La novela se abre con un incidente impactante: un accidente de tráfico que deja a Jim Heron en una situación precaria y, simultáneamente, en una nueva dimensión, un plano entre lo terrenal y lo celestial. Tras este evento, Jim es nombrado ángel caído, una posición a la que nunca solicitó y para la que no está preparado. Su misión, encomendada por el ahora desterrado Vin DiPietro, es evitar que siete almas -representantes de los siete pecados capitales- cometan sus respectivos actos. DiPietro, consumido por la avaricia, es el primero de los demonios que Jim debe contener, pero la tarea resulta ser mucho más compleja de lo que Jim esperaba.
La historia se desarrolla a través de una serie de encuentros entre Jim y los individuos que representan los pecados. No se trata de enfrentamientos directos y heroicos, sino de una danza delicada y peligrosa. Jim se ve arrastrado a las vidas de estos almas, presenciando sus vicios y obsesiones, y luchando por influir en ellos, por evitar que la humanidad se sumerja en el caos. A medida que avanza la trama, Jim empieza a comprender que los pecados no son meras expresiones de maldad, sino que son producto de dolor, sufrimiento y desesperación. La novela explora la idea de que la redención es un proceso complejo y que a veces, para salvar a un alma, es necesario comprender sus miedos y sus heridas.
El mundo de Ward es rico en detalles y enatmósfera. Los ángeles caídos no son seres radiantes y benevolentes, sino individuos gruñones, deshonestos y con una profunda desconfianza hacia el «Bien» que representa el Cielo. Estos ángeles han caído por haber cometido errores, por haber cuestionado la autoridad, por haber elegido su propio camino. Su existencia se basa en una eterna batalla entre el bien y el mal, donde cada acción tiene consecuencias y donde el destino de la humanidad depende de las decisiones de estos seres imperfectos. Además, la novela juega con la idea de que los ángeles caídos, a pesar de su condición, se preocupan por el destino de la humanidad, así como por la redención de otros ángeles.
La estrategia de Jim para combatir la avaricia de Vin DiPietro lo lleva a sumergirse en el mundo del crimen organizado, la especulación financiera y el poder corrupto. Observa cómo DiPietro, un hombre en su declive, se alimenta de la ambición y la codicia, usando su influencia para obtener más y más. Jim, a pesar de su desconfianza inicial, se ve obligado a interactuar con él, a intentar influir en sus decisiones y a socavar sus planes. A través de esta relación, Jim comprende la complejidad de la codicia, que no es solo un acto de egoísmo, sino una forma de vencer el miedo, la inseguridad y la incertidumbre.
La novela es llena de giros sorprendentes. A medida que Jim se acerca a DiPietro, descubre secretos oscuros sobre su pasado y sobre la verdadera naturaleza del mundo de los ángeles caídos. Se revela que existe una fuerza oscura, un poder que intenta manipular a los ángeles caídos, y que DiPietro podría ser solo un peón en este juego. Además, Jim se encuentra enfrentado a dilemas morales complejos, donde no hay respuestas fáciles. ¿Debe simplemente detener a DiPietro, o debe intentar ayudarlo a redimirse? ¿Debe recurrir a métodos poco ortodoxos para lograr sus objetivos?
El estilo de Ward es directo y visceral, con descripciones detalladas y un ritmo rápido. La prosa es oscura y perturbadora, pero también llena de humor negro. La novela explora temas como la ambición, la corrupción, la redención y la naturaleza del bien y del mal. La relación entre Jim y DiPietro es el corazón de la historia, un diálogo constante entre dos individuos con visiones opuestas del mundo. Juntos, se convierten en personajes complejos y carismáticos, que capturan la atención del lector. Además, la novela establece un mundo de fantasía rico y detallado, lleno de personajes interesantes y de situaciones dramáticas.
Opinión Crítica de Codicia: Ángeles Caídos I
«Codicia: Ángeles Caídos I» es una lectura sorprendentemente fresca y original dentro del género de fantasía. J.R. Ward se aleja de las convenciones tradicionales, presentando un universo oscuro y desconcertante, donde los ángeles caídos son criaturas imperfectas, luchando por encontrar su lugar en el mundo. La novela es una apuesta arriesgada, pero resulta ser una narrativaque captura la atención del lector desde el principio. El desarrollo de los personajes, especialmente el de Jim Heron, es un punto fuerte de la obra. La complejidad de su personalidad y su lucha interna lo convierten en un personaje con el que es fácil identificarse.
Aunque la historia puede resultar algo desconcertante al principio, la narrativa se hacega más inteligible a medida que avanza, y el lector es invitado a reflexionar sobre los temas que plantea la novela. El uso de la oscuridad y la ambigüedad moral es efectivo para crear una atmósfera perturbadora y para fomentar la participación del lector. Sin embargo, algunos lectores podrían encontrar el ritmo de la novela algo rápido, y algunos de los diálogos, un poco artificiales.
«Codicia: Ángeles Caídos I» es una excelente a la saga «Ángeles Caídos». Es una lectura recomendable para quienes buscan una fantasía original y desafiante, que explore temas profundos y que ofrezca una perspectiva diferente sobre el bien y el mal. Es una historia que nos invita a cuestionar nuestras creencias y a reflexionar sobre la naturaleza humana. Aunque la novela no es perfecta, su originalidad y su fuerza narrativa la convierten en una lectura que debe ser experimentada. Se recomienda especialmente a los lectores que disfruten de las obras de Neil Gaiman y de otros autores que se atreven a explorar los recovecos más oscuros de la psicología humana.
