La publicación se centra en el periodo en el que Anderson se encontró en Asturias, una región que, a la fecha de su visita, se encontraba en un estado de transición, equilibrando aún las tradiciones campesinas con las influencias de la modernidad y el creciente desarrollo industrial de la costa. Las fotografías, producto de una estancia que abarcó desde el 31 de enero hasta el 10 de mayo de 1925, ofrecen una panorámica rica y detallada de la vida en la región. Anderson no se limitó a registrar escenas aleatorias; su trabajo se caracteriza por una cuidadosa selección de temas, incluyendo imágenes de la vida rural, las fiestas tradicionales, los paisajes montañosos y las actividades laborales. La meticulosa planificación de la expedición, facilitada en gran medida por la presencia de su padre, un fotógrafo profesional, permitió una documentación exhaustiva y de alta calidad.
El proyecto de Anderson se desarrolló en varias fases, con viajes cortos y concentrados que la llevaron a distintos puntos de Asturias. Inicialmente se instaló en Oviedo, convirtiéndola en su base de operaciones, pero también realizó numerosas excursiones para capturar imágenes de lugares remotos y escenas de vida cotidiana. La obra documenta no solo la atmósfera local, sino también las complejidades socio-económicas de la región. Se observan trabajadores agrícolas, artesanos, y la interacción entre la vida rural y las nuevas formas de comercio. La importancia de la contribución de su padre, cuyo conocimiento y experiencia fueron fundamentales para el éxito del proyecto, es evidente en la calidad y la variedad de las imágenes.
Las fotografías de Anderson se caracterizan por un enfoque realista y detallado, desafiando los cánones de la fotografía de la época, que a menudo se centraban en imágenes idealizadas o de corte propagandístico. El estilo de Anderson refleja su compromiso con la observación directa y la representación precisa de la realidad. Las imágenes no son puramente documentales, sino que poseen una cualidad artística que las eleva por encima de un simple registro fotográfico. Se pueden apreciar varios elementos distintivos en su trabajo, como una composición cuidadosa, un uso inteligente de la luz y una atención meticulosa a los detalles. La publicación de Krk Ediciones ha puesto de manifiesto, con creces, su influencia.
La estancia de Anderson en Asturias no estuvo exenta de desafíos logísticos y dificultades. Para asegurar el buen funcionamiento de su equipo, tuvo que desplazarse a otras localidades, como Santander, donde renovó su pasaporte, o Valladolid, donde fotografió las procesiones y la custodia de la catedral durante la Semana Santa. La visita a San Vicente de la Barquera, en la costa, también es notable, representando un contraste con el interior montañoso de la región. La colaboración entre Anderson y su padre fue esencial para superar estos obstáculos, y su expertise técnica garantizó la calidad de las imágenes. Además, la visita a Oviedo no fue la única; también documentó la vida en las diferentes aldeas y pueblos de la región.
Opinión Crítica de Hallazgo De Lo Ignorado. Fotografias De Ruth M. Anderson Para The Hispanic Society Of America. 1925:
«Hallazgo De Lo Ignorado» es una obra fundamental para comprender la historia y la cultura de Asturias en el periodo de transición entre el fin de la época de la Restauración y el comienzo de la Segunda República. Las fotografías de Ruth M. Anderson ofrecen una visión única y valiosa de la región, permitiendo a los lectores vislumbrar la vida de las personas que vivían en ella, sus costumbres, y sus desafíos. La publicación de Krk Ediciones ha sido un logro significativo, que ha puesto este tesoro a disposición del público. La obra representa una documentación fotográfica de gran valor.
A pesar de que Anderson nunca publicó las fotografías de Asturias, estas forman una sección significativa de la compilación de la Hispanic Society, y son, sin duda, una de sus obras más valiosas. La publicación, aunque limitada, permite apreciar la habilidad y la dedicación de Anderson, así como su profundo conocimiento de la región. Se pueden apreciar diferentes aspectos en la obra, la organización, la atención al detalle, que la hace una obra de referencia. Las fotografías de Anderson, así como su investigación en el traje regional, son un claro ejemplo del impacto que puede tener la fotografía en el estudio de la historia y la cultura. Recomendamos esta obra a estudiantes de historia, antropología y fotografía.


