“Seguir Con El Problema” se articula en torno al concepto del
es particularmente inspirador, ya que nos recuerda que el progreso no siempre se traduce en mejoras, y que la búsqueda de soluciones «fáciles» puede tener consecuencias no deseadas. Para quienes buscan un libro con una guía clara y un consuelo, este no es el libro.
Aunque la obra de Haraway puede ser vista como excesivamente optimista, su visión del «infinito potencial» de la vida es un recordatorio importante de que existe la posibilidad de construir un futuro más sostenible. Sin embargo, es importante reconocer que la sim-poiesis no es una panacea. Implementar este enfoque requiere un cambio profundo en nuestra forma de pensar y actuar, y es probable que se encuentre con resistencia y dificultades. No obstante, «Seguir Con El Problema» ofrece un punto de partida valioso para un debate más amplio sobre el futuro de la vida en la Tierra, y nos invita a abrazar la “inconveniencia” como un motor de cambio. Recomendaría el libro a aquellos que estén dispuestos a cuestionar sus propias suposiciones y a abrazar la complejidad y la incertidumbre.

