“Jesus, El Hombre Que Evangelizo A Dios” se centra en una reinterpretación de los cuatro evangelios, considerando que a pesar de la fe que los originó, aún contienen un potencial de aprendizaje y descubrimiento. Luneau argumenta que la clave para entender la novedad de Jesús reside en examinar la
de Jesús correce el riesgo de subestimar su divinidad. Si bien es crucial reconocer la humanidad de Jesús, el libro debe ser leído con cautela para no caer en un anarcismo teológico que pueda minar la base del mensaje cristiano. Es importante recordar que la “humanidad” de Jesús no es un contraste con su divinidad, sino una condición para que su mensaje sea accesible a los humanos.
No obstante, la contribución principal del libro reside en su énfasis en la experiencia de lo divino. Luneau nos recuerda que el mensaje de Jesús no es una simple doctrina a ser aceptada, sino una invitación a una relación personal con Dios, una relación basada en el amor, la compasión y la justicia. El libro nos invita a cuestionar nuestras propias ideas sobre Dios y a buscar una experiencia directa de lo divino, a través de nuestras acciones, nuestras relaciones y nuestras experiencias personales.
Recomendaciones: Este libro es altamente recomendado para aquellos que buscan una comprensión más profunda del mensaje de Jesús. Es especialmente útil para aquellos que se sienten atraídos por la teología experiencial, la teología del proceso y otras corrientes teológicas que enfatizan la importancia de la experiencia personal en la relación con Dios. Es un libro que invita a la reflexión, al diálogo y a la búsqueda de una relación más auténtica con Dios. Se le recomienda leerlo con espíritu crítico, manteniendo siempre presente el mensaje central del evangelio: el amor de Dios por la humanidad.


