La estructura de «El Cine Según Hitchcock» es orgánica y no se centra en un análisis formal de las películas de Hitchcock. En lugar de un análisis crítico convencional, Truffaut y Hitchcock reminiscentan y profundizan en las situaciones que rodearon el nacimiento de cada largo. Comienzan con los primeros proyectos, las ideas iniciales y las tensiones de la elaboración de los guiones. Se adentran en los problemas de la escenificación, no desde una perspectiva técnica, sino desde la perspectiva del proceso creativo: la dificultad de comunicar una idea, la importancia del casting, la negociación con los estudios, la búsqueda de la atmósfera adecuada.
El libro no rehúye las dificultades y los conflictos que marcaron la producción de películas como «Rebus» o «La Araña» (conocida como «Rebecca» en Estados Unidos). Hitchcock describe con detalle las presiones de los estudios, que a menudo intentaban dirigirlo hacia temas más ligeros y comercialmente exitosos. Truffaut, con su honestidad característica, relata la frustración que sentía cuando Hitchcock se negaba a comprometer su visión artística. Esta dinámica de tensión creativa entre un director comprometido con su visión y una industria dispuesta a buscar el éxito, es un hilo conductor a lo largo de todo el libro.
El diálogo también explora las opiniones sobre el resultado comercial de las películas. Hitchcock, a pesar de su dominio del suspense, es consciente de que su éxito dependía en gran medida de la respuesta del público. Discuten las críticas, los éxitos taquineros, y la percepción pública de sus películas. Más allá de las cifras de taquilla, la conversación revela una preocupación constante por el impacto de sus películas en la audiencia, y por la forma en que estas se harían recordar en el tiempo. El libro no se limita a la producción de las películas, sino que permite una visión completa de la vida y el trabajo del maestro del suspense.
La principal fuerza de «El Cine Según Hitchcock» reside en su capacidad para revelar los procesos creativos que subyacen a la producción cinematográfica. Truffaut y Hitchcock no presentan una narrativa lineal, sino que se mueven entre las diferentes etapas de la creación de una película, explorando las decisiones que se tomaron, las dudas que surgieron, y las consecuencias de cada una de ellas. Esto incluye conversaciones sobre la selección de actores, la negociación con los estudios de Hollywood, y el proceso de transformar un guion en una película tangible.
El libro también ofrece una rara visión de la personalidad de Hitchcock. A través de sus recuerdos, Truffaut y Hitchcock presentan un personaje complejo y contradictorio: un hombre de negocios astuto, un maestro del suspense, un perfeccionista obsesivo, y un ser humano vulnerable. Se revela su capacidad para manipular el miedo y la tensión en la pantalla, pero también se muestran sus preocupaciones y miedos personales, como su inseguridad sobre su aspecto físico o su temor a ser olvidado. La conversación revela un hombre que era, por encima de todo, un narrador compulsivo, un contador de historias que siempre estaba buscando formas de conectar con su audiencia.
Además, el libro explora la relación entre el director y los estudios de Hollywood. La relación entre Hitchcock y los estudios es retratada como una danza delicada entre la creatividad y el negocio. Hitchcock, a pesar de su poder como director, estaba siempre sujeto a las limitaciones impuestas por los estudios, que a menudo lo presionaban para producir películas más comerciales y accesibles. Truffaut, con su actitud independentista, observa con frustración cómo la industria cinematográfica estaba intentando canalizar la creatividad de Hitchcock en el camino de la rentabilidad.
Opinión Crítica de El Cine Según Hitchcock
«El Cine Según Hitchcock» es un libro extraordinariamente valioso, no tanto por su análisis formal de la obra de Hitchcock, sino por su documento histórico y por el diálogo en sí mismo. Truffaut, como un narrador excepcional, conduce la conversación con una mezcla de curiosidad, humor y perspicacia, mientras que Hitchcock responde con honestidad y precisión. La combinación de sus voces es magnética, creando un diálogo que es a la vez fascinante y profundo.
Si bien la estructura del libro puede resultar un poco desorientadora para algunos lectores, esta abstracción es en realidad una fortaleza. No se trata de un estudio biográfico convencional, sino de un revelador testimonio de las dificultades y los dilemas que enfrenta un cineasta de renombre. Es un libro que requiere un poco de paciencia y compromiso, pero la recompensa es enorme: una comprensión más profunda de la mente y el corazón de uno de los maestros más influentes del cine.
«El Cine Según Hitchcock» es un libro que debe ser leído por cualquier persona interesada en el cine. No solo es un documento histórico y una valiosa fuente para estudiar la obra de Hitchcock, sino también un testimonio de la importancia de la creatividad, la tensión y el diálogo en el arte de contar historias. Se recomienda especialmente a aquellos que deseen comprender el contexto y las presiones que rodeaban la producción de las películas de Hitchcock, y por lo tanto, se ofrece una visión única de la mentalidad y el proceso creativo de uno de los directores más iconicos de la historia del cine.


