El libro se construye alrededor de la figura central de Paul Goodman y su relación con Fritz Perls, el fundador de la terapia Gestalt. Stoehr traza la historia desde los primeros años de Goodman como un joven intelectual comprometido con las ideas de Marx y la crítica social. A medida que Goodman se aleja de las ortodoxias marxistas y desarrolla una visión más intuitiva y experimental de la psicología, Perls, influenciado por la fenomenología de Husserl y el existencialismo de Sartre, comienza a elaborar la teoría y la práctica de la terapia Gestalt. El libro detalla la creación del primer taller de Gestalt en Now York, en 1949, y la forma en que Goodman y Perls, con la ayuda de otros pioneros como Sid Strong, desarrollaron los principios fundamentales de la terapia: la importancia de la experiencia presente, la responsabilidad total del individuo por su propio ser, y el uso de la atención plena para acercarse a la realidad.
Stoehr no se limita a presentar los conceptos básicos de la Gestalt, sino que explora en profundidad las raíces filosóficas y culturales de la terapia. El libro resalta la influencia del humanismo, de la psicología profunda y de las ideas de Jung en la formulación del enfoque Gestalt. Se describe cómo Goodman, a través de sus escritos y actividades teatrales, utilizó la técnica Gestalt como una herramienta para fomentar la autenticidad, la liberación emocional y la superación de traumas. El libro enfatiza cómo Goodman, a diferencia de otros enfoques terapéuticos de la época, no buscaba «curar» al paciente, sino ayudarle a integrar aspectos disfuncionales de su ser y a vivir plenamente en el presente. La relación entre Goodman y Perls es retratada como una de colaboración intensa, pero también de disputas creativas y desafíos intelectuales, que impulsaron el desarrollo de la Gestalt como un enfoque terapéutico innovador y poderoso.
El libro destaca la particularidad de la Gestalt en su concepción del ser humano como un ser inherentemente activo, responsable y en constante búsqueda de significado. A diferencia de las terapias más centradas en el pasado o en el inconsciente, la Gestalt enfatiza la experiencia en el aquí y ahora como la clave para la transformación personal. Stoehr describe cómo los primeros pacientes de la terapia Gestalt, personas que llevaban años luchando contra la depresión, la ansiedad o los traumas, experimentaron un cambio radical al aprender a prestar atención a sus sensaciones físicas y emocionales, a sus pensamientos y a sus relaciones con el mundo.
La obra de Stoehr explora cómo la Gestalt no solo es una técnica terapéutica, sino también un estilo de vida. La práctica de la Gestalt promueve la autenticidad, el respeto por el otro y la responsabilidad social. La insistencia en la experiencia presente anima al individuo a prestar atención a las señales que el mundo le ofrece, a aceptar la incertidumbre y a aprovechar las oportunidades de crecimiento y transformación. La Gestalt, en última instancia, se presenta como una rebelión contra la pasividad y la alienación. El libro subraya que la autenticidad no es un destino final, sino un camino constante de desafío y aprendizaje.
Opinión Crítica de Aqui, Ahora Y Lo Que Viene Paul Goodman Y La Psicoterapia Gestalt En Tiempos De Crisis Mundial:
“Aquí, Ahora y Lo Que Viene” es un libro excepcional, una obra de gran erudición y sensibilidad. Stoehr logra un equilibrio perfecto entre la investigación histórica, la análisis psicológico y la narrativa cautivadora. El libro es un testimonio valioso de la importancia de Paul Goodman y de la psicoterapia Gestalt, que a menudo han sido subestimadas o malentendidas. Stoehr demuestra una profunda comprensión de la filosofía de Goodman y de las ideas de Perls, y explicó con claridad y precisión los conceptos fundamentales de la Gestalt. El libro es una lectura obligada para cualquier persona interesada en la psicología, la filosofía, la psicoterapia o la historia del pensamiento.
Sin embargo, Stoehr no se limita a ser un simple narrador; también ofrece una crítica constructiva de la Gestalt, reconociendo sus limitaciones y desafíos. El libro explora las posibles dificultades de la técnica, como su exigencia de autenticidad total y su tendencia a centrarse exclusivamente en la experiencia presente, sin suficiente atención a las estructuras subyacentes del inconsciente. Stoeahr, con una prosa elegante, nos invita a utilizar la Gestalt como una herramienta, pero no a considerarla una panacea. Recomiendo este libro con el entusiasmo de quien lee una obra que, más allá de su rigor, tiene una resonancia profundamente humana. Es un libro que nos invita a la reflexión y que nos recuerda que el camino hacia la autenticidad y la transformación personal requiere valentía, humildad y un compromiso inquebrantable con la experiencia presente.
