El corazón de «Si Yo Tuviera Una Púa» reside en la historia de Pepincho Repúa, un erizo con un deseo sincero: encontrar amigos. Pepincho, un erizo lleno de entusiasmo y buena voluntad, se siente solo y anhela compartir sus aventuras y experiencias con otros. Sin embargo, su deseo de amistad pronto se ve confrontado con una duda crucial: ¿Cuánto está dispuesto a ceder para conseguir esos amigos? El libro explora la dificultad de querer ser aceptado tal como uno es y la importancia de mantener la propia integridad.
El viaje de Pepincho comienza cuando decide buscar compañía en el bosque, un lugar lleno de criaturas peculiares. Se encuentra con un
de los niños.
