La historia nos transporta a un mundo mágico y colorido, poblado por frutas de todas las formas y tamaños. Los protagonistas son los piratas Perezoso y Saltarín, dos compañeros valientes que se embarcan en una emocionante aventura para encontrar un tesoro legendario. Su misión los lleva a la
. La historia de los piratas Perezoso y Saltarín es un recurso narrativo poderoso que capta la imaginación de los niños y les motiva a seguir la aventura. La ambientación de la isla del brujo Gominola es particularmente interesante y permite explorar diferentes tipos de frutas y sus propiedades de forma creativa.
El libro logra equilibrar la diversión con la información educativa de forma muy exitosa. No se trata de una simple lección, sino de una historia que se aprende de forma natural a medida que se avanza en la lectura. Las ilustraciones son coloridas y vibrantes, lo que aumenta el atractivo visual del libro y ayuda a los niños a identificar las diferentes frutas que aparecen en la historia. El diseño del libro es funcional y atractivo, con un tamaño adecuado para las manos de los niños y un formato que facilita la lectura en voz alta.
No obstante, si bien la historia es unánimamente positiva, podría haber margen de mejora en el desarrollo del personaje del brujo Gominola. Si bien su representación como un ser excéntrico y amante de los dulces es efectiva para ilustrar la tentación de los alimentos poco saludables, podría haber profundizado más en sus motivaciones y en su transformación final. A pesar de esta pequeña crítica, «El Tesoro De Las Frutas» es un excelente recurso para padres y educadores que buscan fomentar hábitos alimentarios saludables en los niños. Lo recomendaría para niños entre 6 y 10 años, con una nota especial para aquellos que disfrutan de las historias de aventuras y de piratas.


