La
, proporcionando información sobre las técnicas de laboratorio más comunes, como la microscopía, la cultura de tejidos, la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y otras herramientas moleculares. Asimismo, se discuten métodos de diagnóstico in situ, como la observación visual, la inspección de síntomas y el uso de indicadores químicos. El libro destaca la importancia de una correcta identificación de la enfermedad para poder implementar las estrategias de control más adecuadas. Además, se dedica un capítulo a los
, como la selección de variedades resistentes, el manejo adecuado del suelo, la rotación de cultivos y el uso de prácticas agrícolas sostenibles. Asimismo, se examinan las técnicas de control curativo, que incluyen el uso de fungicidas, bactericidas, insecticidas y otros productos fitosanitarios. El libro enfatiza la importancia de un enfoque integrado en el control de enfermedades, que combine métodos preventivos y curativos, y que se ajuste a las particularidades de cada cultivo y entorno.
La segunda edición, en particular, destaca la integración de conceptos y tecnologías emergentes. Se dedica un capítulo a la
sería un añadido muy útil, incluyendo métodos para determinar la probabilidad de aparición de una enfermedad y su potencial impacto. «Fitopatología» es un libro fundamental que recomiendo encarecidamente, pero con la sugerencia de complementarlo con otras lecturas especializadas para aquellos que deseen profundizar en áreas específicas.


