El libro se construye como una cronología exhaustiva de los eventos, pero con un enfoque centrado en la toma de decisiones y la estrategia legal implementada por Gonzalo Boye. Desde el primer momento, Boye se percató de la gravedad de la situación, anticipando la actuación de la juez Lamela, quien, a su juicio, no iba a aplicar un trato indulgente a los acusados. La decisión de buscar asilo en Bélgica, a través de la ruta de Puigdemont y otros diputados, se basa, según el libro, en una evaluación precisa de las posibles consecuencias legales en España.
La narrativa se despliega de forma cronológica, relatando los momentos clave en la preparación del éxodo, la gestión de la solicitud de asilo en Bélgica, y la posterior adaptación a las distintas jurisdicciones europeas: Alemania, Escocia, y otros países. Boye, con su conocimiento profundo de la jurisprudencia internacional, identificó las posibles vías de escape y diseñó una estrategia de defensa que se basaba en cuestionar la legalidad del referéndum de 1 de octubre, así como en la propia actuación de la juez Lamela. El libro explora, en detalle, las tácticas legales empleadas en cada uno de los casos, desde la impugnación de las órdenes de citación hasta la solicitud de inmunidad parlamentaria.
A lo largo de los capítulos, Boye explica cómo utilizó la jurisprudencia de otros países (como la de Escocia, donde ya existían casos similares de exiliados políticos) para argumentar que la situación de los políticos catalanes se asemejaba a la de otros líderes políticos que buscaban protección en el extranjero. El libro detalla la organización del equipo legal, incluyendo la colaboración con abogados internacionales y la coordinación de la defensa en diferentes jurisdicciones. Además, el libro incluye análisis detallados de los argumentos legales presentados en los tribunales, así como de las decisiones judiciales que se tomaron.
El libro no rehúye la crítica a la actuación de la justicia española, argumentando que la rápida adopción de medidas cautelares (como la orden de citación a Puigdemont) fue un acto arbitrario que vulneró los derechos fundamentales de los acusados. Boye, en su relato, presenta una visión de la situación como una lucha legal en la que se ha buscado preservar la libertad y los derechos de los políticos catalanes. Además, el libro ofrece una perspectiva sobre los desafíos que enfrentó el equipo legal, incluyendo la presión mediática, las acusaciones de corrupción y los ataques políticos.
La estructura del libro se centra en la transformación de una crisis política en una estrategia legal, y cómo la experiencia y el conocimiento de Gonzalo Boye se convirtieron en el motor de esa transformación. El libro se divide en secciones que abordan diferentes etapas del proceso, desde la anticipación de la judicialización del caso, hasta la obtención de asilo en diferentes países. Pero el núcleo de la obra es el análisis de la “despensa jurídica” de Boye, su profundo conocimiento de la jurisprudencia internacional y su capacidad para adaptar esa información a las circunstancias específicas de cada caso.
El relato de Boye es crucial para entender cómo el “Procés” fue “salvado” de una posible condena. Al comprender la rapidez con la que Boye anticipó la acción de la justicia española y la forma en que diseñó la estrategia de asilo, el lector puede apreciar la importancia de su papel. El autor explica cómo, a través de una serie de decisiones estratégicas, logró convertir el exilio de Puigdemont y otros políticos en una herramienta de presión sobre el gobierno español.
Un aspecto fundamental del libro es la revelación de la importancia del “conocimiento internacional”. Boye no se limitó a argumentar con base en la legislación española, sino que recurrió a la jurisprudencia de otros países, especialmente Escocia, donde ya existían precedentes de líderes políticos que se habían refugiado en el extranjero. Esta estrategia, que se basa en la similitud de la situación legal de los políticos catalanes con la de otros líderes políticos, fue clave para presionar a los tribunales españoles y europeos a reconsiderar las medidas cautelares adoptadas.
Asimismo, el libro ilustra cómo Boye aprovechó las fallas y las inconsistencias en la investigación llevada a cabo por la justicia española, argumentando que la acusación contra los políticos catalanes se basaba en presunciones y en un razonamiento defectuoso. La defensa se fundamentó en una estrategia de «minimización de daños», buscando deslegitimar la acusación y preservar la reputación de los acusados.
El libro también ofrece una visión detallada de la labor del equipo legal que apoyaba a Boye, incluyendo abogados, asesores y expertos en comunicación. La coordinación y la colaboración entre estos profesionales fueron esenciales para la implementación de la estrategia legal. La visión de Boye nos da una idea de la complejidad de una labor tan específica.
Opinión Crítica de Y Ahí Lo Dejo: Cronica De Un Proceso
“Y Ahí Lo Dejo” es un libro imprescindible para comprender las dinámicas que rodearon el «Procés» y la sorprendente capacidad de adaptación del equipo legal liderado por Gonzalo Boye. Sin embargo, el libro no está exento de críticas. Si bien el autor ofrece un relato exhaustivo y detallado de los acontecimientos, su enfoque tiende a ser apologético, presentando a Boye como un héroe en la lucha por defender los derechos de los políticos catalanes.
el libro se destaca por su rigor y su profundidad. Boye expone con claridad y precisión las estrategias legales empleadas, y ofrece un análisis detallado de la jurisprudencia internacional. El libro es útil para aquellos que quieran comprender las bases del caso y las tácticas utilizadas por la defensa. No obstante, el lector debe ser consciente de que Boye presenta su propia visión de los acontecimientos, y que esta visión está influenciada por su rol como defensor de los políticos catalanes.
Es importante notar que el libro a veces minimiza la importancia de los errores y las decisiones fallidas que se tomaron, tanto por parte de la defensa como de los propios políticos. Aunque es evidente que el “Procés” se vio afectado por la rapidez con la que se tomaron algunas decisiones, el libro tiende a presentar estos errores como consecuencia de la presión de la situación. Además, el libro se centra principalmente en los aspectos legales del caso, dejando de lado los aspectos políticos y sociales que también fueron relevantes. Sería necesario un análisis más completo de la situación.
A pesar de estas críticas, “Y Ahí Lo Dejo” es un libro valioso que proporciona una perspectiva única sobre el “Procés”. El conocimiento de Gonzalo Boye es innegablemente fundamental para entender el caso, y el libro ofrece una visión detallada de cómo se construyó la defensa. Se recomienda el libro para aquellos que quieran comprender la complejidad de la situación y las estrategias legales que se emplearon.
Es importante leer el libro con una actitud crítica, y considerar otras perspectivas. No obstante, “Y Ahí Lo De Echo” es un texto que debe ser tomado en cuenta.

