Este libro, publicado por la editorial Picarona, se ha convertido en un referente para niños que crecen en familias monoparentales, o que simplemente buscan una lectura que celebre la diversidad familiar. A través de la mirada inocente de Camila, conocemos un hogar lleno de amor y afecto, donde la aceptación y el respeto son valores fundamentales. «Tengo Una Mama Y Punto» no solo cuenta una historia, sino que abre un diálogo importante sobre lo que significa tener una familia, y cómo esa definición puede ser muy diferente para cada niño. El libro es una invitación a la reflexión y a abrazar la belleza de las conexiones familiares, sin importar su forma.
La autora, una figura destacada en el mundo editorial infantil y gráfico, ha creado un texto que invita a la empatía y a la comprensión. Su experiencia como escenógrafa, madre y autora homosexual – fundadora de la editorial Lo Stampello – le otorga una perspectiva única sobre la importancia de representar la diversidad familiar en los libros infantiles. A través de su arte y su trabajo, se ha dedicado a crear espacios de representación y a fomentar la inclusión, demostrando que cada familia, sea cual sea su composición, es un mundo maravilloso por descubrir.
La historia de «Tengo Una Mama Y Punto» gira en torno a Camila, una niña que vive en una casa llena de amor: su madre, su perro Gimmy y, sobre todo, ella misma. Para Camila, su hogar es el mejor lugar del mundo, un refugio de cariño y comprensión donde todo es fácil y feliz. Sin embargo, la vida de Camila toma un giro cuando, en el colegio, su profesora de sustituto le asigna una tarea aparentemente sencilla: dibujar al papá que le agradaría tener. Esta simple petición desencadena una serie de reflexiones en la joven, que empieza a cuestionar las normas tradicionales sobre la familia y a entender que no hay una única forma «correcta» de tener una familia.
El libro explora, de una manera muy tierna y accesible, el concepto de la familia como una construcción emocional y afectiva, más allá de la relación entre un hombre y una mujer. Camila, con su inocencia, construye su propio «papá ideal» basándose en sus deseos y necesidades, ilustrando así que lo importante no es quién sea el progenitor, sino el amor y el apoyo que recibe. La labor escolar no solo se convierte en una actividad, sino en una oportunidad para que Camila explore sus sentimientos, para que comprenda la importancia de la aceptación y para que aprenda que la familia es un sentimiento, no una estructura. El libro, de forma sutil, introduce la idea de que los hijos pueden tener múltiples figuras de apoyo y referentes, y que el amor familiar puede manifestarse de diferentes formas.
A medida que Camila dibuja a su «papá ideal», el libro presenta una narración que se desarrolla a través de la introspección de la niña. Se enfoca en los valores que Camila valora: la amistad, el respeto, la honestidad y el sentido del humor. Estos valores se reflejan en la figura imaginaria del «papá ideal», que es más que un simplemente progenitor; es un modelo a seguir en todos los aspectos de la vida. El libro logra transmitir un mensaje poderoso: que la familia es una combinación de sentimientos y conexiones, más que una definición biológica.
El libro, a pesar de su aparente simplicidad, es una obra sintética que aborda temas profundos como la diversidad familiar y la importancia de la autoestima. La narración se despliega con un tono amable y descriptivo, que facilita la comprensión a los más pequeños. La ilustrativa, con sus colores vivos y formas limpias, complementa perfectamente el texto, creando un ambiente visual que refuerza el mensaje principal del libro.
El libro no solo es una historia sobre una familia monoparental, sino que también ofrece un valioso espacio para la reflexión sobre la definición de “familia” en general. La narración se centra en la experiencia de Camila, una niña que busca responder a la pregunta de cómo le gustaría tener un padre, lo que la lleva a entender que lo más importante es tener amor, apoyo y aceptación, sin importar si ese padre es hombre o mujer. La ilustrativa aporta un toque de magia a la historia, haciendo que la imaginación de los niños sea el único límite.
Además, el libro promueve la idea de que cada niño tiene el derecho a sentirse seguro y amado, independientemente de la estructura de su familia. En un momento en que la representación de las familias diversas en los medios de comunicación aún es limitada, «Tengo Una Mama Y Punto» se convierte en un instrumento valioso para fomentar la aceptación y el respeto por las diferentes formas de familia. La obra promueve la idea de que la felicidad y el bienestar de un niño dependen más de la calidad de las relaciones que establece, que son las personas que lo aman y lo apoyan, que del que se trate.
Opinión Crítica de Tengo Una Mama Y Punto
“Tengo Una Mama Y Punto” es una obra excepcional que, a través de la mirada infantil de Camila, aborda un tema crucial en nuestra sociedad: la diversidad familiar. La autora ha logrado crear una narrativa sencilla, pero profunda, que fomenta la aceptación y la comprensión de las diferentes formas de familia. El libro es una obra que se convierte en un homenaje a la infinita variedad de las conexiones familiares.
La narrativa es particularmente valiosa por su capacidad para despertar la empatía en los niños. La simple pregunta de Camila sobre qué le gustaría tener un padre, es una pregunta que muchos niños se hacen a sí mismos, incluso si no lo expresan abiertamente. La obra ofrece un espacio seguro y sin juicios para que los niños exploren sus sentimientos y reflexiones sobre lo que significa tener una familia. El libro es una herramienta valiosa que se puede utilizar en casa, en la escuela o en cualquier contexto donde se quiera fomentar el diálogo sobre la diversidad familiar.
Si bien el libro es adecuado para niños pequeños, su mensaje es lo suficientemente profundo para que también lo aprecien los adultos. Es una obra que invita a la reflexión sobre nuestra propia comprensión de la familia, y que nos recuerda que lo más importante es el amor, el respeto y la aceptación. En un mundo donde las familias tradicionales aún son a menudo el modelo predominante, «Tengo Una Mama Y Punto» es una obra que representa un respiro de aire fresco. Es un libro que se convierte en un testimonio de que la familia es donde están las personas que te amarán y apoyarán, independientemente de su apariencia. Recomendable al 100%.



