La historia nos sitúa en un mundo contemporáneo donde Vladimiro, un vampiro de ochenta años con una vida extremadamente peculiar, se encuentra inmerso en una profunda crisis existencial. Vladimiro no es el monstruo clásico que acecha en las sombras; es un hombre anciano, a pesar de su origen sobrenatural, que se siente atrapado en una vida de eterna oscuridad y con una peculiaridad: duerme en un ataúd, una elección que, según él, es esencial para mantener su «normalidad». Este ataúd, más que una prisión, se ha convertido en un símbolo de su intento de controlar su naturaleza y de anhelar una vida más mundana.
La trama gira en torno a la obsesión de Vladimiro por ser “normal”. A pesar de su larga vida y sus poderes sobrenaturales, siente una profunda insatisfacción con su existencia. Anhela disfrutar del sol (lo cual, obviamente, es imposible para un vampiro), desea vestirse con ropa de colores, abandonar el negro, y, sobre todo, quiere ser visto como un niño normal. Esta búsqueda de normalidad lo lleva a tomar decisiones absurdas y a meterse en situaciones cómicas, siempre con la constante preocupación por no revelar su verdadera naturaleza. Su insistencia en comer verduras y convertirse en vegetariano, por ejemplo, es un reflejo de su deseo de abandonar su dieta tradicional de sangre, aunque sus intentos son desastrosos e ineficaces.
La novela comienza con Vladimiro describiendo su vida cotidiana, que se centra en el mantenimiento de su ataúd, la búsqueda de ropa adecuada y sus intentos de aprender a comer verdura. Explica la importancia de su ataúd para su bienestar, argumentando que es «un lugar confortable y tranquilo» donde puede «reflexionar sobre la vida». También expresa su frustración por su incapacidad para disfrutar del sol, lo que considera un «privilegio» que los humanos tienen. A través de estos detalles, Calero establece inmediatamente el tono cómico y absurdo de la novela.
El punto de inflexión de la historia ocurre cuando Vladimiro decide ir de vacaciones a la playa. Esta idea, por supuesto, es completamente impráctica para un vampiro, pero Vladimiro persiste en su empeño, convencido de que lo ayudará a «desconectar» y a «relajarse». Sus vacaciones se convierten en una sucesión de desastres cómicos, en los que intenta ocultar su verdadera naturaleza a los demás bañistas y a los turistas, lo que resulta en situaciones embarazosas y peligrosas. Es aquí donde vemos la verdadera esencia de Vladimiro: un ser vulnerable, torpe y, a pesar de su poder, profundamente solitario.
Opinión Crítica de El Vampiro Vladimiro 1. ¡Antes Muerto Que Vampiro!: Un Terror Cómodo y Reflexivo
«El Vampiro Vladimiro 1. ¡Antes Muerto Que Vampiro!» es una novela que cumple su promesa de ser una lectura entretenida y original. Calero ha creado un personaje principal entrañable y cómico, que se burla de las convenciones del género y ofrece una mirada refrescante al vampiro como figura humana. La historia, aunque aparentemente simple, está llena de momentos de humor y de reflexión sobre temas como la identidad, la soledad y la búsqueda de la felicidad.
Si bien la novela puede no ser el terror más aterrador del mundo, ofrece un tipo de «terror cómodo» que resultaplacentero. La clave del éxito de la novela reside en la capacidad de Calero para hacer que el lector se identifique con Vladimiro, a pesar de su naturaleza vampírica. La historia no busca el horror visceral, sino la risa y la empatía. Además, el autor ha logrado crear un universo en el que lo absurdo y lo sombrío se mezclan de manera armoniosa.
«El Vampiro Vladimiro 1. ¡Antes Muerto Que Vampiro!» es una lectura altamente recomendable para aquellos que buscan una novela de terror diferente, con un humor inteligente y una reflexión conmovedora. Es una excelente a la serie y promete ser un viaje divertido y peculiar para todos los lectores. La originalidad del personaje de Vladimiro y su constante lucha por la normalidad lo convierten en un protagonista memorable, y la novela, en general, es un triunfo del humor negro y la fantasía moderna.
