En 1996, Jon Krakauer fue contratado por la revista Outside para investigar la creciente explotación comercial del Everest. El objetivo principal era examinar las razones por las cuales cada vez más personas, con diferentes niveles de experiencia y preparación, se atrevían a intentar la ascensión a la cima del mundo, un desafío que antes estaba reservado exclusivamente para alpinistas profesionales. Krakauer, un alpinista experimentado pero con un historial de errores en las montañas, decidió unirse a una expedición liderada por Rob Hall, un guía neozelandés reconocido y respetado en el mundo del montañismo. La expedición, compuesta por una docena de clientes, incluía empresarios, agentes inmobiliarios y un ex-militar, todos unidos por el deseo de alcanzar la cumbre del mundo.
La expedición comenzó de forma aparentemente normal, con el equipo estableciendo un campamento base y preparando el terreno para la ascensión. Sin embargo, desde el principio, surgieron tensiones y problemas. Las condiciones meteorológicas eran impredecibles, el clima se tornaba cada vez más hostil, y la organización de la expedición parecía estar desorganizada. Rob Hall, a pesar de su experiencia, parecía estar bajo presión, tomando decisiones que algunos consideraban arriesgadas. Krakauer, por su parte, se sentía cada vez más incómodo con la situación, preocupado por el nivel de preparación de algunos de los clientes y por la creciente sensación de caos que reinaba en la expedición. La narrativa de Krakauer está impregnada de un sentido de urgencia, una sensación palpable de que algo terrible estaba a punto de ocurrir.
El ascenso a la cima se convirtió en una lucha desesperada por la supervivencia. El equipo se enfrentó a fuertes nevadas, ventiscas y temperaturas bajo cero. La falta de comunicación entre los guías y los clientes, junto con las decisiones apresuradas y los errores de juicio, contribuyeron a la situación de pánico que se desarrolló en la zona de la cumbre. La historia se centra en los momentos críticos, donde se revelan las decisiones clave que llevaron a la tragedia. Krakauer describe de manera vívida la tensión, el miedo y la desesperación que experimentaron los escaladores mientras luchaban por mantener la calma y continuar su ascenso. El libro es un estudio de personajes que analiza las complejidades de las relaciones humanas en situaciones extremas.
La tragedia se desató en la zona de la cumbre, donde el hielo se desprendió, bloqueando las rutas de ascenso y generando confusión entre los escaladores. Rob Hall, al intentar despejar el hielo, se cayó y sufrió una fractura grave en la pierna. Otros miembros del equipo, en pánico, tomaron decisiones erróneas, intentando escalar por rutas peligrosas y sin la debida orientación. El libro reconstruye con detalle los momentos clave de la tragedia, mostrando cómo la combinación de factores –mala meteorología, falta de preparación, decisiones equivocadas y la presión del tiempo– condujo a la pérdida de ocho vidas, incluyendo a Rob Hall y Scott Fischer, otro guía de renombre.
Krakauer, que también estuvo presente en la zona de la cumbre, describe sus propios errores de juicio y su contribución a la confusión. Reconoce su propia inseguridad y su tendencia a la auto-destrucción, que lo llevaron a tomar decisiones imprudentes en momentos críticos. El libro no solo narra los hechos de la expedición, sino que también ofrece una profunda reflexión sobre la naturaleza del riesgo, la ambición y la fragilidad humana. Krakauer, posteriormente, escribió un “scriptum de réplica” incluido en la edición revisada del libro, donde defiende sus propias acciones y explica las complejidades de la situación de manera más clara y detallada. Esta inclusión añade otra capa a la narrativa, mostrando el proceso de reflexión y autocrítica del autor.
El desceso, igualmente, se convirtió en una lucha por la supervivencia. El hielo bloqueado, las condiciones meteorológicas extremas y la falta de coordinación entre los equipos hicieron que fuera un descenso casi imposible. Krakauer y otros supervivientes lucharon por llegar a Camp 4, el campamento base, donde esperaban encontrar ayuda. La descripción de Krakauer del descenso es impactante, transmitiendo la sensación de desesperación y la lucha constante por mantenerse con vida. El libro explora la dinámica del pánico y la importancia del liderazgo en situaciones de crisis. La figura de Scott Fischer, el otro guía, también se presenta como un personaje clave, mostrando su determinación, su imprudencia y su gran habilidad para la superviviencia.
Opinión Crítica de Mal De Altura: La Gran Tragedia Del Everest
«Mal De Altura» es una obra maestra del periodismo de montaña y una lectura obligatoria para cualquiera que se interese por la naturaleza humana, el riesgo, la aventura y la importancia del respeto por las montañas. La escritura de Jon Krakauer es directa, emotiva y profundamente reflexiva. El autor logra transportar al lector a la cima del mundo, mostrando con gran detalle la belleza y la amenaza del entorno. La novela no intenta glorificar la escalada, sino que revela con crudeza las consecuencias del imprudencia y la falta de preparación. Se recomienda para aquellos que no sean solo aficionados al montañismo, sino también aquellos que busquen reflexiones sobre la vida, la ambición y los límites de la capacidad humana.
Aunque la narrativa es intensa y a veces disturbadora, Krakauer evita caer en el sensacionalismo. El autor presenta un análisis objetivo y profundo de los hechos, mostrando que la tragedia no fue solo el resultado de la mala suerte, sino también de una serie de errores y decisiones equivocadas. Además, el libro ofrece una valiosa lección sobre la importancia del liderazgo, la comunicación y el trabajo en equipo en situaciones extremas. La inclusión del “scriptum de réplica” es un testimonio del compromiso del autor con la verdad y su deseo de proporcionar una visión completa de los acontecimientos. Se puede leer como una novela, por su estilo narrativo, pero es una obra de no ficción. Krakauer logra mantener al lector en vilo, creando una tensión constante que se intensifica con cada capítulo. Considerado un best-seller, se puede afirmar que es un libro que debe ser leído por todas aquellas personas con inquietudes por la naturaleza humana y su vulnerabilidad.


