El caso que se presenta a Bevilacqua y Chamorro es, en palabras de la unidad central, “un asunto podrido”. Se trata de la desaparición de un joven, Iván, hace años, un caso que se había cerrado hace tiempo con la absueltas del político local, cuya hija, una adolescente, había mantenido una relación con el joven desaparecido. A pesar de que el político fue juzgado y absuelto dos años atrás, la situación sigue siendo una fuente de inquietud y un enigma que se resiste a resolverse. Las pistas originales son obsoletas, la evidencia se ha deteriorado con el paso del tiempo y el archivo se encuentra prácticamente vacío, ofreciendo escasas opciones de resolución.
La investigación comienza con la posibilidad de que el político, a pesar de su absolución, siga implicado en la desaparición. Sin embargo, la complejidad del caso va mucho más allá de una simple re-investigación del pasado. La joven hija del político, ahora una adolescente, vuelve a aparecer en la escena, generando nuevas sospechas y obligando a Bevilacqua y Chamorro a replantearse la línea de investigación. La
para aquellos que buscan una lectura inteligente, emocionante y con una atmósfera opresiva.


