«Collado» se centra en el relato de un niño que crece en la barra de un bar llamado Collado, ubicado en la zona de Collblanc, en la frontera entre Barcelona y L’Hospitalet. El bar, una típica vivienda-bar, es su escenario principal, desde donde observa la vida de su barrio, un microcosmos de la sociedad catalana. La historia se desarrolla a lo largo de los años noventa, una época marcada por la euforia de las Olimpiadas y la llegada de los Juegos Mediterráneos, eventos que transforman visualmente la ciudad, aunque el Collado y su funcionamiento permanecen relativamente constantes.
El narrador, al principio un niño pequeño, se convierte gradualmente en un observador activo, absorbiendo las costumbres, los personajes y las dinámicas de la parroquia. El bar es un lugar de encuentro para una clientela variada y, a menudo, conflictiva. Hay trabajadores del barrio, personas mayores que juegan a las cartas, jóvenes en busca de diversión, y, sobre todo, una clientela de clase baja con problemas y dificultades. El bar, por tanto, se convierte en un espacio de
y en la reflexión sobre el destino humano. Esto puede resultar decepcionante para aquellos que buscan una novela con un mensaje optimista.
A pesar de estas limitaciones, «Collado» es una obra importante y relevante. Es una novela que te hace pensar, que te hace sentir y que te deja una huella. Recomiendo leerla a aquellos que busquen una lectura profunda y desafiante, que no tengan miedo de enfrentarse a la realidad y que estén dispuestos a reflexionar sobre el destino humano. Es un libro que te acompañará por mucho tiempo después de haber terminado de leerlo.

