El cómic se desarrolla principalmente en París, en el otoño de 1900, justo antes de la muerte de Wilde. La narrativa está estructurada en torno a una serie de encuentros y conversaciones del escritor con las personas que le rodeaban en esos últimos tiempos: Robert Ross, su abogado y amigo; Constance Wilde, su segunda esposa, una mujer distante y poco comprensiva; y diversos artistas, escritores y personajes de la bohemia parisina que aún le brindaban un poco de compañía y apoyo.
El libro presenta a Wilde como un hombre deshecho, consumido por el alcohol y la desesperación, pero también como un hombre inteligente, culto y con una visión del mundo única. A través de las conversaciones, De Isusi revela la complejidad del personaje, mostrando tanto su lado más vulnerable y atormentado como su genialidad incontenible. La visualización del cómic es particularmente impactante, empleando un estilo narrativo que combina la crudeza y el detalle de los ambientes parisinos de la época con la atmósfera opresiva de la obra dantesca. Se utilizan imágenes oníricas y simbolistas, reflejando el estado mental de Wilde, que lucha por mantener su identidad y su sentido de la realidad. El uso del color, especialmente el negro y el rojo, intensifica el impacto visual y refuerza la idea del pecado, la culpa y el sufrimiento.
El cómic nos muestra una representación fantasmal de Wilde en el Infierno, no como un lugar físico, sino como un estado mental, una proyección de sus propias dudas y pecados. Esta representación, profundamente inspirada en «La Divina Comedia», sirve para examinar la obra del escritor de una manera más profunda, revelando la sombra que se proyectaba sobre su figura y la lucha interna que existía entre su idealismo y su decadencia. De Isusi también explora la relación conflictiva de Wilde con la prensa, que lo había tildado de «femicida» por su relación con Lord Alfred Bunbury, y muestra cómo la histeria colectiva y la opinión pública contribuyeron a su destrucción. A través de estas escenas, el autor nos advierte sobre los peligros del juicio moral y la importancia de la tolerancia y el entendimiento.
El relato se presenta como un sueño o una visión, en la que Wilde, ya en el “Infierno”, se encuentra conversando con personajes clave de su vida y de la obra de Dante. Estas conversaciones no son meras explicaciones, sino que representan una forma de autopsia, de análisis de los errores que llevaron a su caída. El “Infierno” de Wilde no es un lugar de torturas físicas, sino un espacio de angustia existencial, donde se enfrenta a sus propios demonios y a las consecuencias de sus decisiones.
La obra se estructura de manera muy particular, utilizando fragmentos de “La Divina Comedia” como hilo conductor. Escenas del viaje de Dante por el Infierno se superponen a las experiencias de Wilde, creando un efecto de resonancia y haciendo que el lector cuestione la naturaleza de la culpa, el perdón y la redención. De Isusi juega con la ambigüedad, haciendo que el lector se pregunte si las conversaciones son reales o si son simplemente producto de la imaginación de un hombre enloquecido. El autor no teme confrontar al lector con la realidad de la figura de Wilde, mostrándolo en su desnudo sufrimiento.
Un punto clave de la narrativa es la representación de la relación de Wilde con Constance. La obra lo muestra como una mujer fría, distante y poco comprensiva, incapaz de entender la complejidad del genio o de aliviar su sufrimiento. La comunicación entre ellos es casi inexistente, lo que contribuye a la sensación de aislamiento y desesperación que experimenta Wilde. A través de este relato, De Isusi nos advierte sobre los peligros de una relación basada en el control y la imposición, y sobre la importancia del respeto y la comprensión mutua. La obra no juzga a Constance, sino que la muestra como una víctima, atrapada en una situación imposible.
El final del cómic es particularmente impactante. Wilde, en un momento de lucidez, reconoce que su caída no fue producto de un único acto, sino de una serie de decisiones y errores que se acumularon a lo largo de su vida. Entiende que la verdadera redención no se encuentra en el perdón, sino en el reconocimiento de la verdad y en la aceptación de la propia responsabilidad. Este final, aunque triste, es también profundamente liberador, ya que nos muestra que es posible encontrar un sentido a la vida, incluso en los momentos más oscuros.
Opinión Crítica de La Divina Comedia De Oscar Wilde
“La Divina Comedia de Oscar Wilde” es una obra maestra del cómic, un logro artístico que combina con maestría la documentación histórica, la licencia creativa y la habilidad narrativa. De Isusi logra lo imposible: nos presenta a un personaje complejo y contradictorio, mostrándolo con toda su belleza y su fealdad. El libro no es solo una biografía, es una meditación sobre el arte, la vida y la muerte, una obra que nos invita a reflexionar sobre nuestra propia existencia. La ejecución visual del cómic es impecable, con un estilo que combina la crudeza y el detalle de los ambientes parisinos de la época con la atmósfera opresiva de la obra dantesca. El color, el uso de la tipografía y la composición general contribuyen a crear una atmósfera inquietante y memorable.
El libro tiene un impacto emocional muy fuerte, y es probable que muchos lectores se sientan conmovidos por el sufrimiento de Wilde. Sin embargo, De Isusi no se limita a mostrar la tristeza, también nos presenta al personaje con un sentido del humor negro y una visión irónica. Este equilibrio entre la seriedad y el humor hace que la obra sea aún más atractiva y conmovedora. Además, el autor no teme confrontar al lector con la realidad de la figura de Wilde, mostrando el personaje con todas sus virtudes y defectos. El libro es un homenaje a un genio que fue a la vez un hombre vulnerable y un ser atormentado.
Aunque el libro es una obra compleja y requiere cierta paciencia por parte del lector, creo que merece la pena invertir tiempo y esfuerzo en su lectura. Es un libro que se queda contigo mucho después de haberlo terminado, y que te invita a seguir explorando el mundo de Oscar Wilde y de su obra. Además, el premio que recibió el cómic – el Premio Nacional de Cómic 2020 – es un reconocimiento a la excelencia de su ejecución y a la importancia del trabajo de De Isusi. Recomiendo «La Divina Comedia de Oscar Wilde» a todos los aficionados al cómic, a los amantes del arte y a los que quieran conocer de cerca la vida de uno de los más grandes genios de la literatura.
