Este debut literario de Marcos Dosantos, publicado por El Drago, nos ofrece una experiencia de lectura singular, una danza entre el absurdo y la reflexión, donde la isla canaria no es solo un escenario, sino el eje central de una colección de relatos que desafían las convenciones narrativas. «Cuadernos del Subtrópico Norte» se presenta como un espejo deformado de la “Metrópolis”, un lugar que ha abandonado a sus propios desechos, encontrando refugio en el archipiélago, un espacio de marginación donde la realidad se desdibuja y los sueños, o pesadillas, cobran vida. El libro es una invitación a sumergirse en un universo de atmósferas densas, personajes extraños y situaciones que, aunque a veces inquietantes, son siempre profundamente evocadoras.
Esta colección de relatos nos confronta con la idea del aislamiento, de la pérdida, de la nostalgia, todo a través de un lenguaje poético y una narrativa fragmentada que, lejos de buscar respuestas definitivas, nos invita a contemplar la complejidad del ser humano y su relación con el entorno. «Cuadernos del Subtrópico Norte» es un libro que, una vez leído, permanece en la memoria, como una melodía disonante que nos sigue resonando.
El libro se estructura como un collage cuidadosamente construido, donde la narrativa se fragmenta y se ensambla de maneras inesperadas. No se trata de una novela lineal, sino de una serie de piezas, relatos cortos, poemas y fragmentos de novela, todos unidos por la misma idea: la isla canaria como un punto de inflexión, un lugar de exilio, refugio o desventura. La obra de Dosantos explora, de manera inquietante y a menudo humorística, las consecuencias de la diáspora y el impacto de la metrópolis en la vida de individuos aislados.
La colección se centra, en gran medida, en la construcción de atmósferas específicas, en la creación de personajes marginales y en la exploración de temas como el desamores de fábula, los crímenes surrealistas y el veneración de objetos cotidianos, como los aguacates. En “Agustín murió disfrazado”, por ejemplo, nos encontramos con un hombre que, tras un crimen absurdo, se transforma en un personaje de carnaval, explorando la fragilidad de la identidad y la pérdida de control. En «Amazigh”, un poema ganador, la voz de un narrador anónimo evoca la melancolía del recuerdo y el destino del mar. El autor utiliza la isla canaria no como fondo, sino como protagonista, una entidad viva que condiciona las vidas de sus habitantes. La atmósfera es densa, cargada de simbolismo y una palpable sensación de opresión, al mismo tiempo que se entrega una lectura que invita a reflexionar sobre el tiempo, el olvido y la búsqueda de sentido en un mundo caótico.
La narrativa se desarrolla a través de una serie de episodios aparentemente inconexos, que, al ser leídos en su conjunto, forman una obra coherente y profundamente conmovedora. Los personajes, a menudo extraños y olvidados, nos hablan de sus angustias, sus sueños y sus desesperaciones. Se exploran temas como el vacío existencial, la alienación, la soledad y la necesidad de conexión. La obra es una suerte de puente entre lo real y lo fantástico, donde la línea entre la memoria y la fantasía se desdibuja por completo.
La colección se presenta como una exploración poética y surrealista del archipiélago canario, pero más allá de su geografía, se trata de una reflexión sobre la condición humana, el pasado y el presente. Los relatos no ofrecen soluciones fáciles ni respuestas definitivas, sino que, a través de la evocación de atmósferas y la construcción de personajes complejos, nos invitan a la contemplación y al debate. Es un libro que se lee y se relee, cada vez descubriendo nuevas capas de significado.
La estructura fragmentada del libro se refleja en la naturaleza de los relatos. Algunos son más literales, mientras que otros se adentran en la surrealidad, con imágenes y situaciones que desafían la lógica. Sin embargo, a pesar de su diversidad, todos comparten un hilo conductor: la idea de la isla como un lugar de transformación, de confrontación, de redención. Se exploran las consecuencias de la desconexión, tanto a nivel individual como colectivo, y se invita al lector a cuestionar las convenciones sociales y a buscar su propio sentido de la vida. “En lugar de chocolate” es un ejemplo notable de esta capacidad, combinando el absurdo y el dolor, la memoria y el olvido.
La obra destaca por su estilo poético y evocador, que utiliza el lenguaje para crear atmósferas y transmitir emociones de manera intensa y directa. Dosantos no rehúye la oscuridad, pero también sabe encontrar momentos de belleza y esperanza. La colección es, en definitiva, un canto a la resistencia, a la capacidad del ser humano para seguir adelante a pesar de las adversidades. El autor consigue, además, transmitir un sentimiento de melancolía y de nostalgia por lugares, personas y tiempos perdidos. La utilización de la voz en tercera persona añade a la sensación de distanciamiento, como si estuviéramos escuchando a un narrador lejanísimo, un espíritu del archipiélago que nos susurra sus secretos.
Opinión Crítica de Cuadernos Del Subtrópico Norte
“Cuadernos del Subtrópico Norte” es una obra que se ancla en una fuerte tradición de la literatura surrealista, pero también se distancia de ella al aportar una visión más personal y concreta de los paisajes y las personas de las islas canarias. La originalidad del autor reside en su capacidad para fusionar lo absurdo y lo realista, lo poético y lo prosaico, creando una obra que es a la vez inquietante y conmovedora. La colección se presenta como un debut literario muy prometedor, que demuestra la madurez y el talento de Marcos Dosantos.
La fuerza del libro reside en la atmósfera que logra crear, una atmósfera de melancolía, de desasosiego y de esperanza a la vez. Los relatos nos obligan a reflexionar sobre nuestra propia existencia, sobre nuestras relaciones con los demás, sobre nuestro lugar en el mundo. La selección de los relatos premiados – “Agustín murió disfrazado”, “Amazigh” y “En lugar de chocolate” – es un excelente ejemplo de la calidad de la obra. Cada uno de estos relatos se distingue por su originalidad, su profundidad y su capacidad para despertar emociones. La narrativa de «Agustín murió disfrazado», en particular, estállena a través de una sucesión de imágenes impactantes y de situaciones surrealistas, cuestionando la naturaleza de la identidad y el impacto de los traumas.
«Cuadernos del Subtrópico Norte» es un libro que recomiendo a todos los lectores interesados en la literatura experimental, en la poesía y en las historias que nos hacen pensar. Aunque puede resultar un poco inquietante al principio, el libro recompensa al lector con una experiencia de lectura única y memorable. Dosantos nos ofrece un libro que, al igual que una isla, nos invita a perdérnos en su laberinto deigmaciones. Este es un debut literario que anuncia el surgimiento de un nuevo y talentoso autor, y que esperamos que continúe explorando los territorios inexplorados de la imaginación. Es una obra que, sin duda, quedará en la memoria del lector.


