El corazón del argumento de Chomsky, tal y como lo explora Fox, reside en una crítica implacable del
en las decisiones que toman los gobiernos y las instituciones internacionales, y se necesita una mayor participación de la sociedad civil en el debate sobre la globalización. También es necesario un enfoque más equilibrado, que considere los beneficios económicos de la globalización junto con sus posibles consecuencias negativas.
Finalmente, es importante reconocer que la globalización es un proceso continuo y en evolución, y que sus consecuencias pueden variar dependiendo del contexto y de las políticas que se implementen. No se trata de detener la globalización, sino de gestionarla de forma más responsable y sostenible. El libro de Fox, a través de la perspectiva de Chomsky, nos invita a reflexionar sobre el futuro de la globalización y a contribuir a la construcción de un mundo más justo y equitativo. El objetivo final debe ser crear una economía global que beneficie a todos, no solo a unos pocos.
