La obra, titulada «10.193 Escuma de Mar», se centra en la experiencia de Joaquín Mas Catalán desde su captura como prisionero de guerra en las Voges en junio de 1940, hasta su liberación en mayo de 1945. El libro adopta una estructura narrativa fragmentada, pero coherente, construida a partir de
es un tema central en el libro. Joaquín se esfuerza constantemente por recordar detalles que amenazan con desvanecerse, por aferrarse a la esperanza de que algún día pueda regresar a su hogar. El acto de escribir, de registrar sus experiencias, se convierte en una forma de resistencia, una forma de mantener viva la memoria y de preservar su humanidad. A través de sus recuerdos, Joaquín reivindica su identidad y lucha contra el olvido. La descripción detallada del trabajo forzado -la elaboración de uniformes, el transporte de materiales, el trabajo en la carretera- no es solo una narración de tareas, sino una metáfora de la deshumanización impuesta por los nazis.
La
, se puede afirmar que amplía el alcance del libro, otorgando voz a una experiencia dentro de la guerra civil española. Además, el uso del catalán añade una capa de complejidad al relato, ya que el autor describe su entorno y a las personas que conoce en el contexto de su vida en Cataluña antes de la guerra. Sin embargo, la obra no está exenta de posibles críticas, como el hecho de que puede resultar difícil de leer para algunos lectores, debido a la naturaleza brutal de la narración y la falta de una estructura narrativa lineal. No obstante, la experiencia de lectura es una que vale la pena afrontar, pues, ofrece una visión valiosa y necesaria sobre un periodo histórico crucial. Finalmente, se podría considerar como una lectura recomendada para estudiantes de historia, para aquellos que se interesan por la guerra civil española y, en general, para todo aquel que desee comprender la magnitud del Holocausto y la importancia de la memoria histórica.
