, incitando a contemplar la belleza y la fragilidad de la vida. Recomendada para lectores que disfruten de narrativas introspectivas, evocadoras y que se centran en la experiencia y el sentimiento más que en la acción.
Es una obra imprescindible para los amantes de Baricco y para cualquiera que busque un libro que le haga pensar y que le deje una huella imborrable en la memoria.
