El libro se estructura de manera narrativa y evocadora, similar a un viaje en el que el lector es guiado por el autor a través de las diversas regiones de las Filipinas. A través de relatos detallados y conversaciones con practicantes, maestros y expertos, “Eskrimadores” desglosa la complejidad de la esgrima, revelando que no existe una única «esgrima». Más bien, se trata de una familia de estilos y técnicas que se han desarrollado a lo largo de siglos, influenciados por una variedad de fuentes, incluyendo el kow-garu japonés, el kali de Mindanao, y las tradiciones locales de defensa personal. El libro explora con detalle las características distintivas de cada estilo: el adtrismo de la esgrima de Visayas, la brutalidad de la esgrima de Mindanao, y la precisión del erehe.
La obra se adentra profundamente en las escuelas de esgrima, mostrando la rigurosa disciplina y el profundo respeto que se profesa a sus maestros. Se explora el concepto de “kris”, el arma icónica de la esgrima, y su importancia ritual y simbólica. El libro también aborda el papel de la religión, particularmente el catolicismo, en la formación de la esgrima, mostrando cómo la fe influyó en la ética y el comportamiento de los practicantes. Además de la presentación de los estilos de esgrima, “Eskrimadores” ofrece una visión de la vida cotidiana en las Filipinas, desde la agricultura hasta la pesca, pasando por las festividades religiosas y las costumbres locales, poniendo de manifiesto la profunda influencia de la esgrima en la cultura. El autor hace un uso magistral de las descripciones sensoriales – el sonido de las hojas de kris al cortar el aire, el peso del arma en la mano, el olor de la tierra después de una sesión de entrenamiento – para transportar al lector al corazón de la experiencia filipina.
El libro no se limita a la descripción de técnicas. La obra se centra en la transmisión del conocimiento, en la importancia del maestro-discípulo, en la ética que subyace a la práctica de la esgrima. El autor documenta los procesos de entrenamiento, la jerarquía de los estilos, y las diferencias en enfoques. Se destacan los aspectos clave de la ejecución de movimientos, incluyendo el uso del kris, el movimiento del cuerpo, y la importancia del timing y la concentración. La estructura narrativa ayuda al lector a comprender la evolución de la esgrima, desde sus orígenes hasta su estado actual, ilustrando como múltiples influencias se han fusionado para dar forma a las distintas escuelas.
La obra explora las creencias y valores que sustentan la práctica de la esgrima, enfatizando la importancia del respeto, la disciplina, el honor y la lealtad. Se relatan historias de maestros que han dedicado sus vidas a la transmisión de su arte, mostrando la devoción y el sacrificio que implican. A través de estos relatos, el lector obtiene una comprensión profunda de la mentalidad filipina y de la ética que rigen la esgrima. El libro también aborda la relación entre la esgrima y la sociedad filipina, mostrando cómo esta forma de arte ha sido utilizada para mantener el orden, proteger a la comunidad y defender los valores tradicionales.
Además, “Eskrimadores” no presenta la esgrima como algo estático, sino como una disciplina en constante evolución, adaptándose a los cambios sociales y culturales. Se discuten las influencias occidentales, como el boxeo y las artes marciales occidentales, y cómo estas han afectado la práctica de la esgrima. El autor muestra como los practicantes han sabido integrar estas influencias, manteniendo al mismo tiempo la esencia de la tradición filipina. el libro es una celebración de la esgrima como un arte marcial vivo y vibrante, que continúa siendo una parte importante de la identidad cultural filipina.
“Eskrimadores” es una lectura obligada para cualquier persona interesada en las artes marciales, la historia, la cultura filipina o la exploración del patrimonio humano. El libro es ideal para estudiantes de artes marciales, entrenadores, investigadores y cualquiera que busque una comprensión más profunda de la conexión entre la cultura y el combate. Se recomienda encarecidamente para aquellos que buscan una lectura que vaya más allá de la superficie y que les permita apreciar la riqueza y la complejidad de la esgrima filipina. Por supuesto, no es un libro que pueda ser leído de una sentada, sino que invita a la reflexión, a la práctica y al estudio. Es un testimonio de la importancia de preservar y valorar las tradiciones culturales, y un recordatorio de que las verdaderas artes marciales son mucho más que simples técnicas de combate; son un camino hacia el desarrollo personal y la comprensión del mundo.
