Este volumen de teatro, “La Tragedia De La Perra Vida” de María Martínez Sierra, emerge como un testimonio crucial del exilio republicano español en el periodo 1939-1974. Representa un esfuerzo de rescate y recopilación exhaustiva de la obra de María de la O Lejárraga García, una figura clave del teatro español del siglo XX, que, tras su desplazamiento forzado, continuó su creación dramática desde diversos puntos geográficos: Francia, Estados Unidos, México y, sobre todo, Argentina. La iniciativa, impulsada por los editores Juan Aguilera Sastre e Isabel Lizarraga Vizcarra, no solo ofrece al lector una panorámica completa de su producción, sino que también pone de manifiesto la importancia del Archivo María Lejárraga, el Archivo de su traductora al inglés, Collice Portnoff, y diversas publicaciones bonaerenses, en la reconstrucción de su legado. Este volumen es una contribución esencial para entender la evolución del teatro español durante una época de profundos cambios políticos y sociales, y para reconocer la perseverancia de una autora que, a pesar de la adversidad, mantuvo viva su voz y su compromiso con la verdad.
“La Tragedia De La Perra Vida”, en particular, se enmarca dentro de este contexto de exilio y representa una obra profundamente personal y cargada de significado. La novela, convertida en obra de teatro, narra la historia de una mujer, Lila, que vive en las afueras de Buenos Aires, una mujer trabajadora, de una vida sencilla y de una profunda angustia. Su marido, Manuel, es un hombre que se ha hundido en el alcoholismo y que a menudo la maltrata, tanto verbalmente como físicamente. La historia se desarrolla en un ambiente de pobreza y desesperación, donde la vida cotidiana se ve amenazada por el desempleo, la enfermedad y la violencia. El volumen no solo se convierte en un retrato de un entorno social problemático, sino que también explora temas universales como el amor, el dolor, la redención y la búsqueda de la felicidad.
La obra, ambientada en la Buenos Aires de la década de 1950, presenta a Lila, una mujer de origen humilde, que lucha por mantener la dignidad de su hogar y su familia. Su vida, marcada por la pobreza y el trabajo duro en la industria textil, está constantemente amenazada por la llegada de Manuel, su marido, un hombre consumido por el alcohol y la amargura. La relación entre ambos es una de las claves de la tragedia, una mezcla de amor, resentimiento y dependencia mutua. Manuel, producto de la desilusión política y social, se refugia en el alcohol, convirtiéndose en una fuente de tensión y dolor para Lila. La obra explora la psicología de ambos personajes, revelando la complejidad de sus motivaciones y el impacto del entorno en su comportamiento.
La trama se centra en la búsqueda de Lila por encontrar una manera de salvar a Manuel del alcoholismo. Ella intenta, con paciencia y cariño, romper el ciclo de adicción, pero sus esfuerzos son en vano. La obra describe con crudeza la vida de las clases bajas de Buenos Aires, mostrando la precariedad económica y la falta de oportunidades. También se introduce un personaje secundario, Don Horacio, un vecino de Lila y Manuel, que se convierte en un confidente y ayuda a Lila a sobrellevar su situación. A través de sus diálogos, se revelan las tensiones sociales y políticas de la época, así como la influencia de la ideología republicana en la vida de los protagonistas. La obra se convierte así en un espejo de la sociedad argentina de la época, reflejando la crisis moral y social que sufría el país.
“La Tragedia De La Perra Vida” es una obra de denuncia social y psicológica que explora la desesperación de una mujer que lucha contra las adversidades de su vida. La historia de Lila y Manuel es una representación vívida de la miseria y la desesperación que afectaban a muchas familias en la Argentina de la época. La obra no solo describe la vida cotidiana de una familia de clase baja, sino que también plantea interrogantes sobre la responsabilidad individual y social en la prevención de la adicción y el maltrato. A través de un lenguaje sencillo y directo, Martínez Sierra logra crear una atmósfera de angustia y desolación que atrapa al lector desde el principio.
El personaje de Manuel, a pesar de ser el principal antagonista de la historia, es presentado con una complejidad que impide una simple lectura de “villano”. Su sufrimiento, resultado de la desilusión política y social, lo convierte en un personaje trágico. La obra no juzga a Manuel, sino que busca entender sus motivaciones y las causas de su comportamiento. Por su parte, Lila, a pesar de su sufrimiento, se muestra como un personaje fuerte y perseverante, que lucha por mantener la dignidad de su hogar y su familia. Su amor por Manuel es incondicional, y su deseo de salvarlo del alcoholismo demuestra su fortaleza y su compromiso. La obra, por lo tanto, es una reflexión sobre la complejidad de las relaciones humanas y sobre la importancia del amor, la compasión y la solidaridad.
Opinión Crítica de La Trageda De La Perra Vida
«La Tragedia De La Perra Vida» es, en esencia, un testimonio conmovedor y realista de la situación social y económica de la Argentina de mediados del siglo XX. La obra destaca por su crudeza y su honestidad, presentando una imagen sin adornos de la miseria y la desesperación que afectaban a muchos ciudadanos. La habilidad de Martínez Sierra para construir personajes complejos y creíbles, así como su dominio del lenguaje coloquial, hacen de la obra una lectura muy atractiva y emotiva. La obra no es necesariamente una obra de entretenimiento, pero sí una obra que invita a la reflexión y a la empatía.
Sin embargo, es importante señalar que la obra tiene sus limitaciones. El enfoque en la vida de una familia de clase baja puede resultar, en ocasiones, algo unidimensional, y la trama principal puede parecer algo lenta en ciertos momentos. No obstante, la fuerza de la obra reside en su capacidad para transmitir emociones profundas y para generar una sensación de angustia y desesperación que perdura mucho después de haber terminado de leerla. Recomendamos la obra a aquellos lectores que estén dispuestos a confrontarse con la realidad social y económica de la Argentina de la época, y que valoren las obras que abordan temas universales como el amor, el dolor y la redención. De manera específica, se destaca la valentía de Martínez Sierra al abordar temas tan delicados como el alcoholismo y el maltrato, y su capacidad para hacerlo de una manera que no cae en el sentimentalismo fácil.
