“Routesetting 101” se estructura como una introducción completa al arte y la técnica del routesetting, abordando aspectos tanto teóricos como prácticos. El libro, impartido por Guillermo Burba, un experimentado routesetter con una trayectoria internacional, desglosa el proceso en sus componentes esenciales. El autor comienza por definir qué es el routesetting, resaltando que no se trata simplemente de añadir agarres a un panel, sino de diseñar rutas que respondan a diversos perfiles de escaladores y que ofrezcan una experiencia escalada significativa. El manual enfatiza la importancia de considerar la dificultad, el estilo de movimiento y el atractivo general de la ruta al momento de diseñar una.
La primera parte del libro explora los fundamentos del routesetting, detallando las herramientas y técnicas necesarias para evaluar un panel de escalada, identificar posibles agarres y diseñar rutas que tengan en cuenta las diferentes habilidades y limitaciones de los escaladores. Burba proporciona información valiosa sobre cómo se crean las rutas, desde el principio hasta el final, incluyendo aspectos como el equilibrio entre la dificultad y el cumplimiento, el uso de diferentes estilos de movimiento (como «crimping», «sloper» o «dyno») y la importancia de la estética en el diseño de la ruta. El libro también aborda la seguridad, destacando la necesidad de considerar el agarre de seguridad y las posibles fallas de la ruta.
Además, “Routesetting 101” dedica una parte importante a la comprensión de los diferentes perfiles de escaladores. Burba explica cómo adaptar las rutas a principiantes, escaladores intermedios y avanzados, resaltando que la calidad del routesetting reside en su capacidad para ofrecer un desafío adecuado para cada nivel. El libro detalla aspectos importantes como la importancia de variar la dificultad de las rutas para fomentar el progreso, la necesidad de ofrecer rutas con diferentes estilos de movimiento para desarrollar una amplia gama de habilidades y la importancia de la seguridad en la creación de rutas más difíciles. El manual también habla de la importancia de tener en cuenta la topografía del panel, buscando utilizar los puntos fuertes del panel para ofrecer desafíos óptimos.
La segunda parte del libro se centra en la práctica, ofreciendo consejos y estrategias para desarrollar el propio estilo de routesetting. Burba explora aspectos como la creación de rutas complejas, el uso de diferentes estilos de agarre y la importancia de experimentar con nuevas formas de diseñar rutas. También ofrece consejos sobre cómo evaluar la calidad de una ruta y cómo hacerla más atractiva para los escaladores. Además, el manual incluye numerosos ejemplos de rutas diseñadas por el autor, ilustrando las diferentes técnicas y estrategias que se pueden utilizar. «Routesetting 101» no solo enseña a diseñar rutas, sino también a pensar como un routesetter profesional.
“Routesetting 101” se presenta como una guía completa y accesible para entender el complejo arte del routesetting, transformando la percepción de este oficio y demostrando que es mucho más que colocar agarres. El libro es una obraja valiosa tanto para escaladores que buscan mejorar sus habilidades como para directores de rocódromos que quieren entender y mejorar la calidad de sus instalaciones. El enfoque práctico, combinado con la experiencia de Guillermo Burba, hace de “Routesetting 101” una herramienta fundamental para cualquier persona interesada en el desarrollo del routesetting.
La obra se centra en la idea de que el routesetting es un proceso creativo que requiere una combinación de habilidades técnicas, físicas y, sobre todo, una comprensión profunda de las necesidades y el potencial de los escaladores. Burba enfatiza que el objetivos del routesetting no es solo proporcionar un desafío físico, sino también crear una experiencia de escalada que sea atractiva, motivadora y que, en última instancia, ayude a los escaladores a mejorar sus habilidades y disfrutar del deporte. El manual también aborda aspectos esenciales como la seguridad, la estética y la importancia de la innovación en el diseño de rutas.
El libro destaca también la evolución del routesetting como profesión. Burba explica cómo el routesetting se ha convertido en una disciplina especializada que requiere una formación y capacitación continuas. El manual destaca la importancia de desarrollar habilidades tanto técnicas como creativas, así como de estar al tanto de las últimas tendencias y novedades en el campo. El autor también subraya la necesidad de adaptarse a las preferencias y necesidades de los escaladores, así como de estar dispuesto a experimentar con nuevas formas de diseñar rutas. El manual también habla de la importancia de entender la topografía del panel y de usarla para crear rutas optimas.
Además, “Routesetting 101” aborda aspectos específicos de la creación de rutas para diferentes niveles de habilidad, desde principiantes hasta escaladores avanzados. El manual proporciona consejos detallados sobre cómo diseñar rutas que sean apropiadas para cada nivel, así como sobre cómo adaptar las rutas a las preferencias individuales de los escaladores. El libro también incluye ejemplos de rutas diseñadas para diferentes niveles de habilidad, lo que permite a los lectores comprender mejor cómo aplicar los principios del routesetting en la práctica. La obra busca crear una base sólida para que los escaladores puedan diseñar sus propias rutas con confianza y seguridad.
Opinión Crítica de Routesetting 101, La Esencia De Un Rocodromo
“Routesetting 101” es una lectura obligada para cualquier persona que se tome en serio el escalada indoor, ya sea como escalador, director de rocódromo o simplemente como entusiasta del deporte. La obra de Guillermo Burba es un ejemplo de rigor, claridad y profundidad, combinando un conocimiento técnico sólido con una perspectiva práctica y accesible. La estructura del libro, dividida en capítulos claros y bien organizados, facilita la comprensión de los conceptos y permite al lector aprender de forma gradual y sistemática. A pesar de que el tema puede parecer complejo al principio, Burba lo explica de manera sencilla y comprensible, evitando tecnicismos innecesarios y utilizando un lenguaje claro y directo.
El libro destaca por su enfoque práctico, ofreciendo numerosos ejemplos de rutas diseñadas por el autor, lo que permite al lector comprender mejor cómo aplicar los principios del routesetting en la práctica. Además, la inclusión de ilustraciones y diagramas facilita la comprensión de los conceptos y permite al lector visualizar las rutas de forma más clara. La obra también proporciona información valiosa sobre los diferentes estilos de agarre y los estilos de movimiento, lo que permite al lector desarrollar una amplia gama de habilidades. Sin embargo, algunas veces la obra podría haber incluido más ejemplos visuales para ilustrar mejor los diferentes procesos de diseño de rutas.
A pesar de esto, la verdadera fortaleza de “Routesetting 101” reside en la experiencia y el conocimiento que aporta Guillermo Burba. El autor no solo transmite sus conocimientos técnicos, sino que también comparte su pasión por el escalada y su visión sobre el arte de crear rutas. La obra transmite un mensaje muy importante: el routesetting no es solo una cuestión de colocar agarres, sino de diseñar una experiencia de escalada que sea atractiva, motivadora y que, en última instancia, ayude a los escaladores a mejorar sus habilidades. Se recomienda este manual a cualquier escalador, director de rocódromo o profesor que quiera entender el art de hacer rutas. Se recomienda especialmente a directores de rocódromos que desean mejorar la calidad de sus instalaciones y a escaladores que desean desarrollar su propia habilidad para diseñar rutas.
