El legado de Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, es vasto y complejo, permeado por una profunda espiritualidad y un compromiso inquebrantable con la evangelización. El volumen «En Diálogo Con El Señor», publicado por Rialp como parte de las Obras Completas, representa un hito crucial en la difusión de su pensamiento. Más que una simple recopilación de textos, este libro ofrece un acceso directo a la forma en que Escrivá intentaba guiar a sus discípulos – y, ahora, a un público general – en el camino de la oración y de la relación con Dios. La publicación de estas predicaciones, originalmente dirigidas a miembros del Opus Dei, marca un momento de democratización de su mensaje, buscando que “muchas otra gente —aparte de los fieles del Opus Dei— descubran una asistencia para tratar a Dios con confianza y afecto filial”, tal y como lo señaló Javier Echevarría. Este libro se convierte así en un testimonio vivo de su método de predicación, basado en la intimidad, la confianza y el amor.
La relevancia de “En Diálogo Con El Señor” trasciende su valor histórico y bibliográfico. En un mundo a menudo marcado por la superficialidad y la desconfianza, el libro nos ofrece un contrapunto, recordando la importancia de una oración personal auténtica, arraigada en la fe y dirigida con “confianza y afecto filial”, tal como exhortaba Escrivá. A través de estas palabras directas y sin artificios, el lector puede experimentar la esencia misma del llamado a la santidad y comprender cómo, según Escrivá, la oración puede ser un encuentro transformador con el Señor. El libro, por tanto, no solo es un documento histórico, sino también una invitación a la conversión y al crecimiento espiritual.
El volumen “En Diálogo Con El Señor” recoge un conjunto de veinticinco predicaciones realizadas por Josemaría Escrivá de Balaguer entre los años 1954 y 1975. Estas enseñanzas, originalmente enfocadas en los miembros del Opus Dei, representan una ventana privilegiada a la manera en que Escrivá concebía la relación entre el creyente y el Señor. El libro se organiza cronológicamente, reflejando la evolución del pensamiento de Escrivá y la manera en que adaptaba su mensaje a las necesidades específicas de cada momento. Cada predicación se centra en un tema central: la importancia de la oración personal, la necesidad de una confianza filial en Dios, la relación entre el trabajo y la oración, y la comprensión de la santidad como opción en la vida cotidiana.
Las predicaciones se caracterizan por su estilo directo y sencillo, evitando tecnicismos teológicos y dirigidos al corazón del oyente. Escrivá utiliza un lenguaje accesible, lleno de imágenes y metáforas, para ayudar a sus interlocutores a comprender la profundidad de la fe y a encontrar en la oración un refugio y una fuente de alegría. Se enfatiza la importancia de la intimidad con Dios, como un diálogo personal y espontáneo, libre de pretensiones y formalismos. El «señor» se presenta no como un ser distante y trascendente, sino como un Padre bondadoso, que desea estar cerca de sus hijos y que se alegra en su amor y en su entrega. Es crucial notar que, a diferencia de algunas interpretaciones, Escrivá no presenta la oración como un ejercicio de ascetismo o de restricción, sino como un acto de gozo y de afecto, un camino de acercamiento a la fuente de toda vida.
Las predicaciones abordan temas que, en muchos sentidos, siguen siendo relevantes hoy en día. Escrivá insta a sus discípulos a no dejarse desanimar por las dificultades de la vida, sino a confiar en la Providencia Divina y a buscar en la oración un consuelo y una fuerza para seguir adelante. También advierte contra el peligro del orgullo y del egoísmo, exhortando a los creyentes a cultivar la humildad y el amor al prójimo. Es importante destacar que estas enseñanzas no son simplemente un conjunto de consejos morales, sino que constituyen una verdadera catequesis sobre la naturaleza de Dios y sobre el llamado a la santidad. Y, por supuesto, todo esto se basa en la idea fundamental de que el hombre, para ser feliz, necesita una relación personal y constante con Dios.
