«Con La Piel De Cordero», la novela de Josele Sánchez Juan, publicada por Circulo Rojo, es una obra que se adentra en las sombras de la memoria, la verdad y la culpabilidad. La historia, narrada desde la perspectiva del periodista Marcos Larrazábal, nos presenta un relato complejo y perturbador, construido sobre una base de eventos históricos y una profunda reflexión sobre la naturaleza del poder y la manipulación. La novela utiliza la experiencia de un veterano notero de guerra, sumido en una crisis personal y profesional, como un catalizador para explorar temas que van desde la ética periodística hasta la responsabilidad individual frente a los crímenes del pasado. Sánchez Juan nos ofrece una historia que no es simplemente un thriller, sino una radiografía de una España que se debate con su pasado y se enfrenta a la necesidad de confrontar la verdad, por más dolorosa que sea. La novela, por tanto, se erige como un espejo que nos obliga a reflexionar sobre la facilidad con la que las narrativas pueden ser construidas y manipuladas, y sobre la importancia de la memoria como herramienta para la justicia y la reconciliación.
La construcción narrativa, con un protagonista atormentado por sus propios demonios y la necesidad de expiar errores del pasado, eleva la novela a un nivel superior. La exploración de la condición humana, a través de la fragilidad y la autodestrucción de Marcos Larrazábal, añade una capa de complejidad emocional que invita a la empatía y la reflexión. El autor no solo nos presenta una historia de suspense, sino que también nos plantea preguntas sobre la naturaleza de la verdad, el papel del periodista y la responsabilidad del individuo en la construcción de la memoria colectiva. Además, la novela sirve como una advertencia sobre los peligros de la manipulación y la distorsión de la verdad, y sobre la importancia de la honestidad intelectual en la búsqueda de la justicia.
La novela se centra en Marcos Larrazábal, un notero de guerra condecorado que regresa a España tras un período en el extranjero. A su regreso, es contratado como subdirector de un periódico de prestigio, donde se ve envuelto en una situación que pondrá a prueba su integridad profesional y lo conducirá a un abismo de autodestrucción. La clave de este revés es la publicación de un informe interno que detalla un caso de secuestro y torturas llevadas a cabo por miembros del ejército español sobre un traductor iraquí, un acto que, si bien buscaba denunciar abusos, termina costándole su trabajo y lo sume en una profunda crisis. Este episodio desencadena una espiral de dudas y remordimientos, intensificados por su incapacidad para aceptar la responsabilidad de los errores del pasado.
A medida que intenta exorcizar sus demonios, Marcos recibe la ayuda inesperada de su antiguo maestro, Arturo Pérez Reverte, quien lo introduce en un nuevo proyecto periodístico: investigar la vida de Santiago Carrillo, el ex secretario general del Partido Comunista de España. Este cambio de rumbo, aparentemente casual, se convierte en el eje central de la trama y desata una serie de revelaciones impactantes que ponen en tela de juicio la imagen idealizada que la sociedad española tiene del líder comunista. A medida que Marcos se sume en la investigación, descubre un pasado oculto de Carrillo, uno plagado de crímenes y encubrimientos que sugieren una participación activa en eventos clave del siglo XX.
La investigación de Marcos, impulsada por la necesidad de comprender la complejidad de la figura de Carrillo, lo lleva a descubrir evidencia circunstancial de su implicación en el estrangulamiento de su primera mujer, en la condena a muerte del fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, en el brutal asesinato de Leon Trotski y, lo que es más escalofriante, en la sistemática y selectiva eliminación de militantes marxistas incómodos. Se revela que Carrillo no era simplemente un político, sino un hombre capaz de actos de violencia extrema, utilizado por la inteligencia soviética y manipulado por las sombras del poder. La información desvelada no solo cuestiona el papel de Carrillo en la Guerra Civil sino que lo vincula directamente a una red de secretos y conspiraciones que se extendían por toda Europa.
La novela se desarrolla como un thriller psicológico y histórico, que alterna entre la investigación en el presente y la reconstrucción de los eventos del pasado. La voz narrativa de Marcos Larrazábal, marcada por la angustia y la incertidumbre, es el principal vehículo para la narración, y permite al lector experimentar de primera mano su confusión, su culpa y su obsesión. A medida que avanza la trama, se revela una historia mucho más oscura y compleja de lo que inicialmente se anticipaba, que involucra a figuras clave del siglo XX y plantea interrogantes sobre la naturaleza de la verdad y la responsabilidad histórica.
