Este artículo explorará la compleja y a menudo subestimada “Guerra de Devolución” (1667-1668) entre España y las Provincias Unidas (Países Bajos) – conocida también como la “Guerra de los Ochos Años” – a través del análisis del libro “España, Flandes Y La Guerra De Devolucion (1667-1668): Guerra, Reclutamiento Y Movilizacion Para El Mantenimiento De Los Paises Bajos Españoles” de Antonio José Rodríguez Hernández. El trabajo se centra en el periodo crucial que siguió a la Paz de los Pirineos (1659), cuando el arriendo de Flandes como garantía de la paz se convirtió en una fuente de tensión y finalmente, en la causa de una nueva guerra. El estudio no se limita a la narrativa tradicional de la guerra; en cambio, se enfoca en la logística, el reclutamiento, la movilización y las estrategias empleadas por ambos bandos para mantener y expandir la presencia española en Flandes, mostrando que esta contienda no fue una simple reaparición de viejos conflictos, sino una compleja dinámica de intereses y ambiciones. El libro, publicado por el Ministerio de Defensa Centro de Publicaciones, ofrece una perspectiva detallada y basada en la investigación de archivos primarios y secundarios, proporcionando una herramienta valiosa para comprender las complejidades de la guerra y los desafíos de la gestión de un ejército de apoyo en un territorio ajeno.
El libro de Rodríguez Hernández se alinea con una corriente de investigación más reciente en la historia militar europea, que busca desmitificar las grandes campañas bélicas y explorar los conflictos más pequeños, pero igualmente importantes, que formaron parte de la dinámica de poder del siglo XVII. Se centra en el papel de la movilización, entendida no solo como el despliegue de tropas, sino también como la administración, el suministro y la organización de los recursos necesarios para sostener una campaña militar. Además, el trabajo enfatiza la importancia de los “soldados de apoyo”, aquellos reclutados en España que, lejos de ser protagonistas de batallas decisivas, jugaron un papel fundamental en la sostenilidad del esfuerzo bélico español en Flandes. El libro, por tanto, nos invita a reevaluar nuestra comprensión de la guerra de los ochenta años y a considerar el conflicto desde una perspectiva más nuanced, que tenga en cuenta la complejidad de los factores económicos, políticos y logísticos que lo determinaron.
«España, Flandes Y La Guerra De Devolucion (1667-1668)» de Antonio José Rodríguez Hernández ofrece un análisis exhaustivo de las maniobras y la dinámica de la “Guerra de Devolución” (1667-1668) tras la Paz de los Pirineos. El libro desglosa la creciente desconfianza entre España y las Provincias Unidas, que, a pesar del acuerdo de arriendo de Flandes, no se tradujo en una estabilidad duradera. El arriendo, concebido como una garantía del cumplimiento de los términos de la paz, se convirtió en un instrumento de presión y un detonante para una nueva confrontación. Inicialmente, España, bajo el mando del Marqués de Castel-Rodrigo, intentó mantener un ejército considerable en Flandes, conocido como el “Ejército de Flandes”, para asegurar la fidelidad de las Provincias Unidas y para reprimir cualquier rebelión que pudiera surgir. Este ejército, aunque de menor tamaño que los ejércitos que participaban en las grandes campañas del siglo XVII, era crucial para mantener la presencia española en la región y para garantizar el control de ciudades estratégicas como Brujas y Gandiva. Sin embargo, el ejército de Castel-Rodrigo enfrentó numerosos desafíos, incluyendo la falta de recursos, problemas de suministro, y la creciente desconfianza de los habitantes locales, quienes, si bien algunos eran favorables a los españoles, otros se sentían amenazados por la presencia militar.
El libro examina en detalle las operaciones militares realizadas por ambos bandos durante la Guerra de Devolución. Las Provincias Unidas, apoyadas por Francia y Inglaterra, lanzaron una serie de incursiones y ataques a las posiciones españolas en Flandes, buscando debilitar la presencia española y forzar la retirada. El “Ejército de Flandes” respondió con contraataques y campañas de represalia, utilizando tácticas de desgaste y enfrentamientos ocasionales. La guerra se caracterizó por batallas pequeñas, escaramuzas y operaciones de hostigamiento, en lugar de grandes enfrentamientos campales. La estrategia española, liderada por el Marqués de Castel-Rodrigo, se basaba en la defensa de posiciones fortificadas y en el control de las comunicaciones. El libro documenta cuidadosamente las operaciones militares, incluyendo los ataques a ayuntamientos, las expediciones para recuperar ciudades y la realización de campañas de reconocimiento y de sabotaje. La «Gran Movilización de 1668», descrita en el capítulo 5, fue un intento desesperado por parte de Castel-Rodrigo de ampliar sus operaciones y ejercer mayor presión sobre las Provincias Unidas.
