“Frente a la Pantalla” es una obra que, en su esencia, se construye sobre la idea de que el cine, como cualquier forma de expresión cultural, es un producto de su tiempo y un reflejo de las ideas y prejuicios que lo moldean. Cortezzo no se limita a analizar títulos específicos; en cambio, utiliza la lente del cine como punto de partida para explorar la historia de Preamérica, con un enfoque particular en el rol de las mujeres, y en la manera en que esta se ha visto distorsionada a lo largo de los siglos. El autor argumenta que la historia oficial, tradicionalmente escrita por hombres, ha ignorado sistemáticamente las contribuciones de las mujeres precolombinas, especialmente en relación con la creación y el uso de los sistemas de escritura y los medios de comunicación.
La estructura del libro se articula en torno a una serie de reflexiones que van desde la importancia de la estética en el cine hasta la necesidad de deconstruir las narrativas hegemónicas. Cortezzo critica la tendencia a reducir la historia de Preamérica a una simple cronología de imperios y conquistas, argumentando que esta visión ignora la complejidad de las sociedades precolombinas y las múltiples formas de conocimiento que existían en ellas. El libro explora la importancia del conocimiento empírico y de la observación directa, elementos que, según el autor, se han perdido en la tradición académica. Asimismo, se adentra en la relación entre el cine y la mitología, mostrando cómo las narrativas cinematográficas pueden reinterpretar y revitalizar las historias ancestrales. El libro no es un manual de cine, sino un disparador para la reflexión sobre la historia y la cultura.
El libro también aborda la problemática de la manipulación y la falsificación de la historia. Cortezzo señala que muchas de las imágenes y representaciones que hemos visto del cine precolombino son, en realidad, producto de la fantasía y la invención. En particular, critica la práctica de la Nat Geo Society de publicar imágenes falsas de los libros plegables de papel de las etnias azteca y maya, atribuyendo su fabricación a los hombres, cuando en realidad, según el autor, las mujeres de la Dinastía Lunar eran las responsables de su creación e industrialización. Esta revelación es solo una de las muchas que el libro propone para cuestionar la validad de la información que se nos ha transmitido.
El núcleo argumentativo de “Frente a la Pantalla” se centra en la Dinastía Lunar, una civilización precolombina que, según el autor, poseía un sistema de escritura complejo, geométrico y matemático, que utilizaba la tinta negra y roja, exclusivamente creada por las Hijas de la Luna. Cortezzo afirma que este sistema de escritura, “Uri”, es, en realidad, el primer sistema de escritura de la Humanidad, desarrollado y publicado por las mujeres de esta dinastía en Preamérica. Este descubrimiento, enfatiza el autor, tiene implicaciones profundas para la comprensión de la historia de la civilización humana.
El libro argumenta que la invención y producción de los libros plegables de papel por parte de las Hijas de la Luna es un ejemplo paradigmático del ingenio y la capacidad de innovación de estas mujeres. Cortezzo desmitifica la idea de que la producción de estos libros se atribuyó a los hombres mayas, como lo sugiere la Nat Geo Society, y ofrece una interpretación alternativa basada en la evidencia histórica y la arqueológica, o, más bien, la falta de ella. Esta postura no es simplemente una crítica al “establishment” académico, sino una llamada a la acción para investigadores, historiadores y, sobre todo, para las nuevas generaciones de estudiantes.
El libro también explora la relación entre la Dinastía Lunar y la Filosofía Religiosa de la Red Social Cósmica, y su conexión con la Astronomía. Cortezzo argumenta que los sistemas de escritura y las prácticas culturales de esta civilización estaban íntimamente ligados a la comprensión del universo y la relación entre los seres humanos y el cosmos. El sistema “Uri” no era simplemente un método para registrar información, sino una herramienta para percibir la realidad cósmica y conectar con lo divino. El autor sostiene que esta comprensión, perdida y olvidada a lo largo de los siglos, podría ser clave para la resolución de muchos de los problemas que enfrenta la humanidad en la actualidad.
Opinión Crítica de Frente A La Pantalla Notas Sobre Cine
«Frente a la Pantalla» es un texto provocador y necesario, que nos obliga a cuestionar nuestras suposiciones sobre la historia de Preamérica. Cortezzo no se adhiere a la ortodoxia académica, sino que presenta una visión alternativa, respaldada por una profunda investigación y un estilo de escritura que resulta en algunos aspectos casi poético. Sin embargo, es crucial abordar el libro con un espíritu crítico, reconociendo que algunas de sus afirmaciones son radicales y que requieren mayor investigación y evidencia documental.
Aunque el libro es sin duda un desafío a las interpretaciones tradicionales, su valor principal reside en su capacidad para generar debate y para fomentar una nueva forma de pensamiento sobre la historia. La crítica de Cortezzo al “establishment” académico es justa, ya que muchas de las interpretaciones tradicionales han sido influenciadas por prejuicios de género y por un énfasis excesivo en los imperios y las conquistas. No obstante, el libro necesita de mayor validación, y no es para hálagos, la investigación de Cortezzo, y sus argumentos, se podrían considerar más como teorías de conspiración que como una verdad histórica, y necesitan ser investigados con mayor rigor.
El libro es un valioso contribución al debate sobre la historia de Preamérica, pero no debe ser tomado como un relato definitivo. Es, antes bien, un punto de partida para una nueva investigación, que combine el análisis histórico con la interpretación artística y la reflexión filosófica. Se recomienda leer «Frente a la Pantalla» con escepticismo constructivo, y para contrastar las afirmaciones de Cortezzo con otros estudios históricos y arqueológicos. El libro es, en definitiva, una obra que debe leerse con un pensamiento crítico y con la conciencia de que la historia es, por naturaleza, un proceso de interpretación y reconstrucción.
