:
“Los Buenos Suicidas” de Toni Hill, publicada por Debolsillo, es una novela que se adentra en las entrañas de una ciudad en decadencia, una ciudad donde la justicia lucha por salir de las sombras y donde los secretos del pasado amenazan con resurgir. La novela, parte de la trilogía del inspector Salgado, nos presenta a un hombre atormentado, un detective complejo y vulnerable, enfrentándose a una investigación que rápidamente se transforma en un laberinto de mentiras, corrupción y traiciones. La ambientación, una ciudad costera con un pasado turbio, se convierte en un personaje más, contribuyendo a la atmósfera opresiva y desoladora que impregna la trama. Hill construye magistralmente la tensión y la incertidumbre, manteniendo al lector en vilo hasta el final, cuestionando constantemente la verdad y la naturaleza de la justicia.
La serie del inspector Salgado, iniciada con «El Verano de los Juguetes Fallecidos», ha cautivado a los lectores con su retrato realista de la vida en una ciudad con problemas y la profundidad de sus personajes. “Los Buenos Suicidas” consolida este éxito, elevando la apuesta y ofreciendo una experiencia de lectura aún más intensa y gratificante. Hill no solo nos proporciona un thriller policial estimulante, sino que también nos invita a reflexionar sobre temas como el dolor, la culpa y la búsqueda de la redención. La novela se caracteriza por su narrativa fluida, sus diálogos creíbles y su ritmo implacable, lo que la convierte en una lectura imprescindible para los amantes del género.
La novela se sitúa en la noche de Reyes de 2011, una fecha que evoca la esperanza y la renovación, pero que, en el caso del inspector Hector Salgado, solo intensifica su desesperación. Salgado, un hombre consumido por la culpa y la obsesión, es un policía insomne, atormentado por la desaparición de su ex mujer, Ruth, y por la sombra que sigue proyectando sobre su vida. La llamada que recibe, la noticia del suicidio de la secretaria de dirección de una prestigiosa empresa de cosméticos en las vías del metro, lo arrastra de nuevo a un caso que parece simple, pero que rápidamente se revela como algo mucho más oscuro y complejo.
A medida que Salgado se adentra en la investigación, descubre una red de corrupción que involucra a altos cargos de la empresa de cosméticos y a una red de intermediarios que operan en las sombras. El suicidio de la secretaria no es, como parece a simple vista, un acto de desesperación, sino un intento de encubrir un crimen mucho más grave. La investigación se convierte en una lucha personal para Salgado, quien se siente obligado a descubrir la verdad, no solo para hacer justicia, sino también para encontrar la redención y, quizás, una forma de exorcizar sus propios demonios. El caso se complica aún más con la presencia de Leire Castro, una joven agente embarazada atrapada en casa por una baja médica inesperada. Su embarazo, un reflejo de su propia vida en crisis, y su carácter implacable, impulsado por la necesidad de desentrañar los casos sin cerrar, se cruzan con la investigación, añadiendo otra capa de complejidad y conflicto a la trama.
La trama se enriquece con el recuerdo constante de Ruth, la ex esposa de Salgado, cuya desaparición sigue siendo el eje central de su angustia. La presencia de Ruth, aunque fantasmal, es un recordatorio constante del peso del pasado y de la culpa que le corroe el alma. Leire Castro, embarazada y en un momento vulnerable de su vida, se convierte en un elemento de tensión, añadiendo un componente humano y emocional a la investigación. El trabajo de Salgado se ve complicado aún más por la presión del entorno, la desconfianza de sus superiores y la inminente crisis económica que afecta a la ciudad, haciendo que el clima sea aun más opresivo.
La investigación del asesinato de la secretaria de la empresa de cosméticos, «Belleza Etérea», se convierte rápidamente en una danza peligrosa entre mentiras y verdades. Salgado, con la ayuda de Leire Castro, se enfrenta a una empresa que parece controlar todos los aspectos de la vida en la ciudad, desde la publicidad hasta la política. A medida que profundizan en la investigación, descubren que la empresa no solo se dedica a la fabricación de cosméticos, sino que también está involucrada en actividades ilegales, como el tráfico de drogas y la corrupción de funcionarios públicos. La clave para desentrañar el misterio reside en las relaciones entre los empleados de la empresa, en los secretos que guardan y en los intereses que ponen en juego.
