La historia se centra en Ashaya Aleine, una científica con una reputación de frialdad y desapego. Esta investigadora, aparentemente, carece de emociones, una cualidad que la ha convertido en una figura respetada y temida dentro de la PsiNet. Sin embargo, esta fachada esconde un dolor profundo: Ashaya ha perdido el contacto con su hijo de cuatro años y se dedica a trabajar en la creación de implantes cerebrales, un proyecto que, en teoría, debería esclavizar a su raza, al limitar su capacidad para usar sus poderes. Su misión principal es escapar de la red PsiNet y proteger a su hijo, una lucha que la ha convertido en una figura rebelde y en un objetivo para aquellos que desean controlarla. La atmósfera de la historia está cargada de tensión, con Ashaya constantemente en la huida, buscando refugio y aliados.
La llegada de Dorian Christensen, un francotirador del clan de los DarkRiver, altera por completo el destino de Ashaya. Dorian es un cambiante, alguien que puede transformarse en una bestia, en este caso un leopardo. Su odio hacia las psi es visceral, alimentado por el asesinato de su hermana, un acto perpetrado por un miembro de la PsiNet. A pesar de su incapacidad para detransformarse de forma permanente, la fuerza y la ferocidad de su forma animal son innegables. Dorian, con su mirada intensa y su aura de peligro, se convierte en el principal antagonista, un hombre que la persigue sin descanso, atormentado por su venganza. Su instinto de cazador y su deseo de dominar a Ashaya, amplificados por su transformación felina, la convierten en una amenaza ineludible.
La trama se complica cuando Dorian, atraído por la exótica feminidad de Ashaya y por el aroma que ésta emana, decide hacerla su presa. Empieza un juego de seducción y control, donde la fría y calculadora Ashaya se ve desafiada por la bestialidad y el deseo voraz de Dorian. A medida que interactúan, descubren que hay algo más profundo entre ellos, una atracción irresistible que amenaza con desestabilizar sus planes y con poner en peligro sus vidas. La tensión sexual es palpable, intensificada por el peligro constante y la desconfianza inherente a su situación. Conforme los capítulos avanzan, se revela que la verdadera amenaza puede provenir de lo más inesperado, de las propias profundidades de sus corazones.
El encuentro de Ashaya y Dorian no es simplemente un choque de poderes o de facciones. Es un cruce de caminos entre dos seres fundamentalmente diferentes, uno que busca el control y la dominación, y la otra, la libertad y la protección de su hijo. A medida que pasan más tiempo juntos, se ven obligados a cuestionar sus propias creencias y motivaciones. Ashaya comienza a ver en Dorian un refugio seguro, un lugar donde puede ser vulnerable y mostrar su lado más humano, mientras que Dorian, a su vez, se ve afectado por la fuerza y la determinación de Ashaya. Esta interacción gradual crea una dinámica compleja y fascinante, llena de momentos de tensión, pasión y vulnerabilidad.
La investigación de Ashaya sobre los implantes cerebrales cobra una nueva relevancia a medida que se acerca a la verdad sobre su propia raza y sobre la naturaleza del control. Descubre que la esclavización de las psi no es el único objetivo de su gente, sino que hay una fuerza más oscura en juego, una entidad que busca extinguir la luz dentro de las psiques de los psi. Esta revelación complica aún más la situación de Ashaya, obligándola a tomar decisiones difíciles y a aliarla con figuras inesperadas. El libro se convierte en una compleja conspiración, llena de secretos y traiciones.
La lucha de Ashaya para proteger a su hijo se intensifica a medida que se acerca el momento de la verdad. Descubre que su hijo ha sido secuestrado por los conspiradores, quienes planean usarlo como moneda de cambio para obtener control sobre la PsiNet. A pesar de los peligros que la rodean, Ashaya se niega a rendirse, utilizando sus habilidades psíquicas y su ingenio para superar a sus enemigos. La batalla final es épica y llena de acción, donde los poderes de Ashaya y los instintos animales de Dorian se unen para crear una fuerza imparable.
Opinión Crítica de Presa Del Placer (Psi/Cambiantes 5):
Singh ha logrado, una vez más, superar las expectativas, entregando un libro que no solo cumple con las características de la serie “Psi/Variables”, sino que las eleva a un nuevo nivel. «Presa Del Placer» es una lectura obligada para todos y cada uno de los aficionados a la literatura romántica paranormal. La autora demuestra una maestría en el desarrollo de personajes complejos y en la construcción de mundos ricos en detalles y en contradicciones. La intensidad de la trama, combinada con la química palpable entre Ashaya y Dorian, crea una experiencia de lectura cautivadora y adictiva.
Singh se sobrepasa en todos y cada uno de los nuevos libros de la saga. No solo haza un gran trabajo desarrollando las relaciones entre los personajes, sino que también ha profundizado en la mitología de la serie, introduciendo nuevos conceptos y amenazas. La exploración de la naturaleza del poder y del control es particularmente interesante, y plantea preguntas sobre la ética y la moralidad. La novela es una advertencia sobre los peligros del fanatismo y la necesidad de cuestionar las estructuras de poder. Sin embargo, no todo es oscuridad y peligro; la novela también ofrece un mensaje de esperanza y de la importancia del amor y la familia.
“Presa Del Placer” engancha, cautiva y garantiza que el lector prosiga hasta la última palabra. La romántica paranormal en su expresión máxima. Es un ejemplo de cómo la autora sabe tejer un hilo de misterio, romance y acción, con un ritmo impecable. La tensión sexual entre los protagonistas es un elemento central de la historia y se gestiona de forma inteligente, evitando caer en clichés y manteniendo la historia con un equilibrio perfecto. Recomendado a lectores que disfruten de historias llenas de acción, intriga y, por supuesto, de un buen romance.
Es una lectura que te mantendrá en vilo hasta el final, y te hará reflexionar sobre tus propios límites y sobre la fuerza de tu corazón. Un libro que no te puedes perder.




