La historia se centra en Itzá, quien recibe la tanqueta de construir una barca y de reunir, junto a una pareja de cada especie animal, para sobrevivir a un diluvio que anunciará el fin del mundo. No es una simple recreación del mito, sino la base para una reflexión más profunda. Desde el principio, la novela establece un ambiente de misterio y tensión, donde Itzá se enfrenta a la magnitud de la tarea y a la incertidumbre del futuro. Se siente solo, presionado por un mandato que parece incomprensible, y la construcción de la barca es, en esencia, un reflejo de su propia lucha por encontrar sentido en un mundo caótico.
A medida que el diluvio comienza, la barca de Itzá se convierte en un microcosmos, un universo en miniatura donde la supervivencia depende de la gestión de recursos, la adaptación a las condiciones extremas y, sobre todo, de la convivencia entre los seres que navegan a bordo. Sin embargo, la historia toma un giro inesperado cuando aparece, en el horizonte, la barca de Madú, también enviada a cumplir el mismo mandato. La llegada de Madú y sus animales – animales de un reino totalmente distinto a los de Itzá – crea una situación de paradoja y de potencial conflicto, cuestionando la validez de los criterios utilizados para determinar qué especies deben ser salvadas. La presencia de Madú no es un simple añadido; es un elemento clave para la evolución de la narrativa, introduciendo la necesidad de reconsiderar el concepto de «original» y «copia».
A medida que la historia avanza, la barca de Itzá se convierte en un punto de encuentro para figuras que provienen de rincones remotos del planeta. Un anciano que llega desde el Cercano Oriente, portador de saberes ancestrales y de una perspectiva particular sobre el mundo, y un viajero del Medio Oriente, se unen al grupo. Estos nuevos miembros no solo amplían el universo de la historia, sino que también introducen nuevas preguntas y desafíos para Itzá, obligándolo a confrontar sus propias limitaciones y prejuicios. La novela sugiere que la supervivencia no depende únicamente de la capacidad de Itzá para cumplir con el mandato original, sino también de su disposición para aprender, aceptar y colaborar con aquellos que son diferentes a él.
La estructura de la narrativa se construye en capas, a medida que la barca de Itzá se transforma en un punto de convergencia para una miríada de historias y perspectivas. Cada personaje que se une al viaje aporta un nuevo fragmento de conocimiento, un nuevo ángulo de visión sobre el mito del Diluvio. La novela juega con la idea de que el mito no es una verdad fija, sino un conjunto de símbolos y metáforas que se adaptan a las necesidades y preocupaciones de cada cultura. La presencia de Madú y sus animales ejemplifica esta idea, desafiando la noción de un «original» y un «copia» y sugiriendo que las diferentes versiones del mito del Diluvio reflejan las diferentes formas en que las sociedades humanas han intentado comprender y dar sentido a los grandes misterios de la vida y la muerte.
La narrativa se centra, sin embargo, en la transformación de Itzá, que inicialmente se siente aislado y responsable, para convertirse en un catalizador de encuentro y de aprendizaje. A través de sus interacciones con los otros personajes, Itzá es desafiado a abandonar su enfoque reduccionista y a abrazar la complejidad de la realidad. La novela sugiere que la verdadera sabiduría no se encuentra en la obediencia ciega a un mandato, sino en la capacidad de cuestionar, de reflexionar y de aprender de los demás. El viaje en la barca, por lo tanto, se convierte en una metáfora del proceso de aprendizaje y de crecimiento personal.
La culminación de la historia, con la llegada de una “revisión de un mito”, es un momento de revelación y de profunda significación. Esta revisión no es simplemente un final para la historia, sino una invitación a considerar las implicaciones más amplias de los mitos y su relación con la realidad. La figura que trae esta revisión emerge como una entidad enigmática, representando, quizás, la conciencia colectiva, la memoria ancestral, o la capacidad de la imaginación para trascender los límites del tiempo y del espacio. El acto de “revisar” el mito se presenta como un acto de valentía, un desafío a las ideas preconcebidas y una afirmación de la importancia de la imaginación en la construcción de nuestra comprensión del mundo.
Opinión Crítica de No Era El Unico Noe: Un Mito para el Siglo XXI
«No Era El Único Noe» es una obra ambiciosa y profundamente reflexiva que, lejos de ser una mera reinterpretación del mito del Diluvio, se presenta como un alegato a favor del multiculturalismo y una invitación a la reflexión sobre nuestra relación con el pasado y con el presente. MAGOLO CARDENAS logra evocar la majestuosidad y el misterio del mito original, al mismo tiempo que lo transforma en un vehículo para explorar cuestiones contemporáneas, como la identidad, la diversidad y la responsabilidad humana. La prosa del autor es rica y evocadora, y su habilidad para crear personajes complejos y creíbles es un testimonio de su talento literario.
Sin embargo, la novela no está exenta de complejidades. A veces, la trama puede parecer un poco dispersa, con demasiados personajes y subtramas que pueden resultar confusos. Además, el tono en ocasiones puede resultar un poco denso y abstracto, lo que puede dificultar la comprensión del lector. No obstante, estos son pequeños inconvenientes que no restan valor a la riqueza y la profundidad de la obra. “No Era El Único Noe” es un libro que requiere de un lector activo, dispuesto a sumergirse en sus ideas y a cuestionar sus propias creencias.
«No Era El Único Noe» es una lectura recomendable para aquellos que se sienten atraídos por los mitos, la literatura fantástica, o las reflexiones sobre el futuro de la humanidad. Es un libro que, a través de la historia de un viaje en una barca, nos invita a imaginar un mundo más justo, más diverso y más consciente de su responsabilidad hacia el planeta y hacia todos los seres vivos. La obra de Cardenas nos recuerda que los mitos no son simplemente relatos del pasado, sino que son herramientas poderosas para dar sentido al presente y para construir un futuro mejor. Se puede recomendar como una lectura que alimenta la imaginación y nos recuerda la importancia de la apertura mental y la empatía.

