El libro se estructura en torno a cuatro cuentos principales, cada uno con su propio universo y enigmáticos personajes. Sin embargo, Arboleda teje entre estos relatos, de manera sutil pero efectiva, una red de conexiones que sugiere la existencia de un misterio central, un secreto guardado por los relojeros. Cada historia se centra en elementos que repiten, en símbolos que resuenan y, por lo tanto, en una constante invitación a reflexionar sobre el significado de la vida.
El primer cuento, quizás el más llamativo, narra la historia de un otoño peculiar. No es un otoño cualquiera; es un otoño en el que, año tras año, aparece un
«Tic Tac» es una lectura altamente recomendable para aquellos que buscan una obra literaria que les desafíe y les haga pensar. Es una obra que se recomienda leer en un entorno tranquilo y propicio para la reflexión. Prepararse para un viaje en el tiempo y en la mente.


