“Hablando De Football”, publicado por Ushuaia Ediciones, es mucho más que un libro sobre fútbol. Es un retrato nostálgico y, a su vez, profundamente enigmático de la cultura futbolística de Torrelavega, en la década de los 70. El autor, cuyo nombre no figura explícitamente en la portada, nos sumerge en un universo donde la pasión por el “football” –precisamente, el fútbol de gimnasia- trasciende lo estrictamente deportivo, convirtiéndose en una forma de vida, un ritual, un lenguaje propio. El libro es un testimonio de una época y de una comunidad en la que la búsqueda del saber y el sentimiento se entrelazaban, creando una narrativa única y hasta cierto punto incomprensible para el lector moderno. Este trabajo, de forma magistral, nos abre las puertas a un mundo donde la lógica deportiva se diluye en la improvisación, el debate apasionado y la veneración por un «génio» que provenía de las profundidades de Grada Gimnástica.
La obra, en definitiva, no se limita a describir partidos o estrategias. Es un estudio sobre la transmisión de conocimiento, sobre la importancia de la figura de un maestro, y sobre el poder del lenguaje como herramienta de creación y de expresión. Nos invita a reflexionar sobre cómo entendíamos el fútbol, y cómo, en esencia, el fútbol como deporte se transformó en un lienzo para la experimentación y el debate, en la búsqueda de un «sentido» que, en muchos casos, se perdía en la complejidad del juego. El libro, con su particular estilo y enfoque, nos ha legado un recuerdo invaluable del corazón del fútbol en Torrelavega.
“Hablando De Football” se desarrolla a través de una serie de relatos, conversaciones y observaciones que se entrelazan para construir un retrato de la Grada Gimnástica de Torrelavega durante los años 70. La pieza central de la obra es la figura de un individuo, cuya identidad se mantiene en el anonimato, pero que se describe con un peculiar acento británico y métodos de enseñanza igualmente inusuales. Este “génio”, que se identifica simplemente como “el Profesor”, aparece de manera repentina en la grada, trayendo consigo un vocabulario y una forma de abordar el fútbol que desafían las convenciones de la época.
La narrativa se construye alrededor de sus intervenciones, que se transmiten a través de una audiencia de jóvenes aficionados. Estas intervenciones no son análisis tácticos formales. El Profesor no enseña estrategias de juego, ni conceptos avanzados. En cambio, emplea un lenguaje deliberadamente confuso, una mezcla de términos técnicos y coloquiales, y una manera de plantear preguntas que, lejos de proporcionar respuestas claras, buscan generar debate y reflexión. El estilo es deliberadamente desordenado, con frases inconclusas, digresiones y una frecuencia de repetición que parece más un ejercicio de “des-aprendizaje” que una forma de instrucción. A través de estos diálogos, el libro explora la relación entre el conocimiento, el juego y la transmisión de ideas.
A medida que avanza la narración, se revela que el Profesor no solo se dedica a hablar. Sus acciones en la grada – a menudo, simplemente observando el juego con una expresión pensativa – eran igual de importantes que sus palabras. La atmósfera en la Grada se convirtió en un microcosmos de pensamiento, donde los jóvenes aficionados, influenciados por su estilo, comenzaron a cuestionar las reglas del juego y a buscar un sentido más profundo en la experiencia futbolística. La “gimnasticidad” del «football» es un elemento clave; no se trata de un juego competitivo, sino de un ejercicio de inteligencia, de experimentación y de desafío mental.
La estructura del libro es deliberadamente fragmentada, lo que refleja la naturaleza caótica y en constante evolución de las conversaciones que se desarrollan en la Grada. No hay un hilo conductor claro, y la narrativa se desarrolla a través de fragmentos, anécdotas y observaciones que, al ser ensamblados, ofrecen un retrato complejo y ambiguo de la cultura futbolística de Torrelavega. El autor, a través de su estilo desestructurado, nos invita a cuestionar nuestras propias concepciones sobre el fútbol y la transmisión del conocimiento. El resultado es una obra que desafía las convenciones narrativas tradicionales, y que se asemeja más a un diario personal o a una serie de reflexiones dispersas que, al ser leídas en conjunto, forman un todo coherente.
La clave del libro radica en la figura del Profesor, que se presenta como un catalizador del pensamiento. No es un maestro en el sentido convencional de la palabra. En lugar de ofrecer respuestas, plantea preguntas que obligan a sus interlocutores a cuestionar sus propios supuestos. Su acento británico, su lenguaje confuso y sus métodos de enseñanza crean una atmósfera de incertidumbre y de desafío. Se podría argumentar que el Profesor representaba una figura idealizada del intelectual, un individuo que desafía las normas y que busca el conocimiento a través del debate y la experimentación. La consecuencia de la presencia del profesor fue que el grupo comenzó a ver el fútbol como una oportunidad para la exploración de ideas y conceptos, no solo como un juego.
La obra también explora la relación entre la memoria y el lenguaje. Los relatos que componen el libro no se limitan a describir eventos pasados. En cambio, reconstruyen la memoria a través del lenguaje, dando forma a los acontecimientos de manera subjetiva y emotiva. La forma en que el Profesor habla sobre el fútbol influye en la forma en que sus interlocutores lo recuerdan. La narración del libro, por lo tanto, se convierte en un acto de creación, y no solo de descripción. Es importante considerar que esta fragmentación no es un defecto, sino una característica esencial del libro. El autor, a través de esta técnica, reproduce fielmente la forma en que el conocimiento se transmite en el ámbito informal, a través del diálogo y la experiencia.
Opinión Crítica de Hablando De Football
“Hablando De Football” es una obra singularmente inquietante y, a la vez, profundamente conmovedora. No es un libro fácil de leer, pero su valor radica precisamente en su complejidad y en su ambigüedad. El estilo del autor, deliberadamente caótico y desorganizado, puede resultar frustrante para el lector acostumbrado a la narrativa lineal y a la claridad expositiva. Sin embargo, esta desorganización es precisamente lo que hace que el libro sea tan fascinante. Refleja la naturaleza caótica del pensamiento, y la forma en que el conocimiento se construye a través del debate y la experiencia. Es una obra que obliga al lector a cuestionar sus propias concepciones sobre el fútbol, el conocimiento y la narrativa.
El libro está lleno de momentos de brillantez y de frustración. A veces, el estilo del autor se vuelve tan confuso que parece que está intentando deliberadamente dificultar la lectura. Sin embargo, en otros momentos, sus palabras revelan una profunda sabiduría y una comprensión aguda de la condición humana. El retrato del Profesor es, en particular, un ejemplo de esta ambivalencia. Es un personaje enigmático y desafiante, pero también fascinante y memorable. Creo que el libro es un testimonio de la importancia de la «gimnasticidad» del fútbol, es decir, su valor como un ejercicio de inteligencia, experimentación y desafío mental.
Recomendaciones: “Hablando De Football” no es un libro para todos los lectores. Se recomienda especialmente a aquellos que tengan un interés en la cultura futbolística de Torrelavega, en la transmisión del conocimiento, o en la relación entre el lenguaje y el pensamiento. También se recomienda a aquellos que estén dispuestos a desafiar sus propias preconcepciones y a abrazar la ambigüedad. es un libro que recompensa la «lectura activa» y que promueve la reflexión y el debate. Sería un libro perfecto para aquellos que disfruten de una lectura que, más que ofrecer respuestas, nos invite a buscar nuestras propias.
