La historia comienza con Esmeraldina, una niña que, de repente, se encuentra en el Hotel Fantastique, un establecimiento situado en el corazón del Salvaje Oeste, donde los muertos han encontrado un nuevo hogar. Antes de su muerte, Esmeraldina era una cocinera joven y prometedora, bajo la tutela de su abuela, “A Tremenda”, una figura legendaria en el mundo culinario, conocida por sus recetas extravagantes y su temperamento explosivo. La vida de Esmeraldina, en el Hotel Fantastique, inicialmente, es una mezcla de diversión y aprendizaje, mientras domina los secretos de la cocina, siendo feliz en sus cocinas, y disfruta de la compañía de su abuela.
Sin embargo, la alegría se ve interrumpida por un repentino y fatal ataque de fiebre escarlatina. La muerte de Esmeraldina, aunque inesperada, desencadena una ola de noticias que se extiende rápidamente entre los habitantes del «Alén Planeta» – el reino de los fantasmas. La llegada de Esmeraldina, como fantasma, se convierte en una noticia de gran interés y, de manera inesperada, atrae a una multitud de otros muertos, cada uno con su propia historia y motivaciones. Estos espectros, provenientes de todas partes, buscan instalarse en el Hotel Fantastique, creando un ambiente caótico y, a menudo, hilarante.
Esmeraldina se encuentra ahora en una situación precaria. Para aprender a ser un fantasma «de verdad», es necesario que recibe la ayuda de una serie de personajes peculiares: Lady Horreur, una arácnida francesa que se convierte en su maestra y amiga; y Nicotina, una vaquera que la lleva a explorar el Alén Planeta, descubriendo las complejidades y las peculiaridades de este mundo. La historia se centra en el viaje de Esmeraldina para comprender su nueva realidad, en su proceso de aceptación y en su lucha por encontrar su lugar en este nuevo mundo, explorando temas de identidad y de la aceptación de lo desconocido. La novela no solo ofrece una aventura fantástica, sino también una reflexión sobre la vida, la muerte y el poder de la comunidad.
La narrativa se centra en el proceso de transición de Esmeraldina, quien, al pasar del mundo de los vivos al de los muertos, se enfrenta a un choque cultural y a una serie de desafíos que la obligan a redefinir su identidad. Inicialmente, la joven fantasma se siente perdida y desorientada, así que se embarca en una búsqueda de conocimiento, a través de la ayuda de sus nuevos amigos y mentores. Lady Horreur, con su perspectiva única sobre el mundo de los muertos y su conocimiento de las artes oscuras, se convierte en una guía invaluable para Esmeraldina, mientras que Nicotina le abre las puertas al Alén Planeta, un lugar lleno de sorpresas y peligros. La novela explora a fondo esta relación, mostrando una amistad inusual pero profundamente conmovedora.
El Hotel Fantastique, con su ambiente peculiar y sus habitantes excéntricos, sirve como un escenario perfecto para la aventura de Esmeraldina. La novela se enfoca en los intrincados conflictos y las relaciones entre los diferentes fantasmas que habitan el hotel, así como en sus intentos de adaptarse a su nueva vida. Además de la trama central, la obra incluye elementos de humor y de horror, creando una atmósfera singular y atractiva. La novela no se limita a ser una historia de fantasmas, sino que también es una reflexión sobre la naturaleza de la vida y la muerte, así como sobre la importancia de la amistad y la comunidad. La novela también está salpicada de deliciosas recetas de «A Tremenda», que añade un toque culinario y un elemento de familiaridad a la historia.
Opinión Crítica de Esmeraldina, A Pequena Defunta (Edición En Gallego):
“Esmeraldina, A Pequena Defunta” es una novela sorprendentemente original y entretenida, que logra combinar con éxito elementos de la fantasía, el horror y el humor. Ledicia Costas Álvarez ha creado un universo rico en detalles y con personajes memorables, lo que hace que la lectura sea particularmente agradable. El tratamiento de la muerte, en lugar de ser sombrío y pesimista, se presenta con un toque de ironía y de humor, lo que permite a los lectores disfrutar de la historia sin sentirse abrumados por la tristeza. La traducción al gallego es impecable y captura a la perfección el tono y el estilo de la autora.
La novela destaca por su capacidad para crear tensión y suspense, al mismo tiempo que mantiene un ritmo narrativo ágil. Además, la trama está bien construida y los personajes están bien desarrollados, lo que permite a los lectores conectar con ellos y preocuparse por su destino. Es una historia de autodescubrimiento y aceptación, donde una joven fantasma busca su lugar en el mundo, aprendiendo a aceptar su nueva condición y a encontrar su propia identidad. La novela es una lectura altamente recomendable para aquellos que disfruten de las historias originales y con un toque de humor negro. Se presenta como un petisco perfecto para degustar, ya sea antes o después de leer «Escarlatina, la cociñeira defunta», como sugiere la editorial.
