Este artículo explora la novela «Tres Besos (Periscopio)» de Blanca Alvarez, publicada por Edebe, un relato conmovedor y melancólico que nos sumerge en la memoria de una mujer y en la persistencia de un amor juvenil, marcado por el tiempo y el recuerdo. La historia se desarrolla en el de una Bosnia post-guerra, una atmósfera de espera y anhelo que se entrelaza con la vida cotidiana de Abril, una joven doctora que, a pesar de sus logros, no puede escapar de la sombra del pasado. Analizaremos los temas centrales de la obra, su estructura narrativa y las reflexiones que ofrece sobre el amor, la pérdida y el peso de la historia.
«Tres Besos (Periscopio)» es una novela de introspección y belleza, donde Blanca Alvarez explora la naturaleza compleja del amor y la memoria. A través de la voz de Abril, la autora nos invita a reflexionar sobre la influencia del pasado en el presente, sobre la fuerza del destino y sobre la dificultad de superar un amor incondicional, incluso cuando este ha sido silenciado por el tiempo y la distancia. Es una lectura que nos hace preguntarnos sobre la verdadera naturaleza del recuerdo y sobre cómo éste puede transformarse en un obstáculo, o en una fuente de inspiración.
La novela se centra en Abril, una joven médica que se encuentra en un campo de aviación en Bosnia, un lugar que le recuerda constantemente a su primer y más poderoso amor, un joven llamado Luka. Siete años han transcurrido desde que ambos se separaron, y la vida de Abril ha seguido su propio curso: está a punto de terminar la carrera de Medicina y se ha dedicado a documentar su vida, escribiendo su propia historia. Sin embargo, la presencia constante de la aviación, con sus aterrizajes y despegues, actúa como un catalizador, permitiéndole, de forma recurrente, revivir el recuerdo de Luka. La novela se estructura en torno a este ciclo de recuerdo y anhelo, explorando la profundidad de sus sentimientos y las razones por las que su relación terminó.
La historia se sitúa en Sarajevo, una ciudad marcada por las cicatrices de la guerra de Bosnia, una realidad palpable que impregna cada rincón de la ciudad y que forma parte integral del emocional de la novela. La atmósfera es densa, cargada de melancolía y una sensación de pérdida, reflejo de la herencia de la guerra que aún persiste en la memoria colectiva de los habitantes. La ciudad, con sus edificios destruidos y agujeros de bala, se convierte en un espejo de las heridas internas de Abril, y a través de ella, de la autora nos presenta una Bosnia post-conflicto, donde la reconstrucción física y emocional es un proceso lento y doloroso.
La trama se desarrolla de forma no lineal, salpicada de flashbacks que revelan los detalles de la historia de Abril y Luka. Estos recuerdos, intensamente emocionales, están profundamente ligados a los aterrizajes y despegues de los aviones que ocurren en el campo de aviación, un lugar que sirve como punto de encuentro entre la realidad presente y el pasado. A medida que Abril escribe su historia, se ve obligada a confrontar los sentimientos que había intentado reprimir durante años, y a reconsiderar su visión del amor y del destino. La narrativa se convierte así en un viaje interior, una exploración de la complejidad de las emociones humanas y de la dificultad de superar un amor que ha marcado una parte fundamental de su identidad.
El núcleo de la novela radica en el misterio de los “tres besos”, un evento clave que define la relación de Abril y Luka, y que se presenta como un anclaje emocional central. Estos besos, que la joven Abril recuerda con una intensidad casi dolorosa, son el detonante de su historia, y la narrativa se centra en reconstruir los detalles de este encuentro, buscando entender por qué se produjo y por qué tuvieron un impacto tan profundo en ambos. A través de la descripción de los sucesos que rodearon a estos besos, Blanca Alvarez logra crear una atmósfera de suspense y misterio, invitando al lector a desentrañar las razones detrás de la pasión juvenil.
A medida que Abril escribe su historia, se revela una relación intensa, marcada por una profunda conexión emocional y una atracción física irresistible. Luka es descrito como un joven de ojos azules, imponente y enigmático, que la atrapa con su mirada y su personalidad. Sin embargo, la novela no ofrece una explicación definitiva de por qué su relación terminó. La separación se presenta como un hecho doloroso y abrupto, dejando a Abril con una sensación de pérdida y confusión. La falta de respuestas, la incertidumbre sobre el por qué de la ruptura, se convierte en un elemento fundamental de la trama, contribuyendo a la atmósfera de melancolía y anhelo que impregna la novela.
La novela explora la idea de que algunos amores, aquellos nacidos en la juventud y marcados por una intensidad inusual, dejan una huella imborrable en el alma. La memoria de Luka se convierte en un refugio para Abril, un lugar donde puede encontrar consuelo y un sentido de identidad. Sin embargo, también se convierte en una fuente de dolor, ya que la imposibilidad de retomar esa relación la mantiene en un estado de anhelo constante. A través de la voz de Abril, la autora explora la naturaleza del tiempo y de su influencia en las relaciones humanas, sugiriendo que incluso los recuerdos más dolorosos pueden ser valiosos, ya que nos ayudan a comprender quiénes somos y de dónde venimos. La historia es también una reflexión sobre la pérdida de la inocencia y la aceptación de la inevitabilidad del cambio.
Opinión Crítica de Tres Besos (Periscopio)
«Tres Besos (Periscopio)» es una novela conmovedora y bien escrita, que destaca por su atmósfera melancólica y por la fuerza de sus personajes. Blanca Alvarez ha logrado crear una historia que te atrapa desde el principio, gracias a la voz narrativa de Abril y a la manera en que describe la complejidad de las emociones humanas. La novela no ofrece respuestas fáciles ni soluciones mágicas, pero sí nos invita a reflexionar sobre la naturaleza del amor, la pérdida y el peso de la historia. El uso del entorno, especialmente el campo de aviación y la ciudad de Sarajevo, es muy efectivo para crear una atmósfera de suspense y melancolía, lo que contribuye a la inmersión del lector en la historia.
La novela se aleja de la trama puramente romántica, introduciendo elementos de realismo social y político, al retratar la Bosnia post-guerra y las consecuencias de la guerra en la vida de sus habitantes. Esta combinación de elementos hace que la novela sea más completa y más interesante, ya que permite a la autora explorar temas más amplios y complejos. Sin embargo, la novela también puede resultar un tanto lenta en algunos momentos, debido a la insistencia en la descripción de los recuerdos y a la falta de acción directa. No obstante, la belleza de la prosa de Blanca Alvarez y la fuerza de la historia compensan esta debilidad.
La novela es una lectura recomendable para aquellos que disfrutan de las historias de amor melancólicas y reflexivas, así como para aquellos que se interesan en la historia y la cultura de Bosnia. Aunque no es una novela de acción, la fuerza de la historia reside en la exploración de la psique humana y en la capacidad de la autora para crear personajes complejos y creíbles. Se recomienda leerla lentamente, disfrutando de la atmósfera y de la belleza de la prosa, y permitiéndose ser transportado a la Bosnia post-guerra, donde la memoria y el anhelo son los principales protagonistas. «Tres Besos (Periscopio)» es una novela que te dejará pensando mucho tiempo después de haber terminado de leerla.


