«Aquitania» se despliega a lo largo de un siglo, comenzando en 1137 con la extraña muerte del duque de Aquitania, Robert, en Compostela. La escena inicial, con el cuerpo azulado y la marca del “águila de sangre”, un ritual normando de tortura, establece inmediatamente el tono de misterio y violencia que impregna toda la novela. La historia se centra en Eleanor, la hija del duque, quien, consumida por el deseo de venganza, decide casarse con Luy VI, el hijo del rey de Francia, creyendo que este es responsable de la muerte de su padre. El matrimonio, ambientado en un de tensión y traición, se convierte en el detonante de una serie de eventos catastróficos, ya que Luy VI también muere bajo circunstancias sospechosas.
La trama se complica aún más cuando Eleanor y Luy VII, su sucesor, se ven envueltos en una intriga para descubrir quién realmente desea verlos destronados. Para ello, recurren a los «gatos aquitanos», una red de espías y colaboradores, personajes tan singulares como complejos, que sirven como informantes y aliados en un laberinto de secretos palaciegos. A lo largo de la novela, se revela una historia que se remonta décadas antes, al nacimiento de un niño sin nombre abandonado en un bosque por sus cinco mamás. Este niño, con un destino incierto, se convierte en un personaje central en la trama, probablemente un ser con poderes inusuales, con la posibilidad de transformarse en uno de los hombres más extraordinarios de la época, una figura enigmática que puede ser un monstruo o un “beato”, un ser iluminado.
La novela se articula en torno a tres personajes principales: Eleanor, Luy VII y el misterioso niño. Eleanor, impulsada por la venganza, se convierte en un personaje de determinación férrea, aunque también en un vehículo para explorar la obsesión por la justicia y las consecuencias de buscarla. Su matrimonio con Luy VII, un rey al que siempre ha visto como el culpable de la muerte de su padre, es el comienzo de un viaje de desilusión y traición. La relación entre ellos está constelada por la duda, el miedo y la necesidad de protegerse de sus adversarios.
Luy VII, otro rey obsesionado con la lucha por el poder, representa el otro polo de la relación con Eleanor. Aunque comprometido con la inestabilidad palaciega, es un personaje más sensible y capaz de reflexión, lo que lo hace más interesante y complejo que simplemente un rey torpe. A medida que avanza la trama, se revela que el niño abandonado, el progenitor de ambos reyes, tiene una importancia clave en la historia. Su extraña naturaleza y poderes inusuales vienen a ser descubiertos a medida que se profundiza en la narrativa.
Opinión Crítica de Aquitania: Un Thriller Histórico Excepcional
Eva García Sáenz de Urturi ha creado una obra maestra del thriller histórico. «Aquitania» es mucho más que una simple novela de intrigas palaciegas; es un estudio exhaustivo de la sociedad medieval, su estructura política, sus costumbres y sus creencias. La autora ha realizado un trabajo impresionante en la investigación histórica, lo que se refleja en la precisión y el realismo de la narrativa. A pesar de la complejidad de la trama, la novela se lee con facilidad, gracias al estilo narrativo de la autora, que es al tiempo elegante y dinámico.
La elección de los personajes es sorprendentemente exitosa. Cada uno de ellos tiene una identidad y motivaciones claras, lo que los hace memorable y cargados de empatía. No hay héroes ni villanos clichés en «Aquitania»; todos los personajes son producto de su tiempo y de sus circunstancias. La autora no tiende a juicios simplistas ni a excusar las actividades más brutales de sus protagonistas. El resultado es una narrativa más profunda y compleja, que nos invita a reflexionar sobre la naturaleza del poder y la responsabilidad de los líderes. En conclusión, «Aquitania» es un thriller histórico excepcional, y un libro que debe leerse con profunda gratitud.