El volumen «En Diálogo Con El Señor» constituye, en última instancia, un testimonio de la filosofía de vida de Josemaría Escrivá de Balaguer, centrada en la oración como eje central de la existencia. A través de sus veinticinco predicaciones, el fundador del Opus Dei expone un itinerario espiritual que se fundamenta en la confianza en Dios, en el amor al prójimo y en la búsqueda de la santidad como opción cotidiana. La selección de estas enseñanzas no es casual; refleja una cuidadosa reflexión sobre las necesidades espirituales de sus discípulos, pero también sobre los desafíos de la época en la que vivió.
La organización cronológica de las predicaciones es un elemento clave para comprender la evolución del pensamiento de Escrivá. Inicialmente, como se puede apreciar en algunas de las predicaciones más antiguas, el enfoque se centra en la necesidad de una confianza filial en Dios, como la relación que un hijo tiene con su padre. Escrivá insta a sus oyentes a no tener miedo de confiar en Dios, incluso en momentos de dificultad, porque Él siempre estará ahí para guiarlos y protegerlos. Se enfatiza la importancia de la fe como base de esta confianza, y se recuerda que Dios es amor y que siempre está dispuesto a perdonar y a ayudar a aquellos que lo amen y lo busquen.
A medida que avanzan las predicaciones, se introduce el concepto de la santidad como opción, es decir, la idea de que cada persona puede alcanzar la santidad, independientemente de su profesión o de su clase social. Escrivá argumenta que la santidad no es un objetivo reservado para unos pocos religiosos o para unos ascetas, sino que es un llamado universal, dirigido a todos los hombres y mujeres que quieran vivir una vida plena y feliz. La predicación «El trabajo y la oración» es particularmente significativa en este contexto, pues Escrivá no ve el trabajo como una actividad meramente utilitaria, sino como un medio para realizar el bien y para glorificar a Dios. El trabajo, si se realiza con amor y con dedicación, puede ser un acto de fe y de “servicio a Dios mediante el servicio al hombre”.
Opinión Crítica de En Diálogo Con El Señor
“En Diálogo Con El Señor” es, sin duda, una obra de gran valor para aquellos que buscan comprender la espiritualidad de Josemaría Escrivá de Balaguer y, por extensión, la esencia del llamado a la santidad. El trabajo del crítico-histórico Luis Cano, junto con el de Francesc Castells i Puig, ha sido fundamental para ofrecer una interpretación rigurosa y contextualizada de estas enseñanzas, alejándose de posibles simplificaciones o interpretaciones erróneas. El libro es una valiosa herramienta para el estudio del pensamiento de Escrivá y para la formación espiritual de aquellos que desean seguir sus enseñanzas.
Sin embargo, es importante abordar este volumen con una mirada crítica y consciente de su contexto histórico. Las predicaciones, aunque universales en su mensaje, fueron concebidas originalmente para un grupo específico de personas: los miembros del Opus Dei. Esto implica que algunas referencias o expresiones podrían resultar más comprensibles para aquellos que estaban familiarizados con la realidad de la sociedad católica de la época. No obstante, esto no disminuye el valor del libro como una fuente de inspiración y de reflexión para cualquier persona que quiera profundizar en la relación con Dios. Es crucial recordar que Escrivá no buscaba crear una nueva religión, sino re-plantar la fe cristiana en sus raíces.
A pesar de la importancia de la crítica histórica que ha realizado Cano y Castells, el libro conserva una gran vitalidad y sigue siendo relevante en el siglo XXI. La insistencia de Escrivá en la oración personal, en la confianza en Dios y en la búsqueda de la santidad como opción cotidiana, son valores que son especialmente importantes en un mundo a menudo marcado por la incertidumbre, la desconfianza y la falta de sentido. Se recomienda encarecidamente a los lectores que, al abordar “En Diálogo Con El Señor”, lo hagan con una actitud de humildad y de apertura, reconociendo que la búsqueda de Dios es un camino continuo de aprendizaje y de transformación. El libro es, en definitiva, una invitación a una conversión radical de nuestro modo de ser y de vivir.

