El libro se centra en el período de tiempo comprendido entre noviembre de 1935, cuando Ruiz Vilaplana llega a Burgos como secretario del Juzgado de Instrucción, y junio de 1937, cuando abandona la zona ocupada por los franquistas. Ruiz Vilaplana describe, con una precisión escalofriante, el ambiente de intolerancia y terror que reinaba en la ciudad, revelando cómo se organizaban y actuaban los grupos golpistas, encabezados por figuras como José Berón de Gyvés, José Rubio y, posteriormente, por la figura clave de Gonzalo Queipo de Llano. No se trata de un relato heroico de la defensa de la República, sino de un análisis desapasionado de las atrocidades, del uso de la violencia como herramienta política y del desprecio absoluto por el debido proceso legal.
Uno de los aspectos más impactantes de la obra es el detalle con el que Ruiz Vilaplana describe la organización de los juicios sumarios, la utilización de la tortura para obtener confesiones, la expropiación de bienes y la destrucción de archivos. El autor expone cómo, bajo el pretexto de «restablecer el orden», se cometían violaciones sistemáticas a los derechos humanos y se desmantelaba la institucionalidad republicana. Además de las descripciones de los actos de violencia, la obra incluye informes detallados sobre las políticas económicas de los golpistas, sobre el control de los medios de comunicación y sobre la persecución de los republicanos.
La figura de Ruiz Vilaplana, con su formación jurídica y su experiencia en el ámbito judicial, le permitía apreciar la magnitud del desvío de principios que se estaba produciendo en Burgos. Su renuncia a su cargo, una decisión desesperada y audaz, no solo salvó su vida, sino que también le permitió ofrecer al mundo un testimonio invaluable. La obra se complementa con información sobre las investigaciones judiciales que se llevaron a cabo tras su huida, destacando la dificultad que tuvieron las autoridades republicanas para encontrar pruebas sólidas contra los responsables de los crímenes cometidos en Burgos. Es crucial entender que Ruiz Vilaplana no es simplemente un testigo, es una fuente de información crítica sobre las raíces del régimen franquista.
Ruiz Vilaplana relata, con una precisión y objetividad notables, las diferentes etapas de la ocupación de Burgos por las fuerzas franquistas. El autor describe cómo, tras la llegada de los golpistas, se instauró un régimen de dictadura militar basado en el terror y la propaganda. La ciudad, que antes había sido un centro de la cultura y la intelectualidad republicana, se convirtió en un lugar de represión y de exilio.
El libro es también un documento crucial para entender el papel de la Iglesia católica en la guerra civil y en la represión franquista. Ruiz Vilaplana describe cómo la jerarquía eclesiástica apoyó al régimen golpista y cómo se utilizaron las instituciones religiosas para legitimar el régimen y para llevar a cabo la persecución de los religiosos republicanos. Además, el autor analiza el papel de los campesinos y de los trabajadores en la lucha contra los golpistas, destacando la importancia del movimiento obrero en la resistencia a la dictadura. La obra pone de relieve la complexidad de las dinámicas sociales y políticas de la época.
El autor no se limita a describir los hechos, sino que también analiza las motivaciones de los líderes golpistas y de sus seguidores. Ruiz Vilaplana destaca la ambición política, el fanatismo religioso y el deseo de recuperar el poder como factores clave que impulsaron la insurrección militar. También analiza el papel de la desinformación y de la propaganda en la manipulación de la opinión pública y en la justificación de la violencia. El libro contribuye a una comprensión más profunda de la naturaleza del autoritarismo y de los mecanismos que utilizan los regímenes dictatoriales para mantener el poder. La decisión de abandonar Burgos, aunque fue un acto de valentía, también puede interpretarse como una crítica a la pasividad del gobierno republicano frente a la escalada de la violencia.
Opinión Crítica de Doy Fe: Reflexiones y Recomendaciones
«Doy Fe» es un libro fundamental para comprender la historia de España del siglo XX. Más allá de su valor como testimonio histórico, la obra es un ejercicio de reflexión crítica sobre las causas y consecuencias de la guerra civil española y de la dictadura franquista. El libro no ofrece respuestas fáciles, sino que plantea preguntas cruciales sobre la responsabilidad individual y colectiva en la defensa de los derechos humanos y de la democracia. La escritura directa y sin adornos de Ruiz Vilaplana, su franqueza y su capacidad para describir la realidad con precisión, lo convierten en un testigo invaluable.
Dada la época en que fue escrito y publicado, el libro puede parecer desapasionado e incluso frío. Sin embargo, esta objetividad es precisamente lo que lo convierte en una obra tan poderosa. Ruiz Vilaplana se abstiene de juzgar o de moralizar, se limita a contar los hechos tal como los presenció. Esta neutralidad, aunque puede resultar desconcertante para algunos lectores, permite que la obra trascienda la mera narración de un evento histórico y se convierta en un instrumento de análisis y de debate. Se recomienda leer «Doy Fe» en conjunto con otras obras sobre la Guerra Civil y la dictadura franquista, para obtener una visión más completa y matizada de los acontecimientos.
Es importante recordar que, aunque «Doy Fe» es una obra excepcional, no es una versión exhaustiva de la historia de Burgos durante la guerra civil. La perspectiva de Ruiz Vilaplana es, inevitablemente, parcial. Sin embargo, su testimonio es complementado por la investigación y el análisis de los editores, y por las numerosas fuentes documentales que se han utilizado para la elaboración de la presente edición. «Doy Fe» es un libro imprescindible para cualquier persona que se interese por la historia de España y por los valores de la democracia y de los derechos humanos.