El libro de Rodríguez Hernández reconstruye con precisión la compleja situación política y militar que condujo a la “Guerra de Devolución”. Tras la Paz de los Pirineos (1659), España, bajo el gobierno del Rey Sofía Ibero-Católico, estableció un arriendo de Flandes con las Provincias Unidas, en el cual las Provincias Unidas tendrían el control de la región a cambio del pago de una anualidad a España. Sin embargo, la ejecución del acuerdo rápidamente se volvió problemática. Las Provincias Unidas, con el apoyo de Francia y Inglaterra, buscaban mantener a España debilitada y descontenta, lo que llevó a una escalada de tensiones y a la realización de acciones de hostigamiento. La desconfianza entre ambos bandos creció, impulsada por la falta de cumplimiento de los términos de la paz y la incapacidad de establecer un sistema de control y vigilancia efectivo. La administración española de Flandes era frágil, a menudo interrumpida por problemas de legitimidad y por la falta de personal cualificado, lo que facilitó la desestabilización de la región.
El libro detalla el «Ejército de Flandes», un unidades de recrutamiento que se formó principalmente en España y que llevó a Flandes para asegurar la presencia española y mantener el control de la región. El recrutamiento estaba sujeto a varios factores, incluyendo la presión demográfica y la necesidad de un número suficiente de soldados para operar en el campo de batalla, y además, por la presión política de Castel-Rodrigo. Este ejército estaba liderado por el Marqués de Castel-Rodrigo, un militar experto y una figura clave en la política española de la época, quien diseñó la estrategia de operaciones en Flandes. El libro analiza en profundidad los complicados aspectos de la administración de este ejército, incluyendo los problemas de suministro, el reclutamiento, el mantenimiento y la organización de las unidades. Además, se examina el papel de los soldados de apoyo, que eran enormemente importantes para el mantenimiento de el ejército en Flandes.
Opinión Crítica de España, Flandes Y La Guerra De Devolucion (1667-1668): Guerra, Reclutamiento Y Movilizacion Para El Mantenimiento De Los Paises Bajos Españoles: con crítica y recomendaciones.
“España, Flandes Y La Guerra De Devolucion (1667-1668)” es un estudio valioso que ofrece una perspectiva detallada de un conflicto a menudo relegado a un segundo plano en la historia militar europea. El libro de Rodríguez Hernández sobresale por su meticuloso análisis de las operaciones militares, la administración del «Ejército de Flandes» y la complejidad de los factores políticos y logísticos que moldearon la guerra. El libro presenta una imagen vívida de la estrés que vivió Castel-Rodrigo y su equipo, y ofrece una profunda comprensión del desafío de mantener un ejército de apoyo en un territorio ajeno. Sin embargo, el libro podría beneficiarse de un enfoque más amplio de la situación económica y social de Flandes, que fue crucial para entender las tensiones y la desestabilización de la región. El libro se enfoca principalmente en la perspectiva española, lo que podría beneficiarse de una mayor consideración de las experiencias y motivaciones de los habitantes locales. Además, aunque el libro documenta excelentemente la estrategia de Castel-Rodrigo, podría profundizar en una mayor evaluación de las opciones alternativas que consideró, ilustrando mejor las limitaciones que enfrentó.
En recomendación, el libro de Rodríguez Hernández sería beneficiado por una más amplia incorporación de la historia social y cultural de Flandes. También, para ampliar la perspectiva, se podría incorporar datos de archivos locales para ofrecer un retrato más completo de las interacciones entre los españoles y los habitantes locales. Para nuevos estudiosos que buscan la historia de la guerra de los ocho años, se podría realizar una comparación con otros estudios sobre la guerra de los ocho años para proporcionar un más amplio y para establecer una mejor conexión con el discurso histórico más amplio sobre la guerra de los ocho años. En general, “España, Flandes Y La Guerra De Devolucion (1667-1668)” es una contribución significativa al campo de la historia militar, y es un excelente recurso para quienes estudian la guerra de los ocho años y la relación entre España y las Provincias Unidas.



