La historia comienza en la Laguna Verde, hogar de Saponcio y Saponcia, los reyes sapo. Son una pareja jovial y un poco excéntrica, y a su lado vive su hija, la princesita. La princesita, a diferencia de otras princesas de cuentos, no está interesada en vestidos de seda ni en bailes de gala. Lo que realmente desea es una motocicleta. Pero, ¿dónde se vio a una princesa en una motocicleta? La laguna, evidentemente, no es un lugar que se ajuste a los patrones de los cuentos tradicionales. Esta incongruencia inicial es el motor que impulsa la trama y genera el humor característico de la obra.
La dinámica familiar es particularmente divertida. Saponcio y Saponcia, empeñados en mantener las tradiciones y el «correcto» comportamiento de una familia real, se encuentran enfrentando el deseo incontenible de su hija. Intentan razonar con ella, explicarle que las princesas no montan en motos, pero la princesita insiste, y la frustración de los reyes se hace cada vez mayor. Finalmente, ante la insistencia de la hija y la ineficacia de sus consejos, Saponcio y Saponcia toman la decisión de que ya es hora de que la princesita se case. Pero el problema no es solo la motocicleta; la convención matrimonial se presenta como un obstáculo adicional, una presión social que la princesita no comprende y que la pone en una situación cómicamente incómoda.
La idea central de la historia gira en torno a la búsqueda de un pretendiente. El libro presenta a varios personajes que aspiran a ser el esposo de la princesita, cada uno con sus propias particularidades y peculiaridades. Algunos son príncipes humanos, otros criaturas mágicas que habitan en la laguna. La búsqueda se convierte en una especie de juego, un ejercicio de humor y de reflexión sobre las expectativas y los deseos. La comedia se intensifica a medida que los intentos de cortejo fracasan, y la princesita se muestra cada vez más desafiante y rebelde.
El viaje de la princesita busca desesperadamente una solución a su deseo de montar en moto, lo que la lleva a interactuar con una serie de personajes que representan diferentes modelos de masculinidad y relaciones. La primera de ellas es el príncipe Horacio, un individuo pretencioso y obsesionado con las reglas y los protocolos. Su intento de cortejo, lleno de formalidades y convenciones, resulta ser un fracaso absoluto, y la princesita lo rechaza con valentía y humor. Esto no se trata solo de un rechazo a un pretendiente, sino de un rechazo a las expectativas impuestas por la sociedad.
A medida que la trama avanza, la princesita se encuentra con el príncipe Félix, un ser más sencillo y espontáneo, aunque también un poco torpe. Su relación se construye sobre la base de la complicidad y del juego, y la princesita comienza a comprender que no todas las relaciones deben seguir las mismas reglas. Sin embargo, la verdadera clave de la historia reside en la transformación que se produce cuando la princesita, en un momento de desesperación y frustración, besa al príncipe Félix.
El beso, que era lo que nadie esperaba, resulta ser el detonante de una transformación sorprendente. En lugar de convertirse en un sapo, como podría haber ocurrido en otros cuentos, la princesita se transforma en una criatura aún más mágica y original: un dragón de colores. Este giro inesperado refleja el espíritu de la obra, que desafía las convenciones y ofrece una visión fresca y creativa. La transformación no es un castigo o una recompensa, sino una consecuencia natural de su deseo y de su valentía.
Opinión Crítica de El Beso De La Princesa: Un Cuento para Reírse y Reflexionar
«El Beso De La Princesa» es un libro que ha logrado un equilibrio perfecto entre el entretenimiento y la reflexión. Fernando Almena ha conseguido crear una historia original y divertida, que a la vez invita a los lectores a cuestionar los estereotipos y a reflexionar sobre la importancia de seguir nuestros propios deseos. El libro es una celebración de la individualidad y de la valentía de ser diferente. La historia no es solo un cuento de hadas, sino una lección sobre la autoaceptación y la importancia de perseguir nuestros sueños, sin importar lo locos que puedan parecer.
La originalidad de la trama y de los personajes es uno de los mayores puntos fuertes del libro. Almena ha evitado caer en las trampas del cliché y ha creado un universo mágico y encantador, pero al mismo tiempo lleno de humor y de sorpresas. La transformación final de la princesita en un dragón de colores es un ejemplo de esta originalidad. No es un final convencional, sino una afirmación de la libertad y de la capacidad de ser lo que uno quiera ser. Además, la obra es una excelente herramienta para fomentar la lectura y la imaginación en los niños.
«El Beso De La Princesa» es una recomendación imprescindible para cualquier persona que busque una lectura entretenida, original y reflexiva. Almena ha creado un libro que enamorará a niños y adultos, y que permanecerá en la memoria de los lectores mucho tiempo después de haberlo terminado de leer. Es un libro que celebra la diversidad, la imaginación y, sobre todo, la importancia de ser fiel a uno mismo.

