La historia se centra en un joven cocodrilo, cuyo nombre nunca se revela, que tiene un problema bastante inusual: no le gusta nada el agua. Mientras que todos los demás cocodrilos disfrutan nadando, tomando el sol en el río y jugando en las charcas, este cocodrilo prefiere subir a los árboles, buscando refugio entre las hojas y ramas. Esta diferencia lo hace sentir muy solo y, desesperado por encajar, intenta constantemente cambiar su comportamiento, pero no tiene éxito.
El cocodrilo se esfuerza por meterse en el agua, se somete a los intentos de sus hermanos y padres, pero la sensación del agua fría y húmeda le produce un escalofrío que lo hace triste y desanimado. Su lucha por ser como los demás lo lleva a experimentar diversas desventuras. Un día, al intentar imitar a los demás cocodrilos, termina con un resfriado. El resfriado, complicado y con estornudos calientes, lo lleva a una confusión aún mayor: ¿Quizás el problema no es ser cocodrilo, sino ser diferente?
El cocodrilo se pregunta si quizás, en lugar de ser un cocodrilo, podría ser un dragón, un ser al que admira por su poder y su capacidad de volar. Esta fantasía lo lleva a realizar una búsqueda desesperada, intentando emular las características de los dragones, pero cada intento termina en un fracaso cómico y, a la vez, profundiza su sentimiento de no encajar. La historia explora de manera lúdica la frustración de la auto-identificación y la necesidad de sentirse aceptado. El tono narrativo es levemente irónico, utilizando el humor para suavizar la reflexión sobre la diferencia.
La trama del cuento se desarrolla en torno a la desorientación y el conflicto interno del pequeño cocodrilo. Inicialmente, su aversión al agua lo lleva a sentirse aislado y rechazado por su propia especie. La insistencia de sus padres y hermanos en que «debe gustarle el agua» y su incapacidad para adaptarse a las normas sociales lo hacen sentirse cada vez más diferente y excluido. Esta situación genera un profundo sentimiento de inseguridad y la necesidad de encontrar un lugar donde pertenecer. La historia utiliza la metáfora del cocodrilo para representar la experiencia universal de la infancia de la búsqueda de identidad y aceptación.
A medida que avanza la narración, el cocodrilo se embarca en una búsqueda de alternativas para sentirse valioso y aceptado. Al ver a los dragones volar, comienza a soñar con tener alas y a intentar imitar sus movimientos. Este deseo lo lleva a realizar acciones absurdas e inútiles, pero también despierta su creatividad y su capacidad para imaginar un mundo donde sea valorado por ser él mismo. La historia promueve la idea de que la verdadera aceptación viene de dentro, y que no necesitamos ser iguales a los demás para encontrar nuestro lugar en el mundo. La obra enfatiza que la diversidad es un valor positivo y que aceptar nuestras diferencias nos permite enriquecer nuestras vidas y la de los demás.
Opinión Crítica de El Cocodrilo Al Que No Le Gustaba El Agua:
«El Cocodrilo Al Que No Le Gustaba El Agua» es una obra brillante y conmovedora que, a pesar de su sencillez, aborda temas profundos y relevantes. La narración es ágil y enganchadora, manteniendo la atención del lector desde la primera página. Gemma Merino ha creado un personaje principal muy simpático y relatable, con el que los niños podrán identificarse fácilmente. La ilustración es encantadora y colorida, complementando perfectamente la historia y reforzando el ambiente mágico y tierno de la obra.
La historia es, sobre todo, una valiosa lección sobre la autoaceptación y la confianza en uno mismo. No se trata de enseñar al lector que debe ser diferente, sino de animarlo a abrazar sus peculiaridades y a ser fiel a su ser. El tono de la historia es suave y optimista, transmitiendo un mensaje de esperanza y aliento. Se podría decir que el libro es una celebración de la individualidad y una herramienta perfecta para fomentar la autoestima en los niños. Se recomienda plenamente a padres y educadores que quieran iniciar conversaciones sobre la diferencia y el respeto. Es un libro que se quedará en la memoria de los pequeños lectores, inspirándolos a ser valientes y a amorar a lo que los hace únicos.

