El Jin Shin Jutsu, que literalmente podemos traducir como “el arte del Creador por medio de la persona”, es una disciplina oriental de tradición milenaria cuyo conocimiento y práctica nos permitirá prosperar nuestro confort personal, tanto físico como mental. Su origen se remonta a textos antiguos de la medicina tradicional china y japonesa, combinados con los principios del budismo zen. Descubierto por el profesor Jiro Murai a inicios del siglo XX tras el estudio de estos textos antiguos y una larga experimentación, el Jin Shin Jutsu se abre camino en occidente merced a Mary Burmeister, una estadounidense de origen japonés que fue alumna aventajada de Jiro Murai. Mary Burmeister, quien jugó un papel crucial en la popularización del sistema, adaptó y sistematizó las técnicas, facilitando su comprensión y aplicación en el mundo occidental.
La esencia del Jin Shin Jutsu reside en la imposición de manos, un procedimiento delicado y específico que utiliza manos cuidadosamente seleccionadas para interactuar con puntos de energía, conocidos como “jusan-etsu”, distribuidos por todo el cuerpo. Estos puntos, ubicados en manos, pies, rostro y cuello, son canales por donde fluye el Ki. Al aplicarlas sobre estos puntos, la practicante, o “sanador”, puede identificar y liberar bloqueos, restaurando el flujo de energía y promoviendo la autosanación. No se trata de una terapia donde se imparte una solución, sino de una guía para que el propio cuerpo, con la ayuda de las manos, encuentre su propia capacidad de sanación. El objetivo final es la armonización del cuerpo y la mente, permitiendo al individuo acceder a su fuerza interna.
Las manos utilizadas en Jin Shin Jutsu no son aleatorias; cada una está asociada con una zona del cuerpo y con un determinado estado emocional o físico. Por ejemplo, la mano izquierda se utiliza para trabajar con la energía del corazón y la alegría, mientras que la mano derecha se asocia con la energía del cerebro y la mente. El sistema está intrínsecamente conectado con las emociones, ya que el estrés y la ansiedad pueden bloquear el flujo de energía, mientras que la alegría y la gratitud pueden abrir el flujo y promover la sanación. Además, el Jin Shin Jutsu reconoce la interconexión entre el cuerpo, la mente y el espíritu, fomentando un enfoque holístico del bienestar. La práctica es adaptable a una gran variedad de necesidades, desde el alivio del estrés y la ansiedad hasta el tratamiento de condiciones físicas específicas, siempre guiados por el principio de que el cuerpo tiene la capacidad de curarse a sí mismo.
Waltraud Riegger-Krause, acólita de Mary Burmeister y maestra de Jin Shin Jutsu, en su libro, nos sugiere ir a examinar este profundo arte, describiéndolo como una herramienta poderosa para el autocontrol y la sanación. El libro ofrece una guía detallada y accesible, combinando los principios fundamentales del Jin Shin Jutsu con ejercicios prácticos que pueden ser realizados en la comodidad del hogar. La autora enfatiza que el Jin Shin Jutsu no es una forma de “curación externa”, sino un camino hacia el despertar de la propia capacidad de sanación que reside en cada uno de nosotros.
El libro detalla las técnicas específicas que se utilizan en cada sesión, explicando la lógica detrás de cada imposición de manos y la manera en que se espera que el cuerpo responda. Riegger-Krause explica cómo identificar los “jusan-etsu”, los puntos de energía, y cómo la imposición de manos puede desbloquear estos puntos, permitiendo que la energía Ki fluya libremente. Se describen ejercicios para diferentes necesidades, incluyendo alivio del estrés, reducción de la ansiedad, mejora del sueño, tratamiento de dolores y problemas digestivos, entre otros. La autora enfatiza la importancia de la intención y la concentración durante la práctica, ya que estas cualidades pueden amplificar el efecto de la imposición de manos.
Además de las técnicas de imposición de manos, el libro explora los conceptos fundamentales del Jin Shin Jutsu, como la armonización de los “jusan-etsu”, la importancia del equilibrio entre el Yin y el Yang, y la necesidad de cultivar la gratitud y la alegría. Riegger-Krause también ofrece consejos sobre cómo incorporar el Jin Shin Jutsu en la vida cotidiana, como prestar atención a las sensaciones corporales, practicar la meditación y cultivar relaciones positivas. El libro destaca la importancia de la paciencia y la perseverancia, ya que la autosanación es un proceso gradual que requiere tiempo y dedicación. La autora nos anima a confiar en el proceso y a permitir que el cuerpo encuentre su propia forma de sanación.
Opinión Crítica de Jin Shin Jutsu: El Arte De La Autosanacion Por La Imposicion De M Anos
El libro de Waltraud Riegger-Krause sobre Jin Shin Jutsu es una obravaliosa puerta de entrada a este sistema ancestral, ofreciendo una explicación clara y accesible de sus principios y técnicas. La autora demuestra un profundo conocimiento del arte, transmitiendo la información con una mezcla de rigor científico y unene sentimiento intuitivo. El libro está bien estructurado, partiendo de una introducción al concepto de Ki y los jusan-etsu, para luego pasar a las técnicas de imposición de manos y, finalmente, a las aplicaciones prácticas del sistema.
Sin embargo, es importante abordar el Jin Shin Jutsu con una mente abierta y un escepticismo saludable. Aunque la evidencia científica sobre la eficacia de la imposición de manos es limitada, la experiencia de muchos practicantes y la creciente cantidad de testimonios sugieren que el sistema puede tener un efecto terapéutico. La imposición de manos puede ayudar a reducir la tensión muscular, aliviar el estrés y la ansiedad, y mejorar la circulación sanguínea, lo que a su vez puede promover la autosanación. Es crucial recordar que el Jin Shin Jutsu no es una cura milagrosa para todas las enfermedades, sino una herramienta complementaria que puede potenciar el poder curativo del cuerpo.
Recomendamos encarecidamente este libro a aquellos que buscan una forma natural y holística de mejorar su bienestar. Es una excelente introducción al concepto de que somos nosotros mismos los creadores de nuestra salud y que podemos acceder a una fuente ilimitada de energía curativa. Aunque la práctica requiere un compromiso de tiempo y esfuerzo, los beneficios potenciales -tanto físicos como mentales- lo hacen una inversión valiosa. No obstante, es importante no reemplazar las recomendaciones médicas tradicionales con el Jin Shin Jutsu, sino usarlo como una herramienta complementaria en un enfoque integral del bienestar.
Considerando todo lo anterior, el libro de Waltraud Riegger-Krause es una lectura recomendable para aquellos interesados en explorar las posibilidades de la autosanación y en conectar con el potencial de su propio ser. La práctica, combinada con un estilo de vida saludable y una actitud positiva, puede conducir a una vida más plena, saludable y equilibrada.

