La premisa de “Erase Una (Y Otra) Vez” es, en sí misma, una provocación. Lucía Serrano, adoptando el rol de una abuela sabia y valiente, se ha embarcado en una investigación exhaustiva de los cuentos clásicos, desde “Caperucita Roja” hasta “Pulgarcito”, desenterrando información que nunca ha sido revelada públicamente. El libro se estructura como una enciclopedia, con entradas dedicadas a cada personaje, donde se detallan aspectos de su vida que, hasta ahora, eran completamente desconocidos. No se trata de una reinterpretación artística, sino de un análisis riguroso que se basa en documentos históricos, investigaciones genealógicas y, sobre todo, en la capacidad de imaginar cómo podrían haber sido estos personajes en la vida real.
La abuela, en su papel de narradora, establece un tono cercano y coloquial, como si estuviera compartiendo secretos con un familiar. Comienza desmintiendo las idealizaciones tradicionales. Por ejemplo, explora la posibilidad de que Caperucita Roja tuviera miopía y daltonismo, lo que explicaría su desorientación en el bosque. Esta idea, aparentemente trivial, es un ejemplo del enfoque del libro, que no teme cuestionar lo más básico de los cuentos. Explora también la naturaleza de Pulgarcito, revelando que su afición por el juego del escondite era una forma de evasión y una necesidad de libertad, algo que los padres nunca habían comprendido. La abuela se sumerge en los detalles más insignificantes, como la necesidad del lobo de presentarse a castings para asegurar que al interpretar cada papel, lo hacía de la manera más convincente.
Además de la miopía y el daltonismo de Caperucita, el libro aborda una serie de aspectos sorprendentes. Se investiga la vida familiar de Pulgarcito, revelando que sus padres, preocupados por su comportamiento, lo enviaron a un campamento de verano para que aprendiera a ser más responsable y obediente, lo cual, obviamente, no tuvo éxito. Se explora la posible motivación del lobo, que, lejos de ser un villano malvado, era un actor sin trabajo que buscaba desesperadamente una oportunidad para mantener su empleo. Se analiza la posible influencia de la magia en la vida de Cenicienta, sugiriendo que no era una magia verdadera, sino una forma de ilusión y de autoengaño. El libro se basa en la idea de que los cuentos, al igual que la vida, son complejos y contradictorios, y que los personajes que aparecen en ellos también lo son. De esta manera, la abuela nos revela que cada cuento esconde una verdad mucho más profunda y sorprendente que la que se nos presenta inicialmente.
El libro se centra en un análisis detallado de la vida de los personajes más conocidos de los cuentos clásicos, desde “El Gato con Botas” hasta “La Bella Durmiente”, utilizando una aproximación realista y desprovista de sentimentalismos. La abuela, con su tono inquisitivo y su habilidad para conectar puntos, no se limita a narrar las historias, sino que las analiza, los cuestiona y los reinterpreta. Su objetivo no es ofrecer una nueva versión de los cuentos, sino revelar la complejidad y la humanidad de los personajes que los habitan.
Consideremos, por ejemplo, el caso de “El Gato con Botas”. La abuela no se conforma con describir a un gato valiente y astuto. En cambio, investiga las motivaciones del gato, revelando que su afán por la aventura y la riqueza era impulsado por un profundo sentimiento de inseguridad y un deseo de demostrar su valía. El gato no es un héroe, sino un individuo que lucha por superar sus propias limitaciones. Asimismo, explora la historia de “La Bella Durmiente”, revelando que el hechizo de la madrastra no era un acto de malicia, sino un intento desesperado por proteger a su hija de un futuro incierto. La abuela sugiere que la princesa era una chica sensible y torpe, que simplemente no se adaptaba a las expectativas de la corte. El libro desafía la idea de que los cuentos son solo historias para niños, y nos muestra que también pueden ser una fuente de reflexión sobre la naturaleza humana.
El libro también aborda la vida de personajes más oscuros, como el lobo de “Caperucita Roja”, y lo presenta como un actor desamparado que buscaba desesperadamente un trabajo y que, en un momento de desesperación, tomó decisiones que tuvieron consecuencias trágicas. El libro nos obliga a cuestionar las representaciones tradicionales de los villanos, y a verlos como seres complejos con motivaciones comprensibles. De igual manera, explora la vida de “Hansel y Gretel”, desmintiendo la idea de que los dulces y el horno eran una trampa elaborada por una bruja malvada. En su lugar, sugiere que los niños se perdieron en el bosque debido a la imprudencia de sus padres y que la bruja era una anciana solitaria que simplemente les ofreció comida y refugio. En esencia, «Erase Una (Y Otra) Vez» nos invita a ver los cuentos clásicos con nuevos ojos, y a reconocer que, al igual que la vida, son mucho más complejos y contradictorios de lo que parece a simple vista.
Opinión Crítica de Erase Una (Y Otra) Vez: Más que un Simple Recreación
“Erase Una (Y Otra) Vez” es una obra fascinante y provocadora que merece ser leída y re-leída. Lucía Serrano ha realizado un trabajo de investigación exhaustivo y original, que nos ofrece una nueva perspectiva sobre los cuentos que nos han acompañado a lo largo de nuestra vida. La forma en que aborda los cuentos no es como una simple re-narración, sino como un ejercicio de análisis crítico, que nos obliga a cuestionar nuestras propias ideas preconcebidas y a ver los personajes de una manera diferente. El libro es un ejemplo de cómo la literatura puede ser mucho más que un simple entretenimiento, y cómo puede ser una fuente de conocimiento, reflexión y, sobre todo, de diversión.
El formato de «enciclopedia» es particularmente brillante. No solo permite un análisis detallado de cada personaje, sino que también crea una sensación de inmersión y de descubrimiento. Es como si estuviéramos leyendo un archivo personal de secretos sobre los cuentos que conocemos tan bien. El tono de la abuela es igualmente importante. Su estilo coloquial y su capacidad para conectar puntos hacen que la lectura sea muy accesible y agradable. Además, la abuela es un personaje en sí mismo, una figura sabia y valerosa que nos guía a través de este viaje de descubrimiento.
Sin embargo, es importante destacar que «Erase Una (Y Otra) Vez» no es un libro para todos los gustos. Algunos lectores podrían sentirse frustrados por la falta de elementos fantásticos y por la naturaleza realista de la narración. No obstante, aquellos que estén dispuestos a aceptar una nueva perspectiva sobre los cuentos clásicos, se sorprenderán gratamente por la profundidad y el ingenio del libro. La obra nos recuerda que, al final del día, todos los cuentos son solo historias, y que todas las historias, incluso las más fantásticas, tienen un componente de verdad. Recomendado para lectores con curiosidad, capacidad de análisis y un buen sentido del humor.
