Alberto Vázquez-Figueroa es, sin duda, una de las voces más importantes de la literatura española contemporánea. Con una obra extensa y diversa, que abarca desde la poesía hasta la narrativa, su estilo se caracteriza por una profunda reflexión sobre la condición humana, la memoria y el poder de la naturaleza. Su capacidad para tejer historias complejas, imbuidas de simbolismo y con una prosa exquisita, ha conseguido una fiel legión de lectores que se sumergen en sus universos de una forma que pocos autores logran. En esta reseña nos centraremos en una de sus obras más emblemáticas, “Oceano”, publicada por Debolsillo, y exploraremos los elementos que la convierten en una experiencia literaria inolvidable.
«Oceano» es una novela que nos transporta a un lugar y a una época, Lanzarote, en la década de 1960, pero también a un plano más profundo, al de la memoria, el destino y los misterios del océano. La novela está concebida como el primer volumen de una trilogía, lo que sugiere una historia de gran envergadura y complejidad que se extiende por continentes y generaciones. A través de una trama enigmática y personajes inolvidables, Vázquez-Figueroa nos plantea preguntas sobre la identidad, la herencia familiar y el impacto de lo sobrenatural en la vida de las personas.
La historia de “Oceano” se desarrolla en la isla de Lanzarote, un archipiélago volcánico en el Atlántico, y en particular, en la pequeña localidad de Órzola, donde la familia Perdomo ha dedicado generaciones a la pesca. La vida de los Perdomo es sencilla y marcada por la rutina, su existencia se centra en el mar y en la espera de la próxima temporada de capturas. Este modo de vida apacible se ve repentinamente alterado por la aparición de Yáiza, la hija menor de la familia, una joven de una belleza excepcional, pero también de un carácter enigmático y lleno de misterios. Desde el principio, Yáiza se distingue por su capacidad para realizar actos extraordinarios: aplacar a las “bestias”, curar a los enfermos y, lo más impactante, comunicarse con los difuntos.
La llegada de Yáiza desencadena una serie de eventos extraños y perturbadores. Su belleza atrae a personajes inconfesables que buscan aprovechar su poder. Esta situación, combinada con sus apetitos inconfesables y su conexión con lo sobrenatural, culmina en una catástrofe que afecta profundamente a la familia Perdomo. Esta catástrofe no solo altera la vida de los Perdomo, sino que también revela secretos familiares enterrados y presagios de un destino trágico. El eje central de la novela gira en torno a la investigación de esta catástrofe y la comprensión de la verdadera naturaleza de Yáiza y su conexión con el océano, un elemento omnipresente que se revela como un ente con una voluntad propia.
El relato comienza con la descripción de la vida cotidiana de la familia Perdomo, centrada en la pesca y en la importancia del océano para su identidad. La protagonista, Yáiza, desde su nacimiento, se muestra diferente a los demás miembros de la familia, y su conexión con lo sobrenatural se manifiesta desde temprana edad. A medida que avanza la novela, se desentraña la historia de la familia Perdomo, revelando antiguas rivalidades, secretos oscuros y el peso de un pasado que amenaza con repetirse. La figura de Yáiza se convierte en un enigma, su poder de comunicación con los muertos, su bella apariencia y sus apetitos inconfesables la convierten en un objeto de deseo para personajes peligrosos, y su relación con el océano se revela como el detonante de la tragedia.
La investigación de la catástrofe que asola a la familia Perdomo se convierte en el hilo conductor de la novela. A través de flashbacks y testimonios, se reconstruye la historia de los antepasados de Yáiza, descubriéndose que su poder no es casualidad, sino parte de un legado ancestral vinculado a la magia y al destino. La novela explora temas como la memoria, la identidad, la herencia familiar y la relación entre el hombre y la naturaleza. La fuerza del océano, representado como un ente poderoso e implacable, se revela como un elemento clave en el destino de los Perdomo, un mar de secretos y de peligros. La resolución de la trama se mantiene en el misterio, dejando al lector con la sensación de que la tragedia es solo el preludio de un destino más sombrío.
Opinión Crítica de Oceano
“Oceano” es, sin duda, una novela brillante y conmovedora, que demuestra la maestría de Alberto Vázquez-Figueroa para crear atmósferas envolventes y personajes complejos. La ambientación en Lanzarote, con su paisaje árido y fascinante, es un elemento fundamental de la historia, creando una sensación de aislamiento y misterio que intensifica la sensación de peligro. El estilo de Vázquez-Figueroa es caracterizado por una prosa exquisita, llena de imágenes evocadoras y simbolismo.
El tratamiento de la historia es por momentos sobrecogedor, especialmente en el manejo de la carga emocional y el ritmo narrativo, que se ajusta a la complejidad de la trama. La novela plantea preguntas inquietantes sobre la naturaleza humana y el poder de la memoria, dejando al lector con la sensación de que la verdad es mucho más compleja y oscura de lo que parece a simple vista. No es una lectura fácil, pero sí muy gratificante. «Grandísimo libro. No pude parar de leer, es muy emocionante, » es una opinión que refleja perfectamente el impacto de la novela.
Considero que “Oceano” es una obra imprescindible para los amantes de la literatura de intriga y misterio, así como para aquellos que aprecien la maestría de Alberto Vázquez-Figueroa. La novela es una experiencia literaria inolvidable, que nos transporta a un mundo de fantasía y peligro, pero que también nos invita a reflexionar sobre nuestra propia identidad y destino. “Lo leí hace muchos años y lo he releído ahora nuevamente. Una gran historia con especificaciones sorprendentes y con una tensión trágica que solo Alberto Vazquez-Figueroa puede conseguir.”

