“La Era del Inconsciente” de Eric Richard Kandel es una obra ambiciosa que analiza el surgimiento de la neuropsicología como disciplina y las raíces filosóficas y culturales que la sustentaron. Kandel no se limita a presentar una narrativa cronológica; en cambio, construye un argumento convincente sobre cómo una serie de eventos convergieron en Viena a finales del siglo XIX y principios del XX para dar lugar a una nueva forma de comprender la mente humana. La piedra angular de la obra es la historia de la “vanguardia vienesa”, un grupo de artistas, científicos y filósofos que, influenciados por las investigaciones de Helmholtz sobre la percepción y la memoria, comenzaron a cuestionar la primacía de la conciencia y a explorar la complejidad de los procesos mentales que ocurren sin nuestra percepción directa.
La obra explora en detalle la influencia de Helmholtz en figuras como Kokoschka y Klimt, quienes, a través de su arte, se esforzaban por representar directamente la actividad eléctrica del cerebro. Kandel demuestra cómo las primeras investigaciones en electrofisiología, utilizando experimentos con animales y humanos, proporcionaron los datos empíricos necesarios para traducir la intuición artística en conceptos científicos. Más allá de la simple correlación entre la actividad cerebral y la experiencia subjetiva, Kandel revela una profunda preocupación por la
que se desarrollaron para explorar las conexiones neuronales. La obra se centra especialmente en las interacciones entre las diferentes facetas de la vanguardia vienesa: los artistas que buscaban plasmar el cerebro en el arte, los fisiólogos que investigaban la percepción sensorial y la memoria, y los psicólogos que intentaban comprender la estructura de la conciencia.
El libro documenta el proceso gradual de transición desde una visión mecanicista del cerebro como un simple motor de la actividad, hacia una visión más compleja y dinámica que reconoce la capacidad del cerebro para generar representaciones internas del mundo. Kandel examina los experimentos cruciales que llevaron a esta transformación, como los de Von Beky y Breuer, que demostraron la existencia de secuencias de pensamientos que podían provocar dolor incluso en ausencia de estímulos físicos. La obra también detalla la importancia de las investigaciones de Goldstein sobre la
para interpretar los resultados de la investigación científica. Es importante señalar que, a pesar de su valor histórico, «La Era del Inconsciente» puede resultar algo desactualizada en algunos aspectos, ya que la neurociencia ha avanzado enormemente desde la época en que fue escrita. Sin embargo, las ideas centrales de la obra siguen siendo relevantes y «fundamentales» para cualquier persona interesada en la comprensión de la mente humana. Recomendaría esta obra a cualquiera que busque una rigurosa y accesible a las raíces de la neuropsicología y una reflexión profunda sobre la naturaleza de la conciencia.