La investigación de Marcos, inicialmente motivada por la necesidad de redimirse y comprender los errores del pasado, se transforma en una búsqueda obsesiva de la verdad, que lo arrastra a un laberinto de secretos y encubrimientos. La novela utiliza la figura del periodista como un catalizador para explorar la dificultad de acceder a la verdad y la facilidad con la que ésta puede ser manipulada por aquellos que la controlan. Además, la novela explora la naturaleza de la memoria, y cómo ésta puede ser influenciada por los propios intereses y prejuicios. La representación del periodismo, en particular, es una crítica a la simplificación de la información y a la presión que los medios pueden ejercer sobre la búsqueda de la verdad.
La revelación de la participación de Carrillo en los crímenes mencionados no solo pone en duda la trayectoria del ex líder comunista, sino que también cuestiona la narrativa oficial de la Guerra Civil y la posterior democratización de España. La novela sugiere que, detrás de las ideologías y los discursos políticos, se esconden intereses oscuros y ambiciones personales, que pueden llevar a la gente a cometer actos de violencia y corrupción. La figura de Carrillo, representada como un hombre manipulable y sin escrúpulos, se convierte en un símbolo de la desconfianza y la desilusión.
El desenlace de la novela, aunque no proporciona respuestas definitivas, sugiere que la búsqueda de la verdad es un proceso interminable, que puede despojar al individuo de sus ilusiones y de su sentido de identidad. La figura de Marcos Larrazábal, al final de la novela, queda marcada por esta experiencia, y se enfrenta a la necesidad de asumir la responsabilidad de su pasado y de confrontar la verdad, por dolorosa que sea.
Opinión Crítica de Con La Piel De Cordero:
“Con La Piel De Cordero” es una novela ambiciosa y perturbadora, que logra combinar elementos del thriller, del suspense y del relato histórico. Josele Sánchez Juan nos ofrece una obra de gran calidad literaria, que se distingue por su estilo narrativo, su ritmo envolvente y su capacidad para generar preguntas y reflexiones. La novela es un ejercicio de periodismo literario, que nos invita a cuestionar las narrativas oficiales y a buscar la verdad en los márgenes de la historia.
La novela destaca por su retrato psicológico de los personajes, que son complejos y contradictorios. Marcos Larrazábal, como protagonista, es un personaje entrañable, al que el lector se identifica fácilmente, ya que, como él, se siente atormentado por sus propios demonios y por la necesidad de expiar errores del pasado. El autor logra crear un personaje con una gran carga emocional, que transmite de manera efectiva la angustia, el miedo y la culpa. La novela no se centra solo en los hechos históricos, sino que también explora la naturaleza de la memoria, el impacto de la violencia y la responsabilidad individual frente a los crímenes del pasado.
Si bien la novela es un logro literario, su principal debilidad reside en el exceso de información histórica que presenta en algunos momentos. La narración se vuelve, por momentos, densa y confusa, lo que puede dificultar la comprensión de algunos hechos y la identificación de las personas involucradas. Sin embargo, este detalle no resta valor a la calidad general de la novela, que sigue siendo una obra imprescindible para aquellos que se interesan por la historia contemporánea y por la reflexión sobre los grandes temas de la condición humana. Se recomienda a los lectores interesados en la novela histórica y en las narrativas periodísticas como un ejercicio de análisis crítico.
Recomendaciones:
Si te gustan las novelas de suspense, con personajes complejos y una trama que te mantiene en vilo, “Con La Piel De Cordero” es una apuesta segura. Además, si te interesa la historia contemporánea y quieres leer una novela que te haga reflexionar sobre los grandes temas de la condición humana, te la recomiendo encarecidamente. La novela es un libro que te hará pensar, que te hará cuestionar tus propias creencias y que te dejará una profunda sensación de inquietud. Es una obra que merece ser leída y releída, ya que en cada lectura se revelan nuevos matices y se profundiza en la comprensión de los personajes y los acontecimientos.


