El libro se estructura en torno a un recorrido exhaustivo por la historia del trabajo social, comenzando con sus raíces en la caridad cristiana y el voluntariado, pasando por el desarrollo de la asistencia social en el siglo XIX y XX, hasta llegar a la consolidación del trabajo social como profesión universitaria. Las autoras destacan la evolución de las ideas sobre la familia, desde la concepción tradicional del hogar nuclear, patriarcal y basado en la autoridad, hasta las
no solo como una herramienta de control de la natalidad, sino como un proceso de diálogo y reflexión sobre los objetivos y valores de la familia.
Además, el libro explora la relación entre el trabajo social familiar y otras disciplinas, como la
, el libro es exhaustivo, pero podría haber una mayor atención a las problemáticas emergentes, como la precariedad laboral, la crisis climática y la creciente desigualdad social. Si bien se abordan temas como la violencia intrafamiliar y el abuso infantil, podría haber una mayor reflexión sobre la prevención y la promoción del bienestar familiar. El libro se centra principalmente en el rol del trabajador social como agente de intervención, pero podría haber una mayor exploración del rol del trabajador social como facilitador del cambio social y la transformación.
“Trabajo Social Familiar” es un libro fundamental que ofrece una base sólida para la formación y la práctica del trabajo social familiar. A pesar de sus limitaciones, es una obra valiosa que promueve una reflexión crítica sobre el papel del trabajador social en la sociedad, y que nos invita a trabajar por un mundo más justo y equitativo. Se recomienda, sin duda, que las nuevas ediciones incorporen los debates actuales y exploren las nuevas tendencias en el campo del trabajo social.
