La novela se desarrolla en la veintena de días que transcurren entre el golpe de estado de 1936 y el estallido de la Guerra Civil, en un pequeño pueblo galego. El centro de la trama es un “paseo” protagonizado por cuatro falanxistas, hombres de apariencia respetable pero marcados por la ideología y la ambición. Este paseo, aparentemente casual, lleva a cabo una
de este hecho, revelando la compleja red de
profundos y complejos, con los que el lector puede identificarse y empañar.
Aunque la historia es trágica, no está llena de violencia gratuita, sino que se centra en las consecuencias del conflicto y la deshumanización de los individuos. Ferreiro no idealiza a ningún bando, mostrando la complejidad moral de los personajes, y la dificultad de tomar decisiones en un momento de crisis. La obra es una crítica a la ideología del poder y la falta de empatía de algunos individuos, y una advertencia sobre los peligros de la polarización social. Se recomienda leer «Agosto Do 36» a todos los que tengan interés en la historia de España, y en la reflexión sobre la naturaleza humana.
