Julio Verne, figura cumbre de la ciencia ficción y el romance de aventuras, nos legó un legado monumental que continúa fascinando a lectores de todas las edades. Más allá de sus historias de viajes extraordinarios y máquinas innovadoras, Verne, en sus últimos años de vida, se sumergió en una profunda reflexión sobre el futuro de la humanidad y la relación entre el hombre y la naturaleza. «El Eterno Adan» (Longseller, 2021) no es solo una novela; es, en esencia, una síntesis perfecta de dos perspectivas que, a lo largo de su carrera, se enfrentaron en sus obras: la visión optimista y el poder de la naturaleza, capaz de ser domada y utilizada para el progreso humano, versus el pesimismo de un mundo ya despojado de su belleza original, afectado por la imprudencia y la ambición del hombre. Esta obra, escrita en el fragilísimo último período de su vida, nos entrega una reflexión que resuena aún hoy, cuestionando nuestra relación con el medio ambiente y el impacto de nuestras acciones en el planeta. El libro, publicado por Longseller, se ha convertido en una nueva edición de un clásico que, al ser reescrita por el propio Verne, se ha convertido en un referente del género.
Verne, a pesar de su larga y prolífica carrera, se acercó a «El Eterno Adan» como una especie de «conclusión», una oportunidad para articular de manera definitiva las ideas que habían guiado gran parte de su obra. El libro, con fecha de finalización aproxiamntemente en 1901, es una prueba del profundo despertar intelectual y espiritual que experimentó el autor en sus últimos años. No es simplemente una historia de ciencia ficción, sino un intenso diálogo entre dos enfoques sobre el futuro, un debate que continúa siendo relevante en un mundo cada vez más afectado por los cambios climáticos y la degradación ambiental. La edición de Longseller, en particular, ha hecho un buen trabajo en la presentación de este texto, permitiendo al lector acceder a la reflexión final de un genio de la literatura.
La historia se sitúa en el año 2889, una época que se presenta como un futuro distante y, a primera vista, deslumbrador. El planeta ha sido transformado por la industrialización y la tecnología, y la humanidad ha alcanzado niveles de progreso sin precedentes. Sin embargo, bajo esta fachada de perfección, se esconde una profunda crisis: el planeta ha sido «despoblado» por la actividad humana, con ecosistemas diezmados y la naturaleza aparentemente abandonada. La humanidad, a pesar de sus avances tecnológicos, se encuentra en una especie de estado de «desesperación», buscando desesperadamente una solución a su situación.
En el centro de la trama encontramos a Walter Poole, un periodista estadounidense enviado a París para cubrir la Conferencia Internacional sobre la «Despoblación». La conferencia, organizada por la Sociedad de los ‘Despoblados’, reúne a científicos, políticos y filósofos que, como Poole, creen que la humanidad ha cometido un grave error al dominar la naturaleza sin respetar su equilibrio. La conferencia se centra en la «Teoría de la Despoblación», que postula que el desequilibrio entre la población humana y los recursos naturales ha llevado a un estado de «extinción inminente» si no se toman medidas drásticas. Paralelamente, la historia narra el viaje de Walter a través de las «Ciudades de la Despoblación», estranjas y silenciosas urbes construidas por ingenieros y científicos obsesionados con la restauración de la naturaleza. o, al menos, con la idea de una naturaleza que ya no existe.
La narrativa se complica aún más con la aparición de «El Eterno Adan», una pieza de ingeniería asombrosa: una máquina gigantesca diseñada para revertir el daño causado por la humanidad. El Eterno Adan, un coloso de hierro y vidrio, se presenta como una última esperanza, pero su funcionamiento es complejo y peligroso. Mientras, un grupo de científicos, liderados por el enigmatico Dr. Müller, intenta controlar la máquina, mientras que otras fuerzas desconfían de su potencial destructivo. La novela está llena de doble intento, alucinaciones y elementos surreales, reflejando la perplejidad y el miedo que sienten los personajes ante la incomprensión del futuro. El libro juega con la tensión entre el progreso científico y la sabiduría ancestral, entre la necesidad de resolver los problemas del presente y el peligro de crear nuevos.