El cadáver de la secretaria no es el simple resultado de una crisis personal; la evidencia apunta a un encubrimiento y a un asesinato planeado con premeditación. Salgado, apoyado en Leire Castro, descubre que la empresa «Belleza Etérea» utilizaba a la secretaria como fachada para lavar dinero y financiar actividades ilegales. La investigación se complica cuando descubren que el suicidio de la secretaria está relacionado con un proyecto secreto que la empresa estaba desarrollando, un proyecto que podía tener consecuencias devastadoras para la ciudad. Salgado se enfrenta a una oposición feroz por parte de los altos cargos de la empresa, que no se detendrán ante nada para proteger sus intereses y su poder.
La novela también explora las consecuencias personales de la investigación en la vida de Salgado y Leire Castro. El estrés y la presión de la investigación afectan a su salud mental y a sus relaciones personales. Salgado se ve obligado a confrontar sus propios demonios y a tomar decisiones difíciles que ponen en riesgo su carrera y su vida. Leire Castro, por su parte, lucha por mantener la calma y la objetividad, a pesar de su embarazo y de la presión que siente para resolver el caso. La tensión entre ambos personajes, marcada por la atracción y la desconfianza, añade otra capa de complejidad a la trama. El caso se vuelve aún más turbio por las posibles conexiones que existen entre los empleados de la empresa y figuras influyentes de la ciudad.
Opinión Crítica de Los Buenos Suicidas:
“Los Buenos Suicidas” es una novela de vuelta y valga, una obra que consolida el universo creado por Toni Hill y que demuestra su maestría en el género del thriller noir. Hill prosigue reivindicando la novela negra mediterránea, y sabe, aunque se lo repiten y el no acaba de persuadirse, que “Los Buenos Suicidas” es aún mejor que “El Verano de los Juguetes Fallecidos”. La atmósfera opresiva, los personajes complejos y las situaciones tensas hacen de esta novela una lectura atrapante e inolvidable. La novela destaca por la forma en que Hill construye la tensión, generando suspense desde las primeras páginas y manteniendo al lector en vilo hasta el final.
La narrativa es fluida y convincente, y los diálogos son creíbles y realistas. Los personajes están bien desarrollados y tienen una personalidad propia. Salgado, en particular, es un personaje complejo y entrañable, un detective con defectos y virtudes que se enfrenta a sus propios demonios. Hill evita los clichés del género del thriller, ofreciendo una historia original y bien construida. La novela no solo es un thriller emocionante, sino que también es una reflexión sobre la naturaleza humana, el poder de la corrupción y la búsqueda de la redención. Con una crítica que la define como «Hill prosigue reivindicando la novela negra mediterránea y sabe a medias, aunque se lo repiten y el no acaba de persuadirse, que Los buenos suicidas es aún mejor que El verano de los juguetes fallecidos, » la novela ha logrado captar la atención de diversos lectores y críticos de literatura.
“Larga vida a Hector Salgado, un detective intensamente humano. Tengo ganas de regresarme a encontrarme con el, ” afirma John Verdon, un reconocido escritor y crítico literario, en una de las reseñas más elogiosas de la novela. Esta frase resume a la perfección la fuerza de la novela, que reside en la humanidad de sus personajes y en la forma en que Hill los hace sentir reales y cercanos al lector. La novela no ofrece respuestas fáciles ni soluciones simples, sino que plantea preguntas importantes sobre la justicia, la moralidad y la naturaleza del mal. Con una trama que mantiene un ritmo constante, “Los Buenos Suicidas” es una novela de lectura obligada para los amantes del thriller noir y para aquellos que buscan una historia que les haga reflexionar. La novela es, sin duda, una obra que merece ser leída y disfrutada.

