El núcleo de «Demerol» se centra en la decisión de Diego Rivera de cerrar dos baños en la casa de Frida Kahlo, poco después de su muerte en 1954. Esta decisión, aparentemente impulsiva, fue una manifestación de su deseo de proteger lo que quedaba de su amada, transformando los espacios donde Frida había vivido y trabajado en algo casi sagrado, un lugar donde su memoria y su espíritu podían persistir. La investigación de Bellatin revela que Rivera, con la ayuda de un albañil, cerró estos baños, guardando dentro objetos personales de Frida: prótesis, corsés, medicinas, incluso animales disecados que ella había coleccionado y carteles de Stalin, reflejo de su apoyo al régimen soviético.
La investigación de Bellatin se apoya en documentos archivísticos, testimonios y, lo que es fundamental, en la documentación fotográfica realizada por Graciela Iturbide. La fotógrafa, contratada por Rivera para realizar un “testimonio” de este momento, se alejó del típico retrato de un espacio. En lugar de capturar la arquitectura o el ambiente, Iturbide se enfoca en los objetos que componían el «baño» como si fueran los protagonistas. En las veintiocho fotografías que conforman el libro, se materializan «naturales muertas» – composiciones cuidadosamente construidas a partir de estos objetos. Cada imagen es una evocación, una meditación visual sobre el cuerpo de Frida, sus dolencias, su sensibilidad artística y su vida.
La obra de Iturbide no es simplemente un registro fotográfico; es una apropiación artística, una reinterpretación del dolor y la memoria. Al convertir los objetos de Frida en sujetos de la imagen, la fotógrafa invita al espectador a reflexionar sobre la naturaleza de la memoria y cómo la transformamos a través de la imagen. La selección de objetos es crucial: la prótesis que Frida utilizaba para soportar su pierna, los corsés que moldeaban su cuerpo, los animales disecados que reflejan su interés por la naturaleza y la ciencia, y, sobre todo, los carteles de Stalin, que revelan una faceta poco conocida de la personalidad de Frida. Estos objetos, lejos de ser meros recuerdos, se convierten en símbolos de su dolor, de su lucha por vivir y de su compromiso con sus ideales.
Las fotografías de Iturbide, a menudo crípticas y sugerentes, no ofrecen respuestas fáciles. Son como fragmentos de un sueño, evocaciones de una vida truncada, de un dolor persistente. Al igual que las piezas de un rompecabezas, estas imágenes contribuyen a construir una nueva comprensión de la figura de Frida Kahlo, alejándose de las representaciones convencionales y explorando su mundo interior. La obra se basa en la premisa de que el espacio personal de una persona, especialmente en el momento de su muerte, se convierte en un territorio de memoria, un lugar donde se manifiestan los deseos, las obsesiones y las contradicciones de quien ha fallecido.
Bellatin, a través de una cuidada selección de textos y testimonios, complementa las fotografías de Iturbide, proporcionando un contexto histórico y cultural para la obra. Explica el contexto de la época, la difícil situación de las mujeres artistas en México, el impacto de la muerte de Frida en la sociedad mexicana y la complejidad de la relación entre Diego Rivera y Frida Kahlo. Además, recopila testimonios de personas que conocieron a Frida y a Diego, ofreciendo diferentes perspectivas sobre la relación y ayudando a desentrañar los misterios que rodeaban a la pareja.
La fuerza del libro reside en la capacidad de Bellatin para crear una narrativa que se construye a partir de múltiples elementos: las fotografías de Iturbide, los textos históricos, los testimonios y, sobre todo, la propia atmósfera de misterio y melancolía que emana de la obra. «Demerol» no es simplemente un relato de un hecho singular; es una meditación sobre la vida y la muerte, sobre el amor y el dolor, sobre la necesidad humana de preservar la memoria y sobre la dificultad de comprender a aquellos que nos rodean. La meticulosa investigación de Bellatin revela que el cierre de los baños no fue un acto impulsivo, sino una manifestación de un profundo respeto por la memoria de Frida, un intento de proteger su legado y de mantener viva su esencia.
Opinión Crítica de Demerol – El Baño de Frida Kahlo
«Demerol – El Baño de Frida Kahlo» es un libro provocador y conmovedor, una obra que se instala en la mente del lector y lo invita a reflexionar sobre temas universales como el amor, el dolor, la memoria y la muerte. La obra de Bellatin, combinada con el trabajo fotográfico de Graciela Iturbide, crea un conjunto que es a la vez poético y realista, un testimonio singular de una figura icónica y una reflexión profunda sobre la condición humana. Laambigüedad deliberada y la falta de respuestas fáciles son puntos fuertes de la obra, obligando al lector a confrontar su propia visión del mundo y a cuestionar las ideas preconcebidas sobre la vida de Frida Kahlo.
Si bien la fotografía de Iturbide puede resultar desconcertante para algunos lectores, es precisamente esta ambigüedad la que hace que la obra sea tan impactante. Las composiciones – «naturales muertas» – son abstractas y sugerentes, despojadas de toda referencia directa al espacio o al contexto histórico. Esto obliga al espectador a interpretar las imágenes a través de sus propias emociones y experiencias, y a crear su propia narrativa a partir de los fragmentos visuales. Es un ejercicio de imaginación que permite apreciar la belleza y la fuerza de las fotografías de Iturbide, y a comprender la profundidad de la reflexión que Bellatin ha realizado.
En términos generales, «Demerol» es una obra que merece ser leída y vista. Es un libro que se está en el mismo momento en que se completa, porque cada lectura y cada visita a las fotografías de Iturbide aportan nuevos elementos a la narrativa. El libro no ofrece soluciones, pero sí plantea preguntas fundamentales sobre la vida y la muerte, sobre el amor y el dolor, y sobre la importancia de la memoria. Es una obra que debe ser leída y vista con cuidado y atención, porque en sus fragmentos se esconde una profunda reflexión sobre la condición humana. La obra está fuertemente recomendada a aquellos interesados en la obra de Frida Kahlo, en la fotografía conceptual y en la reflexión sobre temas existenciales.