La historia se centra en el dilema moral y científico que enfrentan los personajes. Se debate si la solución al problema de la despoblación reside en la utilización de la tecnología más avanzada – como el Eterno Adan – o en un cambio fundamental en la actitud humana hacia el medio ambiente. El Dr. Müller, por ejemplo, defiende la necesidad de «reemplazar» a la humanidad, creando una nueva generación de seres «perfectos» que se adaptarían a la naturaleza, mientras que Poole y otros creen que la única solución es «reparar» el daño que la humanidad ha causado.
A medida que la trama se desarrolla, se revelan detalles sobre el pasado y el origen del Eterno Adan. La máquina fue creada por un grupo de científicos obsediados con la idea de «reproducir» la naturaleza. Utilizaron técnicas de ingeniería y biología para crear una máquina capaz de regenerar los ecosistemas destruidos. Sin embargo, el proceso fue complejo y peligroso, y el Eterno Adan se convirtió en una entidad impredecible, capaz de tanto la regeneración como de la destrucción. La novela explora de manera extraña y conmovedora los conceptos de responsabilidad y consecuencias. El futuro no es tan prometedor como el que esperaban los ingenieros, y el destino de la humanidad parece estar en juego.
Al final, la novela culmina con un clímax surreal y explosivo. El Eterno Adan realiza una nueva función, que tiene como resultado la creación de nuevos ecosistemas y la reaparición de vida silvestre extinta. Sin embargo, el proceso es caótico y descontrolado, y el Eterno Adan se convierte en una fuerza devastadora, destruyendo todo a su paso. La escena final es ambigua y perturbadora, dejando al lector con una sensación de desesperación y miedo ante el futuro. La novela es, en definitiva, un testimonio de la futilidad de intentar controlar la naturaleza y una advertencia sobre los riesgos de la ciencia sin ética. El destino del Eterno Adan es también la reflexión final de Verne, no solo para la humanidad, sino para el propio autor, que se ve obligado a cuestionar sus propias certezas.
Opinión Crítica de El Eterno Adan: Una Reflexión con El Peso del Tiempo
“El Eterno Adan” es una obra sorprendente, tanto por su contenido que, aunque en la época de su escritura, hoy en día sigue siendo sorprendentemente actual, como por su estilo, que es un tanto extraño, a veces torpe, pero que tiene un encanto particular. Verne transmite con eficacia el miedo y la desesperación de los científicos que han causado el daño, pero también la necesidad de encontrar un equilibrio entre el progreso y el respeto por la naturaleza. La obra se ha convertido en un importante documento de sus ideas, y nos sirve de guía para poder reflexionar sobre las consecuencias de las acciones humanas.
La novela, a pesar de su fecha, sigue siendo relevante porque plantea cuestiones fundamentales sobre el futuro de la humanidad y la relación entre el hombre y la naturaleza. Verne no presenta soluciones fáciles, pero nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad como guardianes del planeta. Además, el libro es un ejemplo de la capacidad de Verne para crear situaciones extrañas y surreales, que son tan fascinantes como la historia en sí. El Eterno Adan, con su ingenio e imprevisibilidad, se convierte en un personaje mítico, un símbolo de la fuerza de la naturaleza y del peligro del desequilibrio.
A pesar de su estilo a veces desfasado, «El Eterno Adan» es una obra que merece ser leída y estudiada. Es un testimonio de la visión de Verne sobre el futuro, y un recordatorio de que el destino de la humanidad está en nuestras manos. La novela no es solo una historia de ciencia ficción, sino también una profunda reflexión sobre la responsabilidad y el equilibrio, temas que siguen siendo tan relevantes hoy como lo fueron en el año 2889. La edición de Longseller es una excelente oportunidad para re descubrir esta obra y, sobre todo, para reflexionar sobre el futuro de nuestro planeta.

